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La reforma del copago farmacéutico, ya convalidada por el Congreso, sigue pendiente de aplicación efectiva hasta que se actualicen los datos fiscales de los usuarios tras la campaña de la renta. El nuevo modelo, impulsado por Sanidad y Hacienda, busca hacer más progresiva la aportación de los pacientes, ampliando los tramos según renta y fijando topes mensuales para las rentas más bajas. Sin embargo, el cambio no será solo administrativo. Desde las farmacias advierten de que el verdadero reto llegará en el mostrador. Los profesionales deberán adaptar sus programas informáticos y, sobre todo, explicar a cada paciente por qué cambia su aportación, ya sea al alza o a la baja. Jaime Arnaiz Rebollo, farmacéutico en Madrid, anticipa que será “complicado” hacer entender el nuevo sistema y resolver las dudas o conflictos que puedan surgir. El Consejo General de Colegios Farmacéuticos valora la mejora de equidad, pero subraya el esfuerzo técnico y pedagógico que exigirá a las oficinas de farmacia.

El Ministerio de Trabajo estudia nuevas fórmulas para mejorar la gestión de las bajas médicas y, en este contexto, la Sociedad Española de Medicina y Seguridad del Trabajo plantea la creación de Unidades de Salud Temporal. La propuesta busca dar respuesta a un sistema de incapacidad temporal que, según los especialistas, necesita más coordinación, agilidad y conocimiento real del puesto de trabajo. Juan Carlos Rueda, presidente de la Semst, defiende que estas unidades permitirían una relación más fluida entre los servicios públicos que gestionan las bajas, la inspección médica, los servicios de prevención y los médicos del Trabajo, profesionales que conocen mejor las condiciones concretas de cada empleo. La idea no es solo controlar la duración de las bajas, sino valorar con más precisión cuándo y cómo puede reincorporarse una persona trabajadora. El objetivo sería evitar prolongaciones innecesarias, mejorar el seguimiento clínico-laboral y favorecer retornos seguros, adaptados tanto al estado de salud como a las exigencias del puesto. ( redaccionmedica.com )

España condena las agresiones a médicos con un mapa sancionador desigual . Siete comunidades autónomas cuentan ya con un régimen específico para castigar a quienes agreden a profesionales sanitarios, con multas que pueden ir desde los 600 hasta los 600.000 euros, aunque las cuantías y la aplicación práctica varían mucho según el territorio. Castilla y León, Cantabria y Castilla-La Mancha suman 487 resoluciones sancionadoras. Castilla y León ha dictado 297 desde la implantación de su sistema, en su mayoría por infracciones leves. Cantabria empezó a sancionar en 2022 y ha ido aumentando expedientes, con multas leves y graves. Castilla-La Mancha, por su parte, ha abierto 47 expedientes entre 2021 y 2025, algunos por faltas muy graves. Navarra, Galicia, La Rioja y Murcia también han desarrollado mecanismos propios, mientras Cataluña y Comunidad Valenciana los están tramitando. En cambio, Madrid, País Vasco y Extremadura recurren a otros instrumentos, como protocolos, registros o el Código Penal, lo que evidencia una protección todavía fragmentada.
El Tribunal Supremo ha estimado parcialmente el recurso de un conductor condenado por atropellar mortalmente a un ciclista en Alcázar de San Juan en 2016 y abandonar el lugar sin prestarle ayuda. El acusado circulaba bajo los efectos del alcohol cuando impactó contra la parte trasera de la bicicleta. Pese a ser consciente del atropello, continuó la marcha para evitar ser descubierto, sin comprobar el estado de la víctima ni si recibía asistencia. La sentencia reduce la condena de seis años y medio a tres años de prisión, al excluir el delito de omisión del deber de socorro. La Sala entiende que, al haberse producido la muerte de forma prácticamente inmediata al golpe —o, como máximo, en los veinte minutos posteriores—, no puede afirmarse que el ciclista estuviera en una situación de desamparo y peligro grave susceptible de ser auxiliada. Ante la duda, el Supremo aplica el criterio más favorable al reo. No obstante, la resolución incluye un voto particular discrepante. El magistrado Leopoldo Puente sostiene que el conductor debió ser condenado por omisión de socorro en grado de tentativa, ya que huyó sin saber si la víctima seguía viva.

La Audiencia Provincial de Navarra ha absuelto a un joven que, con 20 años, mantuvo relaciones sexuales durante varios meses de 2021 con una menor de 13 años, en el contexto de una relación de noviazgo y convivencia familiar en Pamplona. Aunque desde la reforma penal de 2015 los menores de 16 años no pueden prestar consentimiento sexual válido, el tribunal aplica la cláusula de exclusión de responsabilidad del artículo 183 bis del Código Penal, al apreciar proximidad de edad, apariencia física y grado de madurez entre ambos. ( Poder Judicial ) La Fiscalía pedía 10 años de prisión por agresión sexual continuada, pero la Audiencia considera que no hubo violencia, intimidación, engaño, prevalimiento ni aprovechamiento de una situación de vulnerabilidad. También destaca que la joven no ejerció acusación particular, que actualmente ambos mantienen una relación de pareja y que el informe pericial apreciaba en ella una moderada madurez psicológica. La sentencia, recurrible ante el TSJ de Navarra, concluye que procede la absolución.

La gran heterogeneidad clínica del autismo podría reflejar diferencias biológicas profundas, aunque hasta ahora faltaban pruebas directas. Para explorar esta hipótesis, los autores recurrieron a un enfoque traslacional, comparando patrones de conectividad funcional cerebral mediante resonancia magnética funcional en modelos animales y en personas con autismo. Primero analizaron 20 modelos genéticos de ratón relacionados con el autismo. Los patrones de conectividad cerebral no fueron homogéneos, sino que se agruparon en dos grandes subtipos: uno dominado por hipoconectividad y otro por hiperconectividad. Estos perfiles no eran solo diferencias de imagen cerebral, sino que se asociaban a mecanismos biológicos distintos. La hipoconectividad se asocia con disfunción sináptica y la hiperconectividad refleja alteraciones transcripcionales e inmunitarias. A continuación, los investigadores buscaron patrones equivalentes en una amplia muestra humana multicéntrica, con 940 personas con autismo idiopático y 1.036 individuos neurotípicos. Encontraron subtipos análogos, reproducibles y asociados a arquitecturas funcionales y perfiles conductuales diferentes. El trabajo propone así un marco empírico para estratificar el espectro autista según patrones neurobiológicos, aunque los autores subrayan que estos subtipos son todavía observacionales y requieren validación adicional antes de una aplicación clínica. ( Nature ) Comentado en DW Entre las personas autistas, el 24 % mostró hipoconectividad y el 17 % hiperconectividad. Por tanto, hay como mínimo, dos subtipos de autismo dominantes y biológicamente distintos. Sin embargo, el 59 % de las personas con autismo no encajó en ninguna de las dos categorías, un resultado que podría deberse a la selección específica de genes utilizada en el estudio. El estudio no pretende afirmar que solo existan estos dos subtipos, sino que fueron los únicos que se pudieron detectar y caracterizar con claridad.

El presente estudio evaluó si la potenciación farmacológica de los ritmos cerebrales dependientes del sueño mediante el hipnótico zolpidem, podría restaurar la oscilación lenta cortical, mejorar la duración del sueño No REM (NREM) y reducir la amiloide en ratones jóvenes APP/PS1 (proteína precursora amiloide/presenilina 1). Resultados: La administración aguda de zolpidem aumentó la potencia de la oscilación lenta y la duración del sueño. La administración crónica redujo la carga de placa amiloide, alivió la neuroinflamación, aumentó la densidad sináptica inhibitoria, normalizó la homeostasis del calcio neuronal y mejoró la memoria contextual sin afectar las funciones locomotoras ni cognitivas generales. Estos resultados resaltan el potencial terapéutico de restaurar los ritmos cerebrales dependientes del sueño para frenar la amiloidosis. En resumen, el zolpidem restauró el sueño NREM y recuperó el ritmo cerebral dependiente del sueño, la oscilación lenta. La administración de zolpidem redujo la carga de placas amiloides corticales, atenuó la sobrecarga de calcio neuronal y mejoró la recuperación contextual dependiente del sueño sin efectos adversos sobre la locomoción. Esto respalda el potencial terapéutico del zolpidem como estrategia de intervención en las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer.

Las personas con esquizofrenia presentan a menudo mala calidad del sueño, ansiedad y síntomas depresivos, factores que pueden agravar su malestar general y dificultar la recuperación funcional. En este contexto, los autores exploran si el “sonido blanco” puede actuar como una intervención sencilla, no farmacológica y complementaria al tratamiento habitual. Para ello realizaron un análisis retrospectivo con 212 pacientes con esquizofrenia, divididos en dos grupos de 106 personas. El grupo control recibió únicamente tratamiento farmacológico estándar, mientras que el grupo de intervención escuchó sonido blanco a una intensidad de 40–50 dB durante dos horas cada noche, a las 21:00, durante 12 semanas. Tras la intervención, los pacientes expuestos al sonido blanco mostraron una mejoría significativa en la latencia del sueño, la eficiencia del sueño y la puntuación global del Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (PSQI). Además, presentaron menores puntuaciones de ansiedad y depresión, así como una reducción de los síntomas negativos frente al grupo control. El sonido blanco se muestra prometedor para mejorar la calidad del sueño y aliviar la ansiedad y la depresión en pacientes con esquizofrenia. En conjunto, el trabajo sugiere que el sonido blanco podría ser una herramienta útil, segura y accesible para mejorar la calidad del sueño y aliviar la ansiedad y la depresión en pacientes con esquizofrenia, aunque sus resultados deben interpretarse con prudencia por el diseño retrospectivo del estudio. En este artículo una persona con esquizofrenia y tinnitus cuenta su experiencia personal con el uso del ruido blanco y la mejoría experimentada en ambas patologías. Comentado en Psychiatric News.

Las personas con psicosis presentan altas tasas de trastorno de estrés postraumático (TEPT), que se asocia con un mal pronóstico. El objetivo de este estudio fue investigar la eficacia de una terapia centrada en el trauma integrada con terapia cognitivo-conductual para la psicosis (TCCp) en personas con psicosis. STAR fue un ensayo controlado aleatorizado pragmático, de grupos paralelos y ciego para el evaluador, realizado en cinco centros del Reino Unido. Se incluyeron 305 adultos con psicosis y TEPT.Los participantes fueron asignados a recibir el tratamiento habitual o una terapia centrada en el trauma integrada con terapia cognitivo-conductual para la psicosis, añadida al tratamiento habitual. La intervención fue flexible, individualizada, basada en la formulación clínica y con una duración de nueve meses. Los resultados muestran que la terapia fue muy aceptada: la gran mayoría de los pacientes asignados al grupo terapéutico se implicó en el tratamiento y recibió una dosis mínima adecuada. Además, produjo una reducción significativa de los síntomas de TEPT y beneficios en múltiples resultados secundarios, incluyendo cogniciones postraumáticas, disociación, delirios, paranoia, depresión, ansiedad, estrés, ideación suicida y recuperación psicológica. La remisión del TEPT fue más frecuente con la intervención que con el tratamiento habitual.No se observaron efectos claros sobre las voces, las ideas de referencia, el consumo de sustancias o el funcionamiento social. Tampoco aparecieron eventos adversos graves inesperados relacionados con el procedimiento. En conjunto, el estudio concluye que las terapias centradas en el trauma pueden ser seguras, aceptables y eficaces en personas con psicosis y TEPT, una población que no debería seguir siendo excluida de estas intervenciones psicológicas para tratar las secuelas de su trauma.

El consumo de cannabis suele comenzar en la adolescencia y la adultez temprana, cuando generalmente se desarrollan la ansiedad, la depresión, la psicosis y el trastorno bipolar. Los jóvenes de entre 15 y 25 años que consumen cannabis a diario y desarrollan un trastorno por consumo de cannabis presentan una mayor prevalencia de estos trastornos mentales. Este estudio (publicado en TheLancet) evalúa la coherencia de la evidencia proveniente de estudios epidemiológicos, genéticos, experimentales y preclínicos para analizar la relación entre el consumo diario de cannabis y el aumento de la incidencia, la prevalencia y la persistencia de la psicosis, el trastorno bipolar, la ansiedad, la depresión y las conductas suicidas. La conclusión más sólida aparece en la psicosis. El consumo diario, especialmente en jóvenes y en quienes desarrollan trastorno por consumo de cannabis, muestra una relación consistente y creíble como factor contributivo. El riesgo parece mayor cuando el uso es frecuente, temprano y problemático. En cambio, la evidencia sobre trastorno bipolar es menos abundante, aunque apunta a un posible empeoramiento de los síntomas. Para depresión, ansiedad y conducta suicida, el panorama es más incierto: las asociaciones existen, pero podrían explicarse por automedicación, vulnerabilidades compartidas o relaciones bidireccionales. El texto no plantea una visión alarmista, sino prudente. Reclama prevención en jóvenes, cribado clínico del consumo problemático y tratamientos integrados para quienes presentan simultáneamente trastorno mental y trastorno por consumo de cannabis.



