TikTok: así pone el algoritmo en peligro a menores vulnerables
Artículo publicado en El País, que analiza los mecanismos de persistencia y riesgo que subyacen en la arquitectura algorítmica de esta red social (TikTok). A través de un experimento empírico basado en la creación de perfiles ficticios de menores, el texto desentraña cómo la plataforma, lejos de actuar como un entorno neutral, opera mediante un sistema de recomendaciones altamente personalizado que puede comprometer la integridad psicofísica de los usuarios más jóvenes.
El estudio revela que bastan escasas interacciones y búsquedas específicas para que el flujo de contenidos (feed) que llegan a la pantalla del usuario se vea saturado de contenidos que normalizan y, en ocasiones, idealizan conductas de riesgo, tales como la autolesión y la ideación suicida. A pesar de que la normativa oficial de TikTok prohíbe explícitamente la promoción de estos actos, el artículo evidencia una brecha significativa entre la política declarada y la ejecución técnica de la moderación. Los usuarios han desarrollado tácticas de elusión, empleando léxicos alternativos y códigos simbólicos que eluden los filtros automáticos, mientras que el propio motor de búsqueda de la aplicación sugiere, en ocasiones, términos que facilitan el acceso a este material restringido.
Desde una perspectiva académica, el fenómeno se describe como un «diseño adictivo» que promueve el uso compulsivo. La Comisión Europea, citada en el texto, sostiene que la plataforma infringe la Ley de Servicios Digitales (DSA) debido a esta arquitectura que debilita la capacidad de autocontrol del menor. El artículo subraya que, a mayor tiempo de exposición, disminuye la facultad cognitiva para establecer límites saludables, convirtiendo al algoritmo en un «acompañante» omnipresente en situaciones de angustia emocional.
Finalmente, el análisis concluye que la regulación de la edad —fijada frecuentemente en los 16 años para ciertas protecciones— es insuficiente si no va acompañada de una alfabetización emocional robusta y de controles de verificación efectivos. Los expertos consultados enfatizan la necesidad de una intervención profesional ante señales de alarma como la irritabilidad o trastornos del sueño, advirtiendo que el aislamiento digital y la dependencia de estas redes como principal herramienta de gestión del malestar pueden derivar en consecuencias severas para la salud mental de os adolescentes.





