DESTACADO
NOTICIAS

Estimados compañeros/as, os recordamos de nuevo el próximo Congreso Nacional de la SEPL. Como sabéis la sede será en Vitoria, los días 14-16 de mayo de 2026. El programa científico ya está terminado y podéis consultarlo en esta dirección: https://psiquiatrialegal2026.com/programa/ Ya está abierto el plazo para a enviar posters al congreso. Por dificultades en la web actual de la SEPL hemos creado para este congreso una web paralela que acoja toda la información relativa al congreso (programa, inscripciones, alojamiento y participación mediante póster). El enlace de contacto con esta nueva Web del congreso Vitoria 2026 es: https://psiquiatrialegal2026.com/ ¡Nos vemos!

La depresión atípica se considera un subtipo clínico distinto de la depresión mayor; sin embargo, su validez predictiva y utilidad clínica siguen siendo controvertidas. Este estudio investiga la asociación entre la depresión atípica y las características clínicas, los perfiles genéticos y la respuesta a los antidepresivos. Método Entre 14.897 participantes del Estudio Australiano sobre Genética de la Depresión (75 % mujeres; edad media de 43,7 años), el 21% (3.098 participantes) fueron clasificados fenotípicamente como pacientes con «depresión atípica» según el aumento de peso y la hipersomnia autodeclarados durante su peor episodio depresivo. Se compararon las características demográficas y clínicas. Se evaluaron las asociaciones entre la depresión atípica y las puntuaciones poligénicas (PGS) para trastornos mentales, rasgos metabólicos, inflamatorios y circadianos, y la respuesta y los efectos secundarios autodeclarados a los antidepresivos. Resultados Los casos de depresión atípica tuvieron una edad de aparición más temprana, mayor gravedad de la enfermedad, mayor vespertinidad y menor exposición a la luz diurna. Vespertinidad es un ritmo circadiano caracterizado por la preferencia natural a acostarse y levantarse tarde, con un mayor rendimiento y alerta durante la tarde-noche. Los casos de depresión atípica tuvieron PGS más altos para depresión mayor, trastorno por déficit de atención/hiperactividad, trastorno bipolar, neuroticismo, IMC, diabetes tipo 2, proteína C reactiva y resistencia a la insulina. La depresión atípica se asoció con una menor eficacia autoinformada de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y de los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina, junto con un mayor número de efectos secundarios, en particular aumento de peso. ConclusionesEste amplio estudio genético informativo respalda la validez neurobiológica y clínica de la depresión atípica, demostrando perfiles de riesgo clínicos y genéticos distintivos, junto con respuestas diferenciales a los antidepresivos. Los hallazgos respaldan la investigación de tratamientos basados en el ritmo circadiano y enfoques farmacológicos alternativos para este subtipo depresivo. Comentado en Psypost.

La forma de diagnosticar la enfermedad de Alzheimer ha experimentado un cambio importante . Hasta ahora, para saber si una persona tenía las alteraciones biológicas típicas —las placas de amiloide y los ovillos de tau— era necesario realizar una punción lumbar o una tomografía por emisión de positrones, pruebas costosas y poco accesibles. Pero en mayo de 2025, la FDA autorizó por primera vez un test (test Lumipulse de Fujirebio), que mediante un simple análisis de sangre, es capaz de detectar señales claras de la enfermedad midiendo proteínas relacionadas con el amiloide y la tau. Meses después, en octubre, la compañía Roche obtuvo también la aprobación para otra prueba de sangre que mide la tau fosforilada 181, pensada para ayudar sobre todo a descartar la enfermedad en atención primaria. Ambas pruebas están destinadas a personas con deterioro cognitivo y abren la puerta a un diagnóstico más rápido y accesible. Este tipo de diagnóstico biológico es clave para decidir si alguien puede recibir terapias antiamiloides, como lecanemab o donanemab, que buscan frenar el avance temprano del Alzheimer, aunque sus beneficios aún generan debate. Incluso quienes no quieran o no puedan recibir tratamientos podrían encontrar útil conocer su estado cerebral. En conjunto, estos análisis de sangre representan una opción más económica, sencilla y disponible, capaz de reducir desigualdades en el diagnóstico y la atención.

El artículo presenta un marco de recomendaciones clínicas para la introducción segura y efectiva del anticuerpo monoclonal lecanemab en la práctica asistencia l británica, tras su aprobación regulatoria en agosto de 2024 para el tratamiento de deterioro cognitivo leve (MCI) y demencia leve por enfermedad de Alzheimer (EA) en adultos que son no portadores o heterocigotos para el gen APOE4. Lecanemab es un anticuerpo monoclonal antiamiloide de inmunoglobulina gamma 1 humanizado, dirigido a formas agregadas de β-amiloide, especialmente protofibrilos, que se ha demostrado que reduce moderadamente la progresión clínica y la carga amiloide cerebral en ensayos controlados. Sin embargo, su implementación clínica conlleva desafíos significativos debido a efectos adversos potenciales, tales como anomalías relacionadas con la imagen amiloide (ARIA) y reacciones asociadas a la infusión (IRRs), que requieren una monitorización cuidadosa. Las recomendaciones surgieron de un consenso entre neurólogos, psiquiatras y geriatras del Reino Unido, integrando además aportes de atención primaria, farmacia y radiología. El documento enfatiza un enfoque progresivo y prudente, inicialmente en entornos especializados, debido a que los criterios de inclusión utilizados en los ensayos clínicos no pueden extrapolarse sin adaptación directa a la práctica habitual. El texto detalla criterios de elegibilidad basados en evidencia empírica: diagnóstico clínico de MCI o demencia leve por EA confirmado por biomarcadores de amiloide (PET o análisis de LCR), estado cognitivo compatible con estas fases y ausencia de comorbilidades que contraindiquen el tratamiento. Se recomienda que la evaluación inicial se realice en atención primaria con exclusión de causas reversibles de deterioro cognitivo, seguida de confirmación en servicios de memoria especializados y una decisión colegiada de un equipo multidisciplinar. La administración de lecanemab se realiza mediante infusiones intravenosas cada dos semanas con evaluación por resonancia magnética (IRM) antes de dosis clave para detectar anomalías en las imágenes relacionadas con amiloide (ARIA). El manejo de eventos adversos y la interpretación de imágenes requieren profesionales entrenados y protocolos bien definidos, subrayando la importancia de coordinación entre neuroradiólogos, servicios de urgencias y clínicos. El documento aborda también consideraciones prácticas, como la necesidad de alertar otros servicios sobre el historial de tratamiento de los pacientes, así como estrategias para integración de terapias en estructuras asistenciales existentes. Aunque se reconoce la falta de financiación pública en el NHS, se resalta la oportunidad que representa lecanemab para mejorar los servicios de demencia en general.

Entre los años 2017 y mayo de 2022, indica la resolución judicial, el trabajador accedió de forma reiterada y sin justificación asistencial a datos médicos y de salud correspondientes a cuatro familiares de su esposa: su cuñado, la esposa de éste y los dos hijos del matrimonio. Dichos accesos se produjeron sin el conocimiento ni la autorización de los afectados, con quienes, además, el acusado había roto relaciones familiares desde el año 2017, señala la sentencia.

Este artículo publicado en Psychiatric Times, aborda uno de los problemas dentro del ámbito de la salud mental contemporánea: la violencia sistemática que enfrentan los profesionales en las unidades de hospitalización psiquiátrica . El autor desmantela la narrativa institucional que clasifica estas agresiones como un riesgo inherente e inevitable de la profesión, argumentando que tal perspectiva es el resultado de un descuido sistémico y una complacencia cultural alarmante. Según la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., los trabajadores de la salud y la asistencia social tienen cinco veces más probabilidades de sufrir lesiones por violencia laboral que el resto de los trabajadores La psiquiatría hospitalaria se ocupa de individuos en su etapa más grave, donde la agudeza y la imprevisibilidad definen el trabajo.El texto subraya que la mayor dificultad de este trabajo no radica en la complejidad clínica o el papeleo, sino en la exposición crónica a la violencia, la cual ha sido normalizada en la cultura institucional como “vocación de servicio”. El artículo denuncia la idea de que reportar las agresiones es inútil o que podría acarrear represalias. Hay una cultura del silencio que no solo perpetúa el riesgo físico, sino que erosiona la salud mental del clínico, llevándolo al agotamiento (burnout) y, eventualmente, al abandono de la práctica. El autor enfatiza que cuando el sistema falla en proteger a sus trabajadores, los pacientes también pierden, ya que la calidad del cuidado disminuye drásticamente en entornos dominados por el miedo. La conclusión es que la violencia en psiquiatría no es "parte del trabajo"; es el síntoma de un fallo de liderazgo y una negligencia estructural que debe ser confrontada de inmediato para rescatar la dignidad y la seguridad tanto de quienes brindan el cuidado como de quienes lo reciben.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha publicado una monografía que tipifica la fórmula magistral “Preparado estandarizado de cannabis (THC, CBD) solución oral ”. La monografía sitúa este preparado como tratamiento de última línea , reservado a situaciones refractarias en las que los medicamentos no ofrecen respuesta satisfactoria, y siempre bajo responsabilidad del médico prescriptor. En este marco, se delimitan cuatro indicaciones: espasticidad por esclerosis múltiple resistente a otras terapias; formas graves de epilepsia refractaria al tratamiento; náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia cuando los fármacos disponibles no son suficientes; y dolor crónico , igualmente como alternativa final. Estas indicaciones no pretenden ampliar indiscriminadamente el acceso, sino establecer una puerta terapéutica reglada y prudente ante necesidades clínicas concretas. La guía introduce además límites de dosificación y en niños y adolescentes, se recomienda priorizar formulaciones con CBD debido a los posibles efectos del THC. El documento también delimita contraindicaciones claras: antecedentes personales o familiares de esquizofrenia u otros trastornos psicóticos graves; embarazo, por potencial impacto fetal; lactancia, por riesgo para el lactante; e hipersensibilidad a los componentes. Finalmente, se establecen condiciones de conservación y estabilidad: caducidad a los 30 días , almacenamiento por debajo de 25 °C y protección frente a la luz. Estos requisitos garantizan la calidad del preparado a lo largo de su ciclo de uso clínico.

Según un estudio longitudinal , la obesidad sarcopénica —una condición caracterizada por la coexistencia de exceso de grasa corporal y una masa y fuerza muscular disminuidas— se asocia con deterioro cognitivo de las personas mayores. A través de evaluaciones neuropsicológicas periódicas, el equipo investigador analizó si la obesidad sarcopénica inicial predisponía a un declive más acusado en distintas áreas de la función cognitiva. Los resultados mostraron que quienes presentaban esta condición registraron un deterioro más marcado en la función cognitiva global. En contraste, ni la obesidad aislada ni la sarcopenia por sí sola se asociaron con un rendimiento cognitivo inferior, lo que subraya la interacción negativa entre ambas alteraciones corporales. Los autores destacan que esta combinación refleja un envejecimiento asociado a una condición corporal desfavorable, cuyas implicaciones cognitivas podrían manifestarse incluso antes de la aparición de síntomas clínicos. De ahí la importancia de una detección precoz, que permitiría anticipar la evolución cognitiva e implementar intervenciones orientadas a prevenir futuras demencias en contextos marcados por el sedentarismo, el envejecimiento poblacional y la creciente prevalencia de obesidad.

El bostezo, una respuesta fisiológica común, puede afectar significativamente la calidad de vida cuando es excesivo. Aunque se conoce como un efecto secundario de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), su prevalencia y relación con la depresión siguen sin explorarse. Este estudio investiga la prevalencia del bostezo inducido por ISRS en pacientes con trastorno depresivo mayor (TDM) y su asociación con las características clínicas. Los resultados indican que, si bien estos medicamentos suelen aumentar los bostezos en general, la persistencia o el empeoramiento de los bostezos podrían indicar que el tratamiento no está reduciendo eficazmente los síntomas depresivos. Esto ofrece a los profesionales clínicos un posible marcador físico para ayudar a distinguir entre los efectos secundarios de los medicamentos y los síntomas persistentes del trastorno en sí. Comentado en Psypost

Este artículo publicado en World Psychiatry , ofrece una reflexión crítica sobre la inminente integración de la inteligencia artificial (IA) en la práctica psiquiátrica. La narrativa del texto se articula en torno a una dicotomía: la deslumbrante promesa de una precisión técnica sin precedentes frente a los riesgos éticos y profesionales que podrían socavar la esencia misma de la salud mental. El autor advierte que gran parte de la comunidad psiquiátrica se encuentra en un estado de complacencia o negación. Existe la creencia arraigada de que la naturaleza intrínsecamente humana y personal de la disciplina la hace inmune a la automatización. No obstante, el artículo señala que la IA posee una capacidad exponencial para procesar bases de datos vastas y heterogéneas, permitiendo diagnósticos más sistemáticos, reproducibles y menos sujetos a la subjetividad idiosincrática del clínico. La IA no solo puede escanear la literatura científica global para personalizar tratamientos, sino que ya se perfila como una herramienta de cribado capaz de predecir trastornos antes de que se manifiesten clínicamente. Sin embargo, existen "enormes" contrapartidas. El uso de la IA como herramienta de cribado conlleva un riesgo elevado de falsos positivos, lo que derivaría en procesos de sobrediagnóstico, sobretratamiento y una estigmatización prematura de los individuos. El artículo subraya una preocupación ética mayor: la comercialización de la salud mental. Las empresas tecnológicas podrían verse tentadas a reducir los umbrales de patología para expandir su mercado, transformando el sufrimiento humano en datos monetizables. En términos de seguridad, la centralización de información psiquiátrica —sensible por definición— expone a los pacientes a vulnerabilidades críticas, desde brechas de seguridad y ciberacoso hasta discriminación laboral o denegación de seguros. Finalmente, el texto plantea un riesgo ontológico para la profesión: la "desprofesionalización" o pérdida de habilidades. La dependencia excesiva de algoritmos podría erosionar el juicio clínico, convirtiendo al psiquiatra en un mero supervisor de máquinas. Hasta ahora, las asociaciones de salud mental se han mostrado pasivas e impotentes a la hora de abordar los graves riesgos que la IA presenta para nuestros pacientes y profesionales. La única esperanza (quizás vana) es que los grupos de defensa de la salud mental de todo el mundo se unan con una sola voz firme para articular los peligros de la IA. Esto podría ser coordinado por la Organización Mundial de la Salud o la Asociación Mundial de Psiquiatría. Hay mucho en juego: la seguridad de nuestros pacientes, la viabilidad de nuestra profesión y quizás incluso la supervivencia de la humanidad.



