Ketamina y esketamina en neurología y psiquiatría: una visión general.
El artículo revisa el creciente interés por la ketamina y la esketamina como tratamientos innovadores en neurología y psiquiatría. La ketamina, originalmente utilizada como anestésico; estas sustancias han despertado gran atención por su rápida acción antidepresiva, especialmente en personas con depresión resistente a los tratamientos habituales. A diferencia de los antidepresivos clásicos, que pueden tardar semanas en hacer efecto, la ketamina puede producir mejorías en pocas horas o días. (Cureus)
Ambos fármacos actúan sobre el sistema glutamatérgico, relacionado con la plasticidad neuronal y la comunicación entre neuronas. Además de la depresión, se analizan posibles aplicaciones en trastornos de ansiedad, ideación suicida, dolor crónico y algunas enfermedades neurológicas. La esketamina, administrada en forma de espray nasal, ya cuenta con aprobación en varios países para el tratamiento de la depresión resistente.
Sin embargo, el artículo también subraya limitaciones y riesgos. Entre los efectos secundarios destacan la disociación, el aumento de la presión arterial, mareos o experiencias perceptivas intensas. También existe preocupación por el posible abuso y la necesidad de supervisión médica estricta.
Los autores concluyen que estos tratamientos representan un avance importante y dibujan un panorama esperanzador pero prudente: la ketamina y la esketamina representan un paso hacia una psiquiatría más intervencionista y eficaz, aunque todavía en desarrollo.





