El futuro DSM: una visión estratégica para incorporar determinantes socioeconómicos, culturales y ambientales y la interseccionalidad
El artículo propone un cambio de paradigma en la psiquiatría diagnóstica al integrar de manera sistemática los factores contextuales en la evaluación clínica. El texto argumenta que la salud mental no puede entenderse de forma aislada de los determinantes socioeconómicos, culturales y ambientales, los cuales influyen de manera crítica tanto en la aparición como en la persistencia de los trastornos mentales.
Uno de los pilares fundamentales de esta visión es el concepto de interseccionalidad o teoría interseccional, que describe cómo categorías como la raza, el género, la clase social y la orientación sexual no operan de forma independiente, sino que se solapan para moldear experiencias únicas de marginación o privilegio. Desde esta perspectiva, la discriminación y las barreras estructurales —como el acceso limitado a la vivienda o a una educación de calidad— generan vulnerabilidades compuestas que el modelo diagnóstico tradicional basado únicamente en síntomas a menudo ignora.
Los determinantes socioeconómicos, culturales y ambientales de la salud son las condiciones en las que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, así como los sistemas establecidos para abordar la salud y el bienestar.
El subcomité encargado de esta propuesta ha identificado cinco dominios clave para organizar estos determinantes: factores demográficos, económicos, el vecindario y entorno construido, eventos ambientales y el contexto sociocultural. Se enfatiza que cada uno de estos elementos no son meros "modificadores", sino factores que afectan directamente la prevalencia y los resultados de salud a lo largo del curso de vida. Además, se destaca el papel de la resiliencia, sugiriendo que el nuevo DSM debe evaluar tanto los riesgos como los recursos protectores dentro de la comunidad y la familia del paciente.
La propuesta estratégica busca formalizar herramientas como la Entrevista de Formulación Cultural para que el diagnóstico sea más preciso y "centrado en la persona". Al adoptar un enfoque transdiagnóstico y multidimensional, la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) aspira a reducir las disparidades en salud mental y fomentar intervenciones de prevención más efectivas. En definitiva, el artículo sostiene que el futuro del DSM reside en reconocer que la biología interactúa con un entorno social e histórico complejo, y que solo a través de este entendimiento integral se podrá ofrecer un cuidado verdaderamente equitativo y científicamente riguroso.




