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El presente estudio evaluó si la potenciación farmacológica de los ritmos cerebrales dependientes del sueño mediante el hipnótico zolpidem, podría restaurar la oscilación lenta cortical, mejorar la duración del sueño No REM (NREM) y reducir la amiloide en ratones jóvenes APP/PS1 (proteína precursora amiloide/presenilina 1). Resultados: La administración aguda de zolpidem aumentó la potencia de la oscilación lenta y la duración del sueño. La administración crónica redujo la carga de placa amiloide, alivió la neuroinflamación, aumentó la densidad sináptica inhibitoria, normalizó la homeostasis del calcio neuronal y mejoró la memoria contextual sin afectar las funciones locomotoras ni cognitivas generales. Estos resultados resaltan el potencial terapéutico de restaurar los ritmos cerebrales dependientes del sueño para frenar la amiloidosis. En resumen, el zolpidem restauró el sueño NREM y recuperó el ritmo cerebral dependiente del sueño, la oscilación lenta. La administración de zolpidem redujo la carga de placas amiloides corticales, atenuó la sobrecarga de calcio neuronal y mejoró la recuperación contextual dependiente del sueño sin efectos adversos sobre la locomoción. Esto respalda el potencial terapéutico del zolpidem como estrategia de intervención en las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer.

Las personas con esquizofrenia presentan a menudo mala calidad del sueño, ansiedad y síntomas depresivos, factores que pueden agravar su malestar general y dificultar la recuperación funcional. En este contexto, los autores exploran si el “sonido blanco” puede actuar como una intervención sencilla, no farmacológica y complementaria al tratamiento habitual. Para ello realizaron un análisis retrospectivo con 212 pacientes con esquizofrenia, divididos en dos grupos de 106 personas. El grupo control recibió únicamente tratamiento farmacológico estándar, mientras que el grupo de intervención escuchó sonido blanco a una intensidad de 40–50 dB durante dos horas cada noche, a las 21:00, durante 12 semanas. Tras la intervención, los pacientes expuestos al sonido blanco mostraron una mejoría significativa en la latencia del sueño, la eficiencia del sueño y la puntuación global del Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (PSQI). Además, presentaron menores puntuaciones de ansiedad y depresión, así como una reducción de los síntomas negativos frente al grupo control. El sonido blanco se muestra prometedor para mejorar la calidad del sueño y aliviar la ansiedad y la depresión en pacientes con esquizofrenia. En conjunto, el trabajo sugiere que el sonido blanco podría ser una herramienta útil, segura y accesible para mejorar la calidad del sueño y aliviar la ansiedad y la depresión en pacientes con esquizofrenia, aunque sus resultados deben interpretarse con prudencia por el diseño retrospectivo del estudio. En este artículo una persona con esquizofrenia y tinnitus cuenta su experiencia personal con el uso del ruido blanco y la mejoría experimentada en ambas patologías. Comentado en Psychiatric News.

Las personas con psicosis presentan altas tasas de trastorno de estrés postraumático (TEPT), que se asocia con un mal pronóstico. El objetivo de este estudio fue investigar la eficacia de una terapia centrada en el trauma integrada con terapia cognitivo-conductual para la psicosis (TCCp) en personas con psicosis. STAR fue un ensayo controlado aleatorizado pragmático, de grupos paralelos y ciego para el evaluador, realizado en cinco centros del Reino Unido. Se incluyeron 305 adultos con psicosis y TEPT.Los participantes fueron asignados a recibir el tratamiento habitual o una terapia centrada en el trauma integrada con terapia cognitivo-conductual para la psicosis, añadida al tratamiento habitual. La intervención fue flexible, individualizada, basada en la formulación clínica y con una duración de nueve meses. Los resultados muestran que la terapia fue muy aceptada: la gran mayoría de los pacientes asignados al grupo terapéutico se implicó en el tratamiento y recibió una dosis mínima adecuada. Además, produjo una reducción significativa de los síntomas de TEPT y beneficios en múltiples resultados secundarios, incluyendo cogniciones postraumáticas, disociación, delirios, paranoia, depresión, ansiedad, estrés, ideación suicida y recuperación psicológica. La remisión del TEPT fue más frecuente con la intervención que con el tratamiento habitual.No se observaron efectos claros sobre las voces, las ideas de referencia, el consumo de sustancias o el funcionamiento social. Tampoco aparecieron eventos adversos graves inesperados relacionados con el procedimiento. En conjunto, el estudio concluye que las terapias centradas en el trauma pueden ser seguras, aceptables y eficaces en personas con psicosis y TEPT, una población que no debería seguir siendo excluida de estas intervenciones psicológicas para tratar las secuelas de su trauma.

El consumo de cannabis suele comenzar en la adolescencia y la adultez temprana, cuando generalmente se desarrollan la ansiedad, la depresión, la psicosis y el trastorno bipolar. Los jóvenes de entre 15 y 25 años que consumen cannabis a diario y desarrollan un trastorno por consumo de cannabis presentan una mayor prevalencia de estos trastornos mentales. Este estudio (publicado en TheLancet) evalúa la coherencia de la evidencia proveniente de estudios epidemiológicos, genéticos, experimentales y preclínicos para analizar la relación entre el consumo diario de cannabis y el aumento de la incidencia, la prevalencia y la persistencia de la psicosis, el trastorno bipolar, la ansiedad, la depresión y las conductas suicidas. La conclusión más sólida aparece en la psicosis. El consumo diario, especialmente en jóvenes y en quienes desarrollan trastorno por consumo de cannabis, muestra una relación consistente y creíble como factor contributivo. El riesgo parece mayor cuando el uso es frecuente, temprano y problemático. En cambio, la evidencia sobre trastorno bipolar es menos abundante, aunque apunta a un posible empeoramiento de los síntomas. Para depresión, ansiedad y conducta suicida, el panorama es más incierto: las asociaciones existen, pero podrían explicarse por automedicación, vulnerabilidades compartidas o relaciones bidireccionales. El texto no plantea una visión alarmista, sino prudente. Reclama prevención en jóvenes, cribado clínico del consumo problemático y tratamientos integrados para quienes presentan simultáneamente trastorno mental y trastorno por consumo de cannabis.

El TDAH en niñas y mujeres suele pasar desapercibido porque, a diferencia de los varones, no siempre se manifiesta con hiperactividad visible, sino con síntomas más silenciosos: inatención, despistes, dificultad para organizarse, problemas de concentración, olvidos y sensación constante de no llegar a todo. Esta forma menos evidente favorece el retraso diagnóstico y alimenta etiquetas injustas como “vaga”, “dejada” o “distraída”, cuando en realidad se trata de un funcionamiento cerebral diferente. El artículo ( Diario Médico ) subraya que existe un sesgo de género en la detección del TDAH. Aunque afecta a hombres y mujeres, ellos reciben muchos más diagnósticos, mientras que ellas tienden a enmascarar los síntomas y a expresar la disregulación emocional de forma interna, con ansiedad, tristeza o baja autoestima. Esto puede llevar a diagnósticos erróneos y tratamientos inadecuados. Los especialistas destacan la importancia del diagnóstico precoz, la coordinación con los centros educativos y un abordaje individualizado, multimodal, farmacológico, psicológico, psicopedagógico y familiar. También se señala que los cambios hormonales pueden influir en la eficacia del tratamiento. El texto concluye con el ejemplo de Andrea, una niña con TDAH inatento, cuya historia muestra cómo la comprensión y la aceptación pueden transformar la invisibilidad en oportunidad.

Las personas con trastorno mental grave (TMG), incluidos los trastornos del espectro de la esquizofrenia, el trastorno depresivo mayor y el trastorno bipolar, presentan tasas elevadas de comorbilidad física y mortalidad prematura. Este estudio transversal poblacional liderado por el Hospital Clínic y el Idibaps de Barcelona analiza la asociación de la demencia y el ictus isquémico en las personas con EMG. Resultados: La prevalencia de demencia fue del 3,49 % en las personas con EMG y del 0,36 % en los controles. La prevalencia de accidente cerebrovascular isquémico fue del 5,3 % en las personas con EMG y del 2,75 % en los controles. La asociación entre TMG y demencia fue significativa en todos los grupos de edad, con la asociación más fuerte observada en edades más jóvenes a los 30-39 años. El riesgo para accidente cerebrovascular se mantuvo hasta los 70-79 años, alcanzando su punto máximo a los 40-49 años. En resumen, el estudio indica que las personas con TMG presentan un mayor riesgo de desarrollar demencia en todas las edades y también un mayor riesgo de ictus, especialmente en las etapas jóvenes y medias de la vida. Estos hallazgos resaltan la necesidad de una detección y un manejo neurológico y cardiometabólico más tempranos y sistemáticos dentro de las políticas de atención y apoyo psiquiátrico que reconocen los trastornos mentales graves como factores de riesgo para enfermedades vasculares y demencia. Comentado en Diario Médico .

La convergencia del síndrome de Down y la enfermedad de Alzheimer: imperativos científicos y éticos.
Durante décadas, las personas con síndrome de Down han sido fundamentales para comprender la biología del Alzheimer, porque su genética —en especial la presencia de una copia extra del cromosoma 21— las sitúa en un riesgo muy elevado de desarrollar patología amiloide y demencia. Sin embargo, pese a que sus cerebros han ofrecido claves decisivas para la investigación, estas personas han sido con frecuencia excluidas de los ensayos clínicos y de los avances terapéuticos derivados de esos mismos descubrimientos. El artículo defiende que esta situación exige un cambio científico y ético. Científico, porque estudiar el Alzheimer en el síndrome de Down puede ayudar a comprender mejor la enfermedad y a diseñar tratamientos más precisos. Ético, porque no basta con obtener conocimiento de esta población: es necesario garantizar su participación, su protección, su voz y su acceso equitativo a diagnósticos y terapias. La longevidad creciente de las personas con síndrome de Down convierte el Alzheimer en uno de sus principales retos sanitarios. ( New England Journal of Medicine)

A propósito de un caso : El TSJ considera accidente laboral el suicidio de un trabajador municipal que sufrió depresión con ansiedad tras ser detenido en su puesto de trabajo por un presunto delito de falsedad documental. Aunque el fallecimiento ocurrió en su domicilio y no puede aplicarse la presunción automática de accidente de trabajo, el tribunal entiende que sí existe una relación relevante con el trabajo. El procedimiento penal terminó por su fallecimiento, por lo que no hubo condena ni prueba firme de delito. El deterioro mental que llevó al suicidio tuvo su origen en hechos vinculados directamente a su actividad laboral en el ayuntamiento. La ocasionalidad relevante (resumen obtenido de ChatGPT) es una doctrina judicial que permite considerar accidente laboral un daño que no ocurre estrictamente durante la jornada ni en el centro de trabajo, siempre que exista una conexión importante con el trabajo. Parte del artículo 156 de la LGSS: es accidente de trabajo la lesión sufrida “con ocasión o por consecuencia” del trabajo. Además, la ley presume laboral el accidente ocurrido en tiempo y lugar de trabajo, pero esa presunción no se aplica si el hecho sucede fuera de ese marco. (BOE) Para aplicar la ocasionalidad relevante suelen exigirse dos elementos: Elemento negativo: el hecho dañoso no nace de un riesgo propio o específico del trabajo. Elemento positivo: el trabajo ha sido una condición relevante, necesaria o decisiva para que el daño se produzca. Dicho de forma sencilla: aunque el accidente no ocurra trabajando, puede ser laboral si el trabajo creó la situación que acabó provocándolo . En el caso del suicidio, no basta con que el trabajador estuviera empleado; debe probarse que el deterioro psíquico que llevó a la muerte tuvo su origen en circunstancias laborales relevantes. Por eso, si la depresión aparece tras una detención en el puesto de trabajo, una suspensión de empleo y sueldo y unas diligencias penales vinculadas a su actividad municipal, el tribunal puede entender que el suicidio ocurrió “con ocasión del trabajo” , aunque se produjera en el domicilio.

La evaluación de la seguridad de los medicamentos está entrando en una nueva etapa. Durante casi un siglo, los estudios con animales han sido la base del desarrollo farmacológico, pero la FDA sostiene que ese modelo debe revisarse porque los animales no siempre predicen bien la respuesta humana. A veces no detectan toxicidades relevantes y otras veces generan señales falsas que frenan tratamientos potencialmente útiles. Frente a ello, la agencia propone avanzar hacia metodologías alternativas, más centradas en la biología humana: cultivos celulares, organoides, órganos en chip, modelos computacionales e inteligencia artificial. La hoja de ruta publicada por la FDA en 2025 no pretende eliminar toda prueba animal de forma imprudente, sino retirar aquellas que ya no aportan información útil cuando existen datos humanos suficientes o modelos equivalentes o mejores. El texto destaca avances concretos: reducción de estudios prolongados con primates en anticuerpos monoclonales, nuevas guías regulatorias, creación de comités de evaluación, bases de datos públicas y colaboración con los NIH y otros reguladores internacionales. La idea central es cambiar la pregunta: no pedir datos animales por tradición, sino preguntarse qué evidencia es realmente necesaria para proteger a los pacientes. Según los autores, este cambio puede mejorar la ciencia, reducir costes y responder a una exigencia ética cada vez más evidente. ( jamanetwork.com)

Los antidepresivos y la psicoterapia psicodinámica breve (PPB) se utilizan con frecuencia para tratar la depresión, pero no está claro cuál es la más eficaz para cada paciente. En esta revisión sistemática y metaanálisis de datos individuales de participantes (DIP) examinó la eficacia y los factores moderadores de los antidepresivos frente a la PPB para la depresión en adultos. Resultados: tras el tratamiento, los antidepresivos fueron ligeramente más eficaces que la PPB en cuanto a los niveles de síntomas depresivos, pero no se observaron diferencias significativas en el seguimiento ni en la depresión autoinformada ni en ninguno de los resultados secundarios tras el tratamiento. Se encontró que la gravedad de la depresión basal moderaba los resultados posteriores al tratamiento, de modo que los antidepresivos fueron más eficaces que la PPB para los participantes con niveles de gravedad más altos que para aquellos con menor gravedad basal. Este es el primer estudio que examina los moderadores en ensayos que comparan antidepresivos y PPB. Los hallazgos sugieren que la gravedad basal podría ser un factor a considerar al elegir entre estos tratamientos. Sin embargo, este hallazgo es observacional y requiere validación en estudios futuros antes de que pueda utilizarse para orientar la selección del tratamiento para la depresión. Los hallazgos de este estudio sugieren que las personas con depresión y sus clínicos podrían esperar mejoras similares en la depresión, la ansiedad, la psicopatología general y la salud general, según el autoinforme, tras el tratamiento con antidepresivos y psicoterapia psicodinámica breve (PPB), y mejoras ligeramente mayores en la depresión evaluada por observadores al finalizar el tratamiento con antidepresivos en comparación con la PPB. Para quienes presentan niveles de depresión basal relativamente altos, los antidepresivos podrían generar mayores mejoras en los niveles de síntomas depresivos posteriores al tratamiento en comparación con la PPB. Sin embargo, estos hallazgos se basan en una muestra de tamaño moderado, compuesta principalmente por mujeres de mediana edad procedentes de países de ingresos medios a altos. Comentado en Psypost.



