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Los trastornos mentales se han convertido en uno de los mayores problemas de salud del planeta. Según un amplio estudio publicado en The Lancet , cerca de 1.200 millones de personas vivían en 2023 con algún trastorno mental, una cifra que prácticamente duplica la registrada en 1990. Este crecimiento ha hecho que estas enfermedades sean ya la principal causa de discapacidad en el mundo, por delante incluso del cáncer o las enfermedades cardiovasculares. La investigación analizó datos de 204 países y diferentes grupos de edad durante más de tres décadas. Los autores observaron que la ansiedad y la depresión son los trastornos que más han aumentado, especialmente después de la pandemia de COVID-19. También se detectó una mayor afectación entre adolescentes de 15 a 19 años y entre las mujeres. El estudio señala además que el impacto de estos problemas no se limita a la salud individual. Los trastornos mentales afectan al rendimiento escolar y laboral, generan sobrecarga en las familias y aumentan la presión sobre los sistemas sanitarios. A pesar de ello, el acceso al tratamiento sigue siendo insuficiente en muchos países. Los investigadores concluyen que es necesario reforzar la prevención, la detección temprana y la inversión en salud mental para evitar que esta situación siga empeorando. ( The Objective y el País )

La diabetes aumenta el riesgo de demencia probablemente por daño vascular y otros mecanismos cerebrales relacionados con inflamación y metabolismo. Por ello, algunos tratamientos podrían ejercer un efecto protector sobre el cerebro además de controlar la glucosa. El artículo analiza si algunos fármacos usados para tratar la diabetes y proteger el corazón también podrían reducir el riesgo de demencia. Para ello, los autores revisaron 26 ensayos clínicos con más de 160.000 participantes, la mayoría personas con diabetes tipo 2 y factores de riesgo cardiovascular. Los resultados mostraron que, en conjunto, estos tratamientos no lograron disminuir de forma clara el riesgo global de deterioro cognitivo o demencia. Sin embargo, al estudiar cada grupo de medicamentos por separado, apareció una diferencia importante: los agonistas del receptor GLP-1, fármacos cada vez más conocidos por su uso en diabetes y obesidad, sí se asociaron con una reducción significativa del riesgo de demencia. En cambio, los inhibidores SGLT2 y otros tratamientos no mostraron beneficios claros en este aspecto. El trabajo también examinó distintos tipos de demencia, como la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular, aunque los datos fueron limitados y no permitieron obtener conclusiones firmes. Los autores señalan que muchos de los estudios originales no estaban diseñados específicamente para investigar demencia, por lo que hacen falta investigaciones más largas y centradas en la salud cerebral. Aun así, el estudio refuerza la idea de que algunos tratamientos metabólicos podrían tener efectos protectores sobre el cerebro además de controlar la glucosa. ( JAMA Network )

El estudio analizó si la psilocibina, podía aliviar los síntomas del trastorno depresivo mayor de forma rápida y duradera. Los investigadores realizaron un ensayo clínico con adultos que padecían depresión moderada o grave. Los participantes recibieron una dosis única de psilocibina o un placebo, además de apoyo psicoterapéutico antes y después de la experiencia. En este ensayo clínico aleatorizado sobre el TDM, una dosis única de psilocibina se asoció con efectos antidepresivos rápidos, observados al día 2 y que persistieron durante más de 3 meses en los resultados secundarios. La psilocibina fue generalmente bien tolerada, pero algunos individuos necesitaron apoyo adicional tras la dosis debido a la ansiedad. Estos resultados sugieren que la psilocibina puede proporcionar un efecto antidepresivo rápido y relativamente duradero sobre el trastorno depresivo mayor, especialmente cuando otros tratamientos no funcionan adecuadamente. Sin embargo, los investigadores señalan que aún son necesarios estudios más amplios y seguimientos más largos para confirmar su seguridad y eficacia a largo plazo. ( JAMA Network )

El artículo reflexiona sobre el sufrimiento silencioso que viven muchos profesionales sanitarios tras cometer un error asistencial. A partir del testimonio del neurocirujano Henry Marsh, el autor describe cómo la culpa, la soledad y el miedo al juicio acompañan a médicos y enfermeros después de un evento adverso. Este fenómeno recibe el nombre de “segundas víctimas”, un concepto desarrollado por Albert Wu para explicar que el daño no solo afecta al paciente, sino también al profesional implicado. El texto señala que durante años la sanidad ha mantenido una cultura de perfección donde el error se vive como un fracaso personal. Eso favorece el aislamiento, la medicina defensiva y el silencio dentro de las organizaciones. Además, muchos profesionales desarrollan ansiedad, insomnio o pérdida de confianza en sí mismos. El autor defiende que apoyar emocionalmente a estos trabajadores no significa minimizar el daño causado al paciente, sino mejorar la seguridad clínica. Por ello, destaca la importancia de crear programas institucionales de apoyo y fomentar una cultura más humana y justa dentro de los hospitales. ( redaccionmedica.com )

El artículo reflexiona sobre el creciente poder de las grandes revistas médicas internacionales, como The BMJ, The Lancet y The New England Journal of Medicine, dentro de la medicina actual. Según el autor, estas publicaciones han dejado de limitarse a interpretar la evidencia científica para convertirse en actores que intentan influir directamente en las prioridades sanitarias, las políticas públicas e incluso los valores de la profesión médica. El texto explica que cada revista ejerce ese poder de forma distinta: unas adoptan un papel más crítico y político, otras buscan liderar debates globales sobre desigualdad, clima o vacunas, y otras orientan la práctica clínica validando determinadas innovaciones. Sin embargo, el autor advierte de que esta influencia puede desplazar el papel de las organizaciones profesionales y deontológicas. Por ello, defiende que la ética médica y la dirección de la profesión no deben depender únicamente de editoriales científicos, sino también de instituciones representativas de los médicos, capaces de garantizar legitimidad, responsabilidad y valores compartidos. ( redaccionmedica.com )

El artículo analiza el creciente uso de la ketamina como tratamiento para la depresión, especialmente en casos resistentes a los antidepresivos tradicionales, y plantea si su expansión clínica está ocurriendo más rápido que la solidez de la evidencia científica disponible. Se recuerda que la ketamina ha sido presentada como una opción revolucionaria por su rapidez de acción, ya que algunos pacientes mejoran en pocas horas o días, algo poco habitual en psiquiatría. Sin embargo, varios expertos advierten que muchos estudios son pequeños, de corta duración y con limitaciones metodológicas. El texto explica que aún existen dudas importantes sobre cuánto duran realmente los beneficios, qué pacientes responden mejor y cuáles pueden ser los riesgos a largo plazo. También preocupa el posible desarrollo de tolerancia, dependencia o problemas cognitivos con tratamientos repetidos. Algunos investigadores consideran que el entusiasmo comercial y mediático ha adelantado a la prudencia científica, favoreciendo la apertura rápida de clínicas privadas y el uso extendido del tratamiento antes de disponer de datos más robustos. Aun así, otros especialistas defienden que la ketamina representa una oportunidad valiosa para pacientes con depresión grave y riesgo suicida, especialmente cuando otras terapias han fracasado. El artículo concluye que probablemente la ketamina tenga un papel importante en psiquiatría, pero insiste en la necesidad de más estudios rigurosos y seguimiento prolongado antes de considerarla una solución plenamente consolidada. ( Medscape )

El artículo analiza cómo muchas pruebas utilizadas para medir inteligencia, competitividad y conocimientos financieros pueden estar sesgadas porque ignoran un elemento clave: la confianza que tiene cada persona en sus propias respuestas. Los autores sostienen que las evaluaciones tradicionales suelen limitarse a contar respuestas correctas o incorrectas, sin tener en cuenta cuánto cree el participante en lo que responde. Para estudiar este problema, los investigadores incorporaron medidas de confianza y recompensas económicas que incentivaban respuestas sinceras. Al hacerlo, encontraron resultados muy distintos a los que suele mostrar la literatura clásica sobre diferencias de género. Según sus datos, muchas mujeres tienden a infravalorar su rendimiento pese a responder correctamente, mientras que algunos hombres muestran una confianza superior a la precisión real de sus respuestas. El trabajo concluye que los métodos habituales pueden haber interpretado erróneamente las diferencias entre hombres y mujeres durante décadas. Cuando se tiene en cuenta la relación entre exactitud y confianza, las mujeres aparecen como igual o incluso más competentes en varias áreas, incluyendo inteligencia y alfabetización financiera. Los autores defienden que medir correctamente la confianza es esencial para comprender mejor cómo las personas toman decisiones y afrontan situaciones competitivas. ( Journal of Political Economy ). Comentado en PsyPost

El artículo evalúa el impacto de la estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS) aplicada sobre la corteza orbitofrontal en pacientes con un primer episodio de esquizofrenia. El trabajo parte de la evidencia de que las alteraciones cognitivas constituyen un componente central de la enfermedad desde sus fases iniciales, afectando funciones ejecutivas, atención, memoria de trabajo y procesamiento emocional. Estas disfunciones se asocian con un peor pronóstico funcional y una menor adaptación psicosocial. Los autores investigaron si la neuromodulación de la corteza orbitofrontal podía inducir cambios beneficiosos sobre dichos déficits cognitivos. Los resultados mostraron mejorías significativas en determinados dominios cognitivos (memoria visuoespacial) tras la intervención con rTMS, así como una reducción parcial de síntomas clínicos relacionados con la esquizofrenia. La corteza orbitofrontal desempeña un papel relevante en la regulación emocional, la toma de decisiones y la integración de recompensas y castigos, funciones frecuentemente alteradas en estos pacientes. El estudio plantea que la rTMS podría favorecer procesos de neuroplasticidad y modular circuitos frontoestriatales implicados en la fisiopatología de la esquizofrenia. Los autores destacan la importancia de intervenir precozmente durante el primer episodio psicótico, etapa en la que el cerebro mantiene una mayor capacidad de reorganización funcional. No obstante, subrayan que son necesarios estudios con muestras más amplias y seguimientos longitudinales para confirmar la estabilidad clínica y cognitiva de los efectos observados.

En comparación con otras formas de intervención en salud mental en línea, los programas implementados a través de aplicaciones de redes sociales pueden requerir menos capacitación y ser más aceptables y accesibles para diversas poblaciones. Durante y después de la pandemia, tanto el número de usuarios de redes sociales como la prevalencia de intervenciones de salud mental basadas en redes sociales aumentaron significativamente. Sin embargo, hasta donde saben los autores, ningún metaanálisis se ha centrado hasta ahora en intervenciones rigurosas de salud mental basadas en redes sociales para la población general. Este metaanálisis sintetizó los hallazgos de ensayos controlados aleatorios (ECA) para comprender si los ECA sobre salud mental basados en redes sociales funcionan como se espera para reducir los problemas de salud mental. Los resultados revelaron que estas intervenciones conducen a reducciones moderadas a altas en los síntomas de estrés y a reducciones bajas a moderadas en la gravedad de los síntomas de depresión y ansiedad. Las intervenciones fueron más efectivas cuando más del 70 % de los participantes eran mujeres, cuando los programas eran guiados por personas, tenían una orientación social y cuando los efectos se compararon con los de grupos que recibieron la atención habitual. El artículo se publicó en el Journal of Medical Internet Research . Comentado en Pyspost.

El cannabidiol (CBD) es un cannabinoide que se encuentra de forma natural en Cannabis sativa y que recientemente se ha estudiado como una nueva opción terapéutica para la esquizofrenia y trastornos relacionados. El CBD es un agonista parcial de los receptores de dopamina D2, lo que puede contribuir a sus efectos antipsicóticos en dosis altas (800–1000 mg/día) combinado con su actividad agonista parcial de los receptores 5HT1A, compartida con los antipsicóticos de tercera generación (aripiprazol, brexpiprazol), que también puede explicar los efectos ansiolíticos, antidepresivos y antipsicóticos del CBD. Esta revisión sistemática y metaanálisis evalúa la eficacia del CBD como terapia complementaria para los síntomas positivos y negativos en los trastornos del espectro de la esquizofrenia. Los resultados mostraron que el CBD produjo una mejoría estadísticamente significativa, aunque pequeña, en los síntomas generales y en los síntomas positivos, como delirios o alucinaciones. También hubo cierta mejoría en los síntomas psicopatológicos generales evaluados por la escala PANSS. Sin embargo, el CBD no mostró beneficios claros sobre los síntomas negativos, como la apatía, el aislamiento social o la falta de motivación. Además, las tasas de abandono del tratamiento fueron similares entre quienes recibieron CBD y quienes tomaron placebo, lo que sugiere una buena tolerancia. El trabajo destaca que el CBD podría actuar sobre sistemas biológicos relacionados con la dopamina y el sistema endocannabinoide, sin producir los efectos psicóticos asociados al THC. Aun así, los autores advierten que el número de estudios todavía es pequeño y que existen limitaciones metodológicas importantes, como diferencias en dosis y duración de los tratamientos. Por ello, consideran que el CBD es una opción prometedora, pero todavía experimental, que necesita investigaciones más amplias y rigurosas antes de recomendarse de forma generalizada en esquizofrenia. (Springer)



