Depresión, Anhedonia e inflamación
Aproximadamente un tercio de las personas con trastorno depresivo mayor presentan inflamación sistémica de bajo grado, según lo indica el nivel sérico de proteína C reactiva (PCR). Los niveles elevados de PCR (>3 mg/L) son un factor de riesgo cardiovascular.
En este ensayo controlado aleatorizado los investigadores evalúan si los participantes con trastorno depresivo mayor que tienen niveles elevados de PCR sérica (≥3 mg/L), en comparación con aquellos sin niveles elevados de PCR (≤1,5 mg/L), muestran un mayor aumento en los síntomas anhedónicos (dificultad para experimentar placer) tras provocar un estímulo inflamatorio con lipopolisacáridos (método fiable para inducir una inflamación transitoria, periférica y del SNC).
Los resultados mostraron que las personas con niveles elevados de inflamación previa reaccionaron de forma más intensa al desafío inflamatorio. En este grupo se observó un aumento significativo de la anhedonia y de la interleucina-6 (IL-6), una citocina proinflamatoria relacionada con la respuesta inmune. En cambio, quienes presentaban niveles bajos de inflamación mostraron cambios mucho más modestos.
Estos hallazgos sugieren que algunos pacientes con depresión podrían estar biológicamente sensibilizados a los procesos inflamatorios, lo que favorecería la aparición o el agravamiento de síntomas como la pérdida de interés y placer. El estudio refuerza la idea de que la inflamación no afecta por igual a todas las personas con depresión y abre la puerta al desarrollo de tratamientos más personalizados dirigidos a aquellos pacientes con un perfil inflamatorio elevado.
Editorial sobre este artículo
En esta editorial, el psiquiatra Michael Treadway analiza este ensayo clínico que aporta una de las evidencias más sólidas hasta la fecha sobre la relación entre inflamación y anhedonia, uno de los síntomas más incapacitantes de la depresión. La anhedonia se caracteriza por la pérdida de interés, motivación o capacidad para experimentar placer.
Esta conexión entre inflamación y pérdida de placer refuerza la hipótesis de un subtipo inflamatorio de depresión. Reconocer esta heterogeneidad podría facilitar el desarrollo de tratamientos más personalizados, dirigidos específicamente a aquellos pacientes cuya enfermedad está estrechamente vinculada a alteraciones inmunológicas.




