Semaglutida en pacientes con trastorno por consumo de alcohol y obesidad comórbida
El trastorno por consumo de alcohol es responsable del 5 % de las muertes anuales en todo el mundo, y existe una necesidad urgente de nuevas intervenciones terapéuticas. Estudios preclínicos y estudios iniciales en humanos indican que el agonista del receptor GLP-1, semaglutida, podría reducir el consumo de alcohol.
Este estudio publicado en The Lancet analiza si la semaglutida, un medicamento utilizado para la obesidad y la diabetes, podía ayudar también a personas con trastorno por consumo de alcohol.
Se trata de un ensayo de 26 semanas, unicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. Los participantes que buscaban tratamiento para el trastorno por consumo de alcohol de moderado a grave y la obesidad comórbida fueron asignados (1:1) a recibir semaglutida una vez por semana (2,4 mg subcutáneamente) o placebo (solución salina subcutánea), además de la terapia cognitivo-conductual estándar.
Los resultados indican que aquellos que recibieron semaglutida lograron reducir los días de consumo excesivo de alcohol de forma mucho más drástica que quienes solo recibieron el placebo. No solo bebieron menos, sino que también mejoraron otros indicadores de salud física relacionados con su peso. Aunque algunos pacientes experimentaron efectos secundarios leves, como náuseas, estos fueron pasajeros.
Este hallazgo sugiere que la semaglutida no solo ayuda a regular el apetito por la comida, sino que también podría frenar el impulso de beber alcohol, abriendo una nueva y esperanzadora puerta para tratar las adicciones.




