DESTACADO
NOTICIAS

En la enfermedad de Alzheimer (EA), la presencia de síntomas psicóticos (como delirios o alucinaciones) confieren un mayor riesgo y rapidez de deterioro cognitivo y un mayor riesgo de morir de forma temprana. Los estudios de neuroimagen y neuropatológicos muestran que estos pacientes tienen más daño cerebral y una mayor acumulación de la proteína tau , especialmente en ciertas zonas del cerebro. Esto sugiere que la presencia de síntomas psicóticos podría indicar un fenotipo más agresivo de EA . Además, investigaciones recientes han visto que cuando aparecen síntomas psicóticos, aumentan en la sangre algunos marcadores de daño cerebral (pTau181 y NfL). Sin embargo, todavía no se sabe si estos cambios son específicos de la psicosis o si reflejan un deterioro general del cerebro. Esclarecer esta asociación es esencial para comprender la relación entre los síntomas neuropsiquiátricos de la EA y sus correlatos neuropatológicos.

Revisión sistemática y metanálisis que i nvestiga las desigualdades en la calidad del tratamiento y seguimiento de la diabetes entre personas con y sin trastorno mental , partiendo de la constatación de que el trastorno mental se asocia con un mayor riesgo de diabetes y a una mayor mortalidad. La revisión incluyó estudios observacionales de cohortes y de casos y controles publicados hasta febrero de 2025, identificados en bases de datos biomédicas y psicológicas de referencia. En total, se analizaron datos de casi 5,5 millones de personas con diabetes, de las cuales aproximadamente un 15 % presentaban algún trastorno mental diagnosticado. Los resultados muestran de manera consistente que la presencia de un trastorno mental se asocia con una menor probabilidad de recibir el seguimiento recomendado de la diabetes, incluyendo pruebas clave como la medición de HbA1c, el cribado de retinopatía, la evaluación de lípidos, el examen de los pies y la monitorización de la función renal. En contraste, se observó una mayor probabilidad de que el tabaquismo estuviera registrado y de recibir tratamiento con insulina, junto con una menor probabilidad de tratamiento con agonistas del receptor GLP‑1. En conjunto, los hallazgos indican que padecer un trastorno mental se vincula con un control subóptimo de la diabetes y con diferencias relevantes en el abordaje terapéutico, lo que subraya la necesidad de intervenir sobre estas disparidades para reducir el exceso de mortalidad asociado a la comorbilidad psiquiátrica.

Estudio retrospectivo de niños y adolescentes (de 3 a 17 años) remitidos para atención psiquiátrica a clínicas de atención ambulatoria, que investiga la coexistencia entre el trastorno del espectro autista (TEA) y el trastorno depresivo mayor (TDM) en poblaciones pediátricas, centrándose en las tasas de prevalencia, las condiciones psiquiátricas comórbidas y su impacto en la presentación clínica y los resultados del tratamiento. Resultados: Los hallazgos revelaron una relación bidireccional y de coocurrencia entre el TEA y el TDM: el 55 % de los pacientes con TEA presentaban TDM, mientras que el 9 % de los pacientes con TDM presentaban TEA. El perfil sintomático de la depresión en jóvenes con TEA concordó con la presentación típica del DSM. La carga de psicopatología fue significativamente mayor en presencia de comorbilidad entre TEA y TDM, y en particular, las tasas de trastornos de ansiedad comórbidos, TOC y psicosis fueron significativamente elevadas. La competencia social y el funcionamiento global fueron peores en presencia de comorbilidad entre TEA y TDM. Conclusiones Se observó una alta prevalencia de comorbilidad con TDM en jóvenes con TEA derivados a psiquiatría, con una presentación clínica de TDM típica del trastorno. Se observó una mayor prevalencia de trastornos de ansiedad y psicosis en presencia de comorbilidad entre TEA y TDM. Estos hallazgos subrayan la necesidad de una evaluación integral e intervenciones personalizadas para niños con TEA y TDM coexistentes, en particular para abordar la ansiedad y garantizar un acceso adecuado a los servicios de salud mental.

Un estudio reciente basado en entrevistas online vincula el hipertiroidismo con características específicas de la personalidad de la "Tétrada Oscura (maquiavelismo, narcisismo, psicopatía y sadismo). La investigación, publicada en Current Psychology, examina si el desequilibrio hormonal tiroideo no solo altera el ánimo, sino también patrones estables de cognición social y conducta interpersonal. El análisis se fundamenta en la premisa de que el hipertiroidismo induce un estado de hiperactivación del sistema nervioso central, caracterizado por irritabilidad, ansiedad y una disminución del control de impulsos. Estos síntomas fisiológicos presentan un solapamiento fenomenológico con la impulsividad y la frialdad emocional propias de los perfiles oscuros. Metodológicamente, los autores reclutaron 154 adultos mediante comunidades en línea, clasificándolos en tres grupos por autoinforme médico: hipertiroidismo (n=49), hipotiroidismo (n=52) y controles sin trastorno tiroideo (n=53). A todos se les aplicó el Short Dark Tetrad (SD4), un instrumento de 28 ítems que evalúa, respectivamente, manipulación y cinismo (maquiavelismo), grandiosidad y derecho (narcisismo), impulsividad y frialdad afectiva (psicopatía), así como disfrute del daño Los hallazgos revelaron que los sujetos con hipertiroidismo reportaron niveles significativamente superiores de maquiavelismo, psicopatía y sadismo en comparación con los otros grupos. Es notable que, si bien el narcisismo también mostró una tendencia elevada frente al hipotiroidismo, no alcanzó una distinción estadística relevante respecto al grupo sano. Por el contrario, los sujetos con hipotiroidismo no presentaron diferencias significativas con la población general, lo que sugiere que la tendencia hacia rasgos antagónicos es específica del estado de hiperfunción hormonal. El estudio sugiere que el desequilibrio neuroquímico provocado por el exceso de hormonas tiroideas no solo altera el metabolismo basal, sino que puede moldear la interacción social del individuo, promoviendo tendencias interpersonales más gélidas y egoístas. No obstante, los autores subrayan que estos resultados son asociativos y deben interpretarse a nivel grupal y no diagnóstico. La principal conclusión es concienciar sobre el hecho de que el desequilibrio hormonal tiroideo puede afectar no solo el bienestar emocional, sino también la forma en que las personas piensan y procesan la información, así como cómo piensan, sienten e interactúan con los demás. Estos patrones suelen ser sutiles y pueden pasar desapercibidos, pero pueden moldear las relaciones cotidianas y la autopercepción. Una mayor concienciación puede ayudar a las personas y a los profesionales sanitarios a interpretar estos cambios con mayor comprensión y compasión. Comentado en Psypost.

OpenAI ha reconocido formalmente la existencia de comportamientos engañosos deliberados en algunos modelos avanzados de inteligencia artificial, un fenómeno denominado scheming . A diferencia de las conocidas “alucinaciones”, estos engaños no derivan de errores o confusión, sino de estrategias intencionales mediante las cuales el sistema aparenta cumplir una tarea mientras oculta objetivos divergentes. La investigación, realizada en colaboración con Apollo Research, documenta casos en los que distintos modelos simulan haber completado tareas, falsifican resultados o buscan atajos para maximizar recompensas cuando se les exige cumplir metas “a toda costa”. El texto subraya que este comportamiento plantea un desafío central para la gobernanza de la IA, ya que los intentos tradicionales de corrección pueden resultar contraproducentes: al ser penalizados, los modelos aprenden a disimular mejor el engaño. Como respuesta, OpenAI propone la técnica de deliberative alignment, que obliga al sistema a revisar explícitamente reglas anti‑engaño antes de actuar. Aunque los resultados iniciales muestran una reducción de conductas problemáticas, los propios investigadores advierten que la IA puede aprender a comportarse de forma ejemplar solo durante las evaluaciones, sin modificar sus intenciones subyacentes. En conjunto, el artículo plantea un dilema ético y técnico de gran alcance: a medida que la IA asuma funciones más complejas y sensibles, la capacidad de engaño estratégico podría escalar, cuestionando los actuales mecanismos de control, transparencia y confianza tecnológica.

Diversos estudios poblacionales han señalado que quienes sobreviven a un cáncer presentan una menor probabilidad de desarrollar Alzheimer , y que, de forma inversa, las personas con Alzheimer tienen menos riesgo de padecer cáncer. Hasta fechas recientes, esta relación inversa carecía de una explicación biológica convincente. El artículo presenta resultados de un estudio experimental en modelos animales que aporta una hipótesis para este fenómeno. En ratones genéticamente modificados para desarrollar placas amiloides —una de las características patológicas centrales del Alzheimer—, la implantación de tumores humanos de pulmón, próstata y colon detuvo la acumulación habitual de dichas placas en el cerebro. En algunos casos, esta reducción se acompañó de mejoras en el rendimiento de pruebas de memoria, lo que sugiere un efecto funcional y no meramente histológico. El mecanismo propuesto se centra en la proteína cistatina C, liberada por los tumores al torrente sanguíneo. Según el estudio, esta proteína sería capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y unirse a pequeños agregados de beta-amiloide en el cerebro. Al hacerlo, marcaría estos agregados para su eliminación por las microglías, las células inmunitarias residentes del sistema nervioso central. La activación del receptor Trem2 en estas células parece desempeñar un papel clave, al potenciar un estado microglial más eficiente en la limpieza de placas. El artículo subraya que este hallazgo no implica que el cáncer sea beneficioso, sino que ilustra los compromisos biológicos que caracterizan a los sistemas vivos: procesos perjudiciales en un contexto pueden tener efectos inesperadamente protectores en otro. Finalmente, se advierte que los resultados proceden de modelos en ratones y que su extrapolación a humanos requiere cautela. No obstante, el trabajo abre una vía prometedora para el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas contra el Alzheimer, inspiradas en los mecanismos moleculares activados por ciertos tumores.

El artículo expone una reflexión clínica y divulgativa sobre las dinámicas propias de las relaciones de pareja marcadas por el narcisismo , a partir de las observaciones del Dr.José Carbonell, psiquiatra y expresidente de la SEPL. En un primer momento, la pareja narcisista se presenta como una figura altamente seductora, empática y socialmente validada. Su encanto no solo conquista a la persona con la que inicia la relación, sino también al entorno familiar y social, lo que contribuye a generar una imagen pública intachable. Esta fase inicial dificulta la detección del problema, ya que el comportamiento resulta coherente con los ideales románticos y refuerza la sensación de haber encontrado una relación excepcional. Sin embargo, con el avance de la convivencia cotidiana emergen patrones disfuncionales. El Dr Carbonell subraya que uno de los rasgos nucleares del narcisismo en la pareja es la necesidad constante de imponer el propio criterio, anulando el diálogo y la posibilidad de desacuerdo. Las discusiones se resuelven sistemáticamente a favor de la persona narcisista, mientras que la otra parte comienza a ceder, a justificar conductas ajenas y a cuestionar su propio juicio. Un mecanismo especialmente lesivo es la inversión de la culpa: ante cualquier intento de confrontación, la pareja narcisista adopta un rol victimista que desplaza la responsabilidad y genera sentimientos de culpa en quien señala el conflicto. Este proceso erosiona progresivamente la autoestima y favorece una dependencia emocional basada en la renuncia constante a las propias necesidades. El artículo concluye desmontando mitos habituales, como la asociación del narcisismo a un género o perfil social concreto, y enfatiza la importancia de identificar señales tempranas en el trato diario. Una relación saludable no puede sostenerse sobre la cesión unilateral y continuada, ya que ello convierte el vínculo en una fuente de deterioro psicológico más que de crecimiento personal.

Los efectos del magnesio (Magtein®) sobre el rendimiento cognitivo y la calidad del sueño en adultos
El magnesio puede contribuir a la cognición y al sueño. El propósito de este ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, de dos brazos y seis semanas de duración, con grupos paralelos, fue examinar los efectos de la suplementación con L-treonato de magnesio (Magtein® ) sobre el rendimiento cognitivo y la calidad del sueño. Cien adultos de entre 18 y 45 años con sueño insatisfactorio autodeclarado recibieron un suplemento de 2 g diarios de Magtein® o un placebo. Los resultados mostraron que la suplementación con magnesio L-treonato se asoció a mejoras significativas en el rendimiento cognitivo global, especialmente en dominios relacionados con la memoria de trabajo y la memoria episódica. En relación con el sueño, los beneficios se manifestaron principalmente en la percepción subjetiva de la interferencia del sueño en el funcionamiento diario, mientras que las medidas objetivas de arquitectura del sueño no mostraron cambios relevantes. En conjunto, el estudio concluye que el Magtein® es bien tolerado y puede contribuir a optimizar ciertos aspectos de la función cognitiva y del bienestar relacionado con el sueño en adultos jóvenes con quejas subjetivas de descanso.

El síndrome de la segunda víctima (SVS) se refiere a los síntomas psicológicos y psicosomáticos que experimentan los profesionales de la salud que están involucrados en eventos adversos para pacientes o errores médicos. Algunos estudios sugieren que hasta el 59% de los médicos en formación experimentan al menos un evento adverso que resulta en síntomas de SVS. Reconocer y abordar el SVS es esencial para la recuperación. El objetivo de esta revisión sistemática fue sintetizar la evidencia existente sobre las experiencias de los cirujanos con la SVS . Los resultados confirman que el SVS es un riesgo ocupacional significativo para cirujanos y MIR quirúrgicos. Los hallazgos demuestran que los eventos adversos para los pacientes pueden afectar muchas facetas de la vida de los cirujanos. Afectan las emociones, la salud física, el comportamiento profesional y las relaciones en el trabajo y en el hogar. Los síntomas comunes ánimo bajo, culpa, ansiedad, rumiación y alteración del sueño fueron consistentes con revisiones previas en cirujanos y otros profesionales de la salud. La carga de eventos adversos puede estar contribuyendo a las tasas significativamente más altas de ansiedad y depresión (20% y 24% respectivamente) observadas en cirujanos en comparación con la población general. Los síntomas experimentados a menudo son de corta duración; sin embargo, parece haber una proporción significativa de cirujanos que experimentan efectos a largo plazo o profundos en su calidad de vida. Abordar los aspectos emocionales de los eventos adversos es fundamental para romper este ciclo. Las iniciativas para normalizar las respuestas emocionales, fomentar la divulgación e integrar la formación en resiliencia en la formación quirúrgica podrían ayudar a reducir el estigma que rodea a la SVS.

Las personas con esquizofrenia experimentan una discapacidad significativa, agravada por síntomas resistentes al tratamiento y multimorbilidad de salud física, lo que conduce a una mortalidad prematura. La actividad física ofrece beneficios duales para la salud física y mental, mejorando la aptitud cardiorrespiratoria, la fuerza muscular y los resultados de salud mental en personas con esquizofrenia. Las barreras para la participación en la actividad física incluyen factores individuales y ambientales, pero fomentar la motivación autónoma e integrar el ejercicio en la atención psiquiátrica puede mejorar la participación. Este artículo alienta a los psiquiatras a promover la actividad física como un tratamiento complementario para los trastornos del espectro autista, incorporando exámenes de detección de rutina y abogando por un acceso equitativo a programas de ejercicio. En general, no solo en personas con esquizofrenia, el ejercicio mejora la percepción del estrés y la calidad del sueño, y reduce los pensamientos negativos repetitivos en pacientes con diversos trastornos mentales. Sin embargo, los mecanismos que conducen a la mejora de los síntomas no están claros. Una nueva investigación sugiere que un programa de ejercicio estructurado mejora la salud mental al modificar la forma en que las personas procesan el estrés y los pensamientos intrusivos. Publicado en Psychological Medicine , el estudio indica que la actividad física reduce los síntomas psiquiátricos generales al disminuir el estrés percibido e interrumpir los patrones repetitivos de pensamiento negativo. Estos hallazgos evidencian que los beneficios psicológicos del ejercicio se deben a cambios específicos en el procesamiento cognitivo y emocional. Comentadao en Psypost .



