¿Eutanasia para bebés?
En Canadá ha vuelto a surgir el debate sobre la posibilidad de aplicar el programa de suicidio asistido (MAID por sus siglas en inglés, eutanasia en España) , a bebés que sufren dolores extremos. Todo comenzó cuando el Colegio de Médicos de Quebec declaró que, en ciertos casos, esta práctica podría considerarse un tratamiento adecuado para recién nacidos con sufrimiento intenso, y que los padres deberían poder solicitarla.
El comentario reabrió una discusión que lleva años en el país. Desde que Canadá legalizó la eutanasia en 2016, la ley ha ido ampliándose. Primero cubría solo enfermedades terminales y, con el tiempo, se extendió a condiciones no terminales. El número de muertes bajo este programa ha crecido con rapidez: para finales de 2024 se habían registrado 76.475, y para comienzos de 2026 la cifra superaba las 94.000.
Canadá legalizó la eutanasia en 2016. Desde entonces, el alcance de la ley se ha ampliado constantemente, abarcando primero las enfermedades terminales y luego las afecciones no terminales. Los datos federales muestran que el ritmo se ha acelerado.
Desde la legalización de la eutanasia en 2016 hasta 2024 (incluido) se reportaron un total de 76.475 muertes. A principios de 2026 ya se habían reportado en total al menos 94.000 muertes, según Alex Schadenberg, de la Coalición para la Prevención de la Eutanasia.
La idea de incluir a los bebés no es nueva. En 2022, un representante del mismo colegio médico sugirió ante el Parlamento considerar la eutanasia para niños menores de un año con deformidades o discapacidades graves. La reacción fue inmediata: la entonces ministra de Discapacidad rechazó tajantemente la propuesta.
Aunque muchos pensaron que el tema había quedado atrás, volvió a cobrar fuerza cuando medios internacionales lo retomaron, provocando nuevas críticas, defensas apasionadas y un debate nacional que sigue abierto.





