Carta del
Presidente Saliente
Diciembre 2007
Adiós de un Presidente
En cumplimiento del mandato estatutario,
tras cuatro años de presidencia, cesé en mis responsabilidades ante
Debo reconocer que el momento fue
agridulce. Por un lado, era satisfactorio pasar la antorcha a otro compañero
más joven y preparado, con la seguridad de que retomará con nuevas fuerzas e
ideas los objetivos subyacentes en el espíritu de nuestra Sociedad y los
proyectos para alcanzarlos. Por otro, a pesar de sentirme en paz por el deber
cumplido, era indudable el desasosiego por las cosas que se han quedado sin
hacer y por las que ni se han llegado siquiera a plantear. Faltaría a la
verdad, por ejemplo, si no reconociera que, como he reiterado desde el inicio
de mi gestión, habría deseado comprobar un mayor dinamismo social, si bien es
cierto que últimamente se está notando un cierto bullir de iniciativas en torno
a la SEPL, sobre todo en el campo de la formación, que siempre he considerado
primordial e insoslayable. Estoy seguro de que esa línea se afianzará y de que
surgirán otras mejores bajo la presidencia del Dr. Madariaga Zamalloa, a quien deseo el mayor de los éxitos en su
nueva responsabilidad.
Sería deshonesto por mi parte omitir mi
agradecido reconocimiento a todos los que tanto y tan lealmente me han ayudado
con total desinterés personal en estos años, bien espontáneamente, bien
respondiendo eficientemente a cuantos requerimientos les haya podido hacer
llegar. Recuerdo especialmente a quienes han compartido conmigo las tareas de
las Juntas Directivas que he presidido y deseo citar expresamente al Prof. Calcedo Ordóñez, nuestro Presidente Fundador,
cuyo aliento, sabiduría y experiencia no me han faltado en ningún momento.
Siempre estimaré como amigos a todos ellos, por encima de cualquier otra
consideración.
Aunque huelgue manifestar mi total
disposición a colaborar en lo que desde la SEPL se me pida o incluso sugiera,
como ya sabe nuestro Presidente, deseo hacer llegar a todos los socios y amigos
mi disposición a cooperar en cuantas actividades pueda aportar algo. Mi
intención es también mantener una actitud proclive a ofrecer iniciativas, a fin
de que
Al filo del nuevo año, deseo a cuantos me
lean que 2008 signifique una notable progresión personal, familiar y
profesional. Cuanto mejores seamos individualmente, más rica será nuestra
querida Sociedad en los valores que fundamentan su razón de ser.
¡Hasta siempre!
Lorenzo J. Llaquet
Baldellou.