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Por Alfredo Calcedo 14 de abril de 2026
El trastorno por consumo de metanfetaminas es un problema de salud global para el cual no existen farmacoterapias aprobadas. En este ensayo clínico aleatorizado , doble ciego y controlado con placebo se investiga la seguridad y la eficacia de la mirtazapina como farmacoterapia para el trastorno por consumo de metanfetaminas en la práctica clínica habitual Resultados De 344 participantes aleatorizados, 339 participantes recibieron la intervención (167 en el grupo placebo y 172 en el grupo de mirtazapina). La reducción media en días de consumo de metanfetamina desde el inicio hasta la semana 12 fue mayor en el grupo de mirtazapina (7,0 días de 28 días) que en el grupo placebo (4,8 días de 28 días. En resumen, la administración de mirtazapina en la práctica clínica habitual redujo el consumo de metanfetamina en adultos con trastorno por consumo de metanfetamina. No se observaron problemas de seguridad inesperados al administrar mirtazapina.
Por Alfredo Calcedo 14 de abril de 2026
El artículo sostiene que el fuerte aumento de los diagnósticos psiquiátricos en Estados Unidos no puede explicarse únicamente por mejores cribados, mayor concienciación o factores genéticos y ambientales . Más bien, describe un sistema sanitario que crea incentivos económicos para diagnosticar más. Hoy, los trastornos mentales aparecen como una experiencia casi universal: afectan a una parte sustancial de adultos, adolescentes y niños, con incrementos especialmente llamativos en categorías como el autismo, el TDAH, la ansiedad y la depresión. Los autores subrayan que, a diferencia de otras áreas de la medicina, la psiquiatría se apoya en criterios inherentemente subjetivos. No existen biomarcadores claros, y los diagnósticos dependen de juicios clínicos basados en definiciones del DSM que, con el tiempo, han ampliado sus fronteras. Revisiones recientes han flexibilizado los umbrales diagnósticos, lo que permite incluir comportamientos comunes dentro de categorías clínicas amplias. Instrumentos de cribado poco específicos y encuestas parentales refuerzan esta expansión, confundiendo rasgos normales —como la timidez o la introversión— con patología. Este ensanchamiento diagnóstico adquiere relevancia porque, en el sistema estadounidense, el diagnóstico funciona como una llave que abre el acceso a servicios financiados con fondos públicos. La legislación sobre paridad en salud mental, junto con Medicaid y la Ley de Atención Médica Asequible (ACA o "Obamacare"), promulgada en 2010, que amplía el acceso al seguro médico en EE. UU., ha eliminado muchas barreras al uso de servicios, pero también ha debilitado los mecanismos de control del gasto. En modelos de pago por acto, los proveedores pueden multiplicar servicios sin que se cuestione suficientemente su necesidad. La estructura de cofinanciación federal reduce además el coste que asumen los estados, fomentando decisiones de gasto menos disciplinadas. Durante la pandemia, la expansión de la telepsiquiatría y las exenciones de emergencia amplificaron aún más estas dinámicas, incrementando el volumen de diagnósticos, visitas y facturación. El texto concluye que la sobrediagnosticación no es un fallo accidental, sino una consecuencia previsible de incentivos mal alineados. Reformar el sistema exige cambiar esos incentivos, vincular el gasto a resultados reales y asegurar que los recursos se concentren en quienes presentan necesidades clínicas genuinas, evitando que el diagnóstico se convierta en un medio para sostener un crecimiento indefinido del gasto.
Por Alfredo Calcedo 14 de abril de 2026
Aquí os dejo estos 10 mandamientos de la salud mental escritos con una mezcla de humor y sabiduría por Josh Zlatkus, terapeuta de salud mental y miembro del blog Living Fossils: ¡Dadme estructura o dadme la muerte! En lugar de diagnósticos, adaptación o medicamentos, denme sueño, movimiento y luz solar. La paradoja, que no es tan curiosa, es que solo parezco cambiar cuando no me queda más remedio. El hombre no crece solo a base de introspección. Todo lo que experimentas sucede por una razón, generalmente de índole evolutiva. Si al principio no lo consigues, intenta rendirte. No encontrarás sentido desde la comodidad. Reconoce tu propia insignificancia. Lamento tener solo a mí mismo y a mi felicidad como razones para vivir. Padre, perdónalos: no saben vivir con abundancia.
Por Alfredo Calcedo 13 de abril de 2026
Los antipsicóticos son el tratamiento de elección para la esquizofrenia, pero a menudo inducen acatisia. Sin embargo, la eficacia comparativa de las estrategias de tratamiento para la acatisia aún no está clara. En este estudio se investiga la eficacia comparativa y la aceptabilidad de las estrategias de tratamiento para la acatisia inducida por antipsicóticos , incluidos los ajustes de antipsicóticos y los medicamentos adyuvantes, utilizando una revisión sistemática y metaanálisis. Resultados: l os hallazgos sugieren que los antagonistas de los receptores 5-HT2A (mianserina, mirtazapina y trazodona), los betabloqueantes y, con menor certeza, las benzodiazepinas y la vitamina B6 podrían mejorar la acatisia. Sin embargo, la evidencia es extremadamente preliminar y carece de una evaluación a largo plazo. Los medicamentos coadyuvantes solo deben considerarse cuando resulta difícil reducir la dosis o cambiar el antipsicótico utilizado, y tras una cuidadosa evaluación de los efectos secundarios. Estas recomendaciones son extremadamente preliminares y se requieren más ensayos clínicos.
Por Alfredo Calcedo 13 de abril de 2026
La intervención temprana en la psicosis de primer episodio (PPE) es fundamental para los resultados a largo plazo, siendo los antipsicóticos una de las principales opciones de tratamiento. Sin embargo, las guías de práctica clínica (GPC) existentes no ofrecen recomendaciones específicas por sexo, a pesar de que las mujeres presentan vulnerabilidades distintas a los efectos secundarios de los antipsicóticos. En particular, la hiperprolactinemia y los efectos secundarios cardiometabólicos se asocian con un malestar subjetivo considerable y posibles riesgos para la salud física a largo plazo en las mujeres durante toda su vida reproductiva. El objetivo de este estudio fue desarrollar una GPC sobre los antipsicóticos de elección para mujeres con PPE. Se diseñó un panel internacional de expertos que siguió las pautas del proceso GRADE-ADOLOPMENT para adaptar las guías existentes sobre primeros episodios psicóticos (PEP) para adultos y adolescentes. El algoritmo de la guía se puso a prueba en la práctica y fue revisado externamente por expertos. Resultados: En la selección de antipsicóticos para mujeres, se priorizaron los efectos secundarios de elevación de prolactina y cardiometabólicos. Los fármacos con mayor riesgo —antipsicóticos de primera generación, olanzapina, quetiapina, risperidona, paliperidona y amisulpride— no se recomiendan como tratamiento de primera línea. El aripiprazol se recomienda como primera opción debido a su perfil de prolactina y cardiometabólico consistentemente favorable. Para adultos y adolescentes, se recomiendan alternativas con perfiles de riesgo bajo o de bajo a moderado, con el apoyo de herramientas de toma de decisiones compartida.
Por Alfredo Calcedo 13 de abril de 2026
Durante la menopausia, los niveles de estrógeno cambian drásticamente, lo que puede disminuir las concentraciones sanguíneas de clozapina en las mujeres debido al efecto inhibidor del estrógeno sobre la actividad del CYP1A2. Esta reducción podría contribuir al aumento de las tasas de recaída observadas en mujeres mayores con trastornos psicóticos. El presente estudio tuvo como objetivo identificar trayectorias longitudinales de las concentraciones sanguíneas de clozapina en 982 pacientes de entre 40 y 60 años mediante análisis de crecimiento de clases latentes (LCGA). Se compararon las trayectorias en mujeres con las de hombres para comprender mejor las posibles diferencias en la farmacocinética de la clozapina relacionadas con el sexo, la edad y la menopausia. Resultados: la mayoría de las mujeres (60%) experimentaron una disminución en los niveles sanguíneos de clozapina durante la transición menopáusica (entre los 40 y los 60 años) , mientras que la mayoría de los hombres mostraron concentraciones estables de clozapina durante el mismo periodo de edad. A los 40 años, las concentraciones promedio de clozapina fueron aproximadamente 30 μg/L más altas en mujeres que en hombres, mientras que a los 60 años, los niveles de clozapina en mujeres fueron, en promedio, 30 μg/L más bajos que en hombres. Estos hallazgos resaltan los cambios en los niveles sanguíneos de clozapina en mujeres al llegar a la edad de la transición menopáusica. Los niveles más bajos de estrógeno después de la menopausia pueden reducir la eficacia de la clozapina y aumentar el riesgo de recaída psicótica en una etapa de la vida ya vulnerable, lo que justifica el seguimiento de la eficacia clínica y los efectos secundarios durante la menopausia. Dado que muchos fármacos tienen el CYP1A2 como su principal metabolito, cabe esperar que la menopausia también afecte los niveles sanguíneos de otros medicamentos.
Por Alfredo Calcedo 10 de abril de 2026
Estimados compañeros/as, os recordamos de nuevo el próximo Congreso Nacional de la SEPL que se celebrará en Vitoria, los días 14-16 de mayo de 2026.  Se ha ampliado el plazo para a enviar posters al congreso hasta el próximo dia 15 de abril. En esta dirección podéis encontrar la normativa para el envío de Posters: https://psiquiatrialegal2026.com/envio-de-poster/ El enlace de contacto con la Web del congreso Vitoria 2026 es: https://psiquiatrialegal2026.com/ ¡Todavía estás a tiempo para enviar posters al congreso antes que finalice el plazo de envío¡ El Congreso está ya “a la vuelta de la esquina”, no os olvidéis en apuntaros al congreso ¡Nos vemos en Vitoria!
Por Alfredo Calcedo 10 de abril de 2026
Las mujeres embarazadas con esquizofrenia persistente y trastornos relacionados pueden requerir tratamiento antipsicótico continuo, incluida la clozapina. Sin embargo, los riesgos potenciales del uso de clozapina durante el embarazo y el período posnatal siguen siendo inciertos. Este estudio de casos y controles anidado evaluó los resultados del embarazo en mujeres australianas diagnosticadas de esquizofrenia y tratadas con clozapina (n = 14) durante el primer trimestre . Estas mujeres se compararon con dos subgrupos: las tratadas con quetiapina (n= 53) y las que no tomaron ningún medicamento (n= 24) durante el embarazo. Resultados: Abordando las limitaciones de estudios previos, este estudio representa un esfuerzo en este sentido y ofrece algunas perspectivas informativas, aunque tentativas, que son coherentes con estudios anteriores. En comparación con la ausencia de medicación y la quetiapina, la clozapina podría asociarse con un mayor riesgo de ciertos resultados adversos tanto para la madre como para el bebé, incluyendo abortos espontáneos, diabetes gestacional y bajo peso al nacer. Los resultados neonatales, incluyendo la edad gestacional al nacer, la puntuación de Apgar y el ingreso a la UCE/UCIN (Unidad de Cuidados Especiales Neonatales o Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, respectivamente), no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos.
Por Alfredo Calcedo 10 de abril de 2026
Artículo de opinión que analiza como los profesionales distinguen el duelo de la depresión; cuándo la tristeza deja de ser una respuesta natural ante la pérdida, para convertirse en un trastorno psiquiátrico El artículo recorre la evolución de las clasificaciones diagnósticas y muestra cómo el duelo ha pasado progresivamente de ser entendido como una experiencia universal a ser, en ciertos casos, objeto de medicalización. La evolución del DSM eliminó la exclusión por duelo en 2013, introdujo el trastorno de duelo prolongado en el DSM-5-TR con umbral de adulto de > 12 meses, y contrasta con la definición de ≥6 meses de la CIE-11. Esta delimitación no es neutral: implica decidir cuánto sufrimiento es aceptable antes de ser etiquetado como enfermedad. Se señala la dificultad de trazar una frontera clara entre duelo y depresión. Aunque comparten síntomas, el duelo conserva rasgos diferenciales: una tristeza intermitente ligada al recuerdo del fallecido, la preservación de la autoestima y la capacidad de experimentar emociones positivas. En contraste, la depresión se presenta como un estado generalizado de ánimo bajo, inutilidad y autodesprecio. Esta distinción, aunque clínicamente útil, revela la fragilidad de las categorías diagnósticas. La atención multimodal —psicoterapia, grupos de duelo, reimplicación social y uso sensato de los antidepresivos— puede restaurar el apetito, la actividad y la conexión relacional cuando el duelo se vuelve incapacitante o clínicamente indistinguible de la depresión. El artículo también introduce una dimensión cultural: no todo duelo intenso es patológico, y su expresión varía según contextos sociales, religiosos y personales. Las clasificaciones modernas intentan reconocer esta variabilidad, pero siguen operando bajo criterios estandarizados que pueden simplificar experiencias complejas. En última instancia, el texto advierte sobre el riesgo de patologizar el sufrimiento humano. Convertir el duelo en diagnóstico puede facilitar el acceso a tratamiento, pero también puede reducir la riqueza de una experiencia profundamente humana a un conjunto de síntomas. Así, la pregunta “¿cuán triste es demasiado triste?” queda abierta, no como un problema puramente médico, sino como un dilema ético y cultural sobre los límites de la psiquiatría.
Por Alfredo Calcedo 10 de abril de 2026
El artículo analiza cómo la brecha de género en los síntomas psicológicos no solo ha persistido, sino que ha aumentado de manera significativa, especialmente en las naciones que más han avanzado hacia la igualdad de género. Los resultados, obtenidos de una amplia encuesta internacional, revelan una paradoja moderna: si bien a principios de los años 2000 la igualdad de género a nivel nacional se asociaba con un mejor bienestar tanto para chicos como para chicas, esta relación ha dado un vuelco inesperado. En años recientes, en los países con mayores índices de igualdad, la salud mental de las adolescentes ha empeorado de forma más pronunciada que la de sus pares masculinos. Este incremento en la brecha, tanto en términos absolutos como relativos, sugiere que las estructuras sociales que buscan la equidad están interactuando con nuevos factores estresantes de una forma que afecta desproporcionadamente a las jóvenes. Al explorar los mecanismos detrás de esta tendencia, la investigación identifica la presión por el rendimiento escolar como un factor determinante. En las sociedades más igualitarias, las adolescentes experimentan una carga académica y una autoexigencia significativamente mayores, lo que explica en gran medida el deterioro de su bienestar. Asimismo, se observa un declive en el apoyo percibido por parte de los compañeros de clase y una persistente insatisfacción con la imagen corporal. En conclusión, el artículo advierte que el progreso hacia la igualdad de género, aunque fundamental, ha traído consigo una nueva dinámica de estrés para las adolescentes. Lo que antes era un factor protector parece haberse convertido en un escenario de mayor presión social y académica, donde las chicas están pagando un alto precio emocional, obligándonos a replantear cómo apoyamos la resiliencia juvenil en el siglo XXI. Lejos de afirmar que la igualdad de género sea una situación negativa, estos hallazgos sugieren que aún queda mucho trabajo por hacer para lograr la plena igualdad de género, donde hombres y mujeres compartan realmente las cargas y los factores estresantes de la vida cotidiana. Comentado en Psypost .
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