El papel de los marcadores inflamatorios como predictores de la respuesta a los antidepresivos en el trastorno depresivo mayor

19 de mayo de 2026

El trastorno depresivo mayor (TDM) es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial, y menos de la mitad de los pacientes logran la remisión tras el tratamiento antidepresivo de primera línea. Se ha implicado a los procesos inflamatorios en el TDM, pero aún no se sabe con certeza hasta qué punto los marcadores inflamatorios basales predicen los resultados del tratamiento, especialmente debido a posibles factores de confusión y relaciones bidireccionales.

Esta revisión sistemática y metaanálisis demuestra que los marcadores inflamatorios basales elevados, en particular la PCR y la IL-6, se asocian con una mayor probabilidad de falta de respuesta a los antidepresivos en el trastorno depresivo mayor. Sin embargo, esta relación debe interpretarse como asociativa más que causal, dada la influencia de factores de confusión (por ejemplo, obesidad, tabaquismo y afecciones metabólicas), la variabilidad en los umbrales de los biomarcadores y la ausencia de estudios de validación prospectivos

La evidencia actual respalda la inflamación como un posible correlato de los resultados del tratamiento y un candidato para futuras investigaciones de estratificación, pero no justifica su implementación clínica rutinaria ni la selección de tratamientos guiada por biomarcadores en esta etapa. Por lo tanto, los hallazgos deben considerarse generadores de hipótesis, lo que subraya la necesidad de ensayos prospectivos bien diseñados para determinar si los marcadores inflamatorios pueden influir significativamente en las decisiones de tratamiento o mejorar los resultados de los pacientes. El avance en este campo requerirá definiciones estandarizadas de biomarcadores, un control riguroso de las variables de confusión y una evaluación directa de las estrategias terapéuticas guiadas por la inflamación. Hasta que se disponga de dicha evidencia, el papel de los marcadores inflamatorios en el trastorno depresivo mayor debe permanecer en el ámbito de la investigación y no en la práctica clínica.

Por Alfredo Calcedo 3 de julio de 2026
La nueva versión del Real Decreto de Formación Sanitaria introduce cambios relevantes en la relación laboral especial de los residentes. El texto incorpora el derecho a conocer con antelación suficiente la distribución de la jornada, con el objetivo de facilitar la planificación personal y la conciliación. También regula el régimen de incompatibilidades, permitiendo actividades literarias, artísticas, científicas o técnicas siempre que no tengan carácter profesional, no interfieran en la formación y cuenten con autorización. Uno de los puntos centrales es la jornada laboral: se fijan descansos mínimos, se limita la guardia a 17 horas y se establece, con carácter general, un máximo de cuatro guardias mensuales o 68 horas, aunque podrá añadirse una guardia excepcional con garantías. Además, la jornada total no deberá superar las 45 horas semanales de promedio trimestral. La norma también actualiza las retribuciones, garantiza complementos en situaciones como incapacidad temporal o nacimiento y cuidado de menor, e introduce evaluaciones bienales de riesgos psicosociales para proteger la salud de los residentes.
Por Alfredo Calcedo 3 de julio de 2026
La noticia recoge la reclamación de un trabajador guipuzcoano que solicitó a la Seguridad Social una incapacidad permanente tras romper con su pareja que le provocó un trastorno adaptativo mixto con ansiedad y depresión. El hombre, técnico comercial durante más de veinte años, alegaba que la situación le generaba tristeza, rabia y frustración, afectando a su concentración, organización y capacidad para afrontar las exigencias de su profesión. Tras ser despedido por ineptitud sobrevenida en mayo de 2025, pidió una pensión calculada sobre una base reguladora de 3.673 euros mensuales. Sin embargo, tanto el INSS como los tribunales rechazaron su petición. El TSJ del País Vasco entendió que, aunque existía malestar psicológico, no se habían visto afectadas sus capacidades superiores, cognitivas o volitivas. La sentencia recuerda que para reconocer una incapacidad permanente no basta el sufrimiento ni el diagnóstico, sino una limitación laboral objetiva, grave y duradera. ( diariovasco y larazon.es)
Por Alfredo Calcedo 3 de julio de 2026
El estudio analiza la posible relación entre las conmociones cerebrales documentadas y los arrestos policiales en jugadores de fútbol americano. Parte de una premisa conocida: las lesiones en la cabeza pueden afectar a la regulación neuroconductual y asociarse con mayor impulsividad o agresividad. Para explorarlo, los autores utilizaron datos públicos de 6.201 jugadores que disputaron al menos un partido entre 2010 y 2020, cruzando las conmociones registradas en ese periodo con arrestos ocurridos entre 2010 y 2024. En los análisis iniciales, los jugadores con antecedentes documentados de conmoción cerebral presentaban más probabilidades de haber sido arrestados que quienes no tenían ese historial. En el caso de arrestos violentos, la tendencia fue similar, aunque sin alcanzar significación estadística. Los autores subrayan que se trata de una evidencia preliminar y la asociación no permite establecer causalidad. Aun así, los resultados justifican seguir investigando esta relación. Comentado en PsyPost