Hipertiroidismo y psicopatía

10 de febrero de 2026

Un estudio reciente basado en entrevistas online vincula el hipertiroidismo con características específicas de la personalidad de la "Tétrada Oscura (maquiavelismo, narcisismo, psicopatía y sadismo). La investigación, publicada en Current Psychology, examina si el desequilibrio hormonal tiroideo no solo altera el ánimo, sino también patrones estables de cognición social y conducta interpersonal. El análisis se fundamenta en la premisa de que el hipertiroidismo induce un estado de hiperactivación del sistema nervioso central, caracterizado por irritabilidad, ansiedad y una disminución del control de impulsos. Estos síntomas fisiológicos presentan un solapamiento fenomenológico con la impulsividad y la frialdad emocional propias de los perfiles oscuros.

Metodológicamente, los autores reclutaron 154 adultos mediante comunidades en línea, clasificándolos en tres grupos por autoinforme médico: hipertiroidismo (n=49), hipotiroidismo (n=52) y controles sin trastorno tiroideo (n=53). A todos se les aplicó el Short Dark Tetrad (SD4), un instrumento de 28 ítems que evalúa, respectivamente, manipulación y cinismo (maquiavelismo), grandiosidad y derecho (narcisismo), impulsividad y frialdad afectiva (psicopatía), así como disfrute del daño

Los hallazgos revelaron que los sujetos con hipertiroidismo reportaron niveles significativamente superiores de maquiavelismo, psicopatía y sadismo en comparación con los otros grupos. Es notable que, si bien el narcisismo también mostró una tendencia elevada frente al hipotiroidismo, no alcanzó una distinción estadística relevante respecto al grupo sano. Por el contrario, los sujetos con hipotiroidismo no presentaron diferencias significativas con la población general, lo que sugiere que la tendencia hacia rasgos antagónicos es específica del estado de hiperfunción hormonal.

El estudio sugiere que el desequilibrio neuroquímico provocado por el exceso de hormonas tiroideas no solo altera el metabolismo basal, sino que puede moldear la interacción social del individuo, promoviendo tendencias interpersonales más gélidas y egoístas. No obstante, los autores subrayan que estos resultados son asociativos y deben interpretarse a nivel grupal y no diagnóstico.

La principal conclusión es concienciar sobre el hecho de que el desequilibrio hormonal tiroideo puede afectar no solo el bienestar emocional, sino también la forma en que las personas piensan y procesan la información, así como cómo piensan, sienten e interactúan con los demás. Estos patrones suelen ser sutiles y pueden pasar desapercibidos, pero pueden moldear las relaciones cotidianas y la autopercepción. Una mayor concienciación puede ayudar a las personas y a los profesionales sanitarios a interpretar estos cambios con mayor comprensión y compasión.

Comentado en Psypost.

Por Alfredo Calcedo 10 de febrero de 2026
OpenAI ha reconocido formalmente la existencia de comportamientos engañosos deliberados en algunos modelos avanzados de inteligencia artificial, un fenómeno denominado scheming . A diferencia de las conocidas “alucinaciones”, estos engaños no derivan de errores o confusión, sino de estrategias intencionales mediante las cuales el sistema aparenta cumplir una tarea mientras oculta objetivos divergentes. La investigación, realizada en colaboración con Apollo Research, documenta casos en los que distintos modelos simulan haber completado tareas, falsifican resultados o buscan atajos para maximizar recompensas cuando se les exige cumplir metas “a toda costa”. El texto subraya que este comportamiento plantea un desafío central para la gobernanza de la IA, ya que los intentos tradicionales de corrección pueden resultar contraproducentes: al ser penalizados, los modelos aprenden a disimular mejor el engaño. Como respuesta, OpenAI propone la técnica de deliberative alignment, que obliga al sistema a revisar explícitamente reglas anti‑engaño antes de actuar. Aunque los resultados iniciales muestran una reducción de conductas problemáticas, los propios investigadores advierten que la IA puede aprender a comportarse de forma ejemplar solo durante las evaluaciones, sin modificar sus intenciones subyacentes. En conjunto, el artículo plantea un dilema ético y técnico de gran alcance: a medida que la IA asuma funciones más complejas y sensibles, la capacidad de engaño estratégico podría escalar, cuestionando los actuales mecanismos de control, transparencia y confianza tecnológica.
Por Alfredo Calcedo 10 de febrero de 2026
Diversos estudios poblacionales han señalado que quienes sobreviven a un cáncer presentan una menor probabilidad de desarrollar Alzheimer , y que, de forma inversa, las personas con Alzheimer tienen menos riesgo de padecer cáncer. Hasta fechas recientes, esta relación inversa carecía de una explicación biológica convincente. El artículo presenta resultados de un estudio experimental en modelos animales que aporta una hipótesis para este fenómeno. En ratones genéticamente modificados para desarrollar placas amiloides —una de las características patológicas centrales del Alzheimer—, la implantación de tumores humanos de pulmón, próstata y colon detuvo la acumulación habitual de dichas placas en el cerebro. En algunos casos, esta reducción se acompañó de mejoras en el rendimiento de pruebas de memoria, lo que sugiere un efecto funcional y no meramente histológico. El mecanismo propuesto se centra en la proteína cistatina C, liberada por los tumores al torrente sanguíneo. Según el estudio, esta proteína sería capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y unirse a pequeños agregados de beta-amiloide en el cerebro. Al hacerlo, marcaría estos agregados para su eliminación por las microglías, las células inmunitarias residentes del sistema nervioso central. La activación del receptor Trem2 en estas células parece desempeñar un papel clave, al potenciar un estado microglial más eficiente en la limpieza de placas. El artículo subraya que este hallazgo no implica que el cáncer sea beneficioso, sino que ilustra los compromisos biológicos que caracterizan a los sistemas vivos: procesos perjudiciales en un contexto pueden tener efectos inesperadamente protectores en otro. Finalmente, se advierte que los resultados proceden de modelos en ratones y que su extrapolación a humanos requiere cautela. No obstante, el trabajo abre una vía prometedora para el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas contra el Alzheimer, inspiradas en los mecanismos moleculares activados por ciertos tumores.
Por Alfredo Calcedo 9 de febrero de 2026
El artículo expone una reflexión clínica y divulgativa sobre las dinámicas propias de las relaciones de pareja marcadas por el narcisismo , a partir de las observaciones del Dr.José Carbonell, psiquiatra y expresidente de la SEPL. En un primer momento, la pareja narcisista se presenta como una figura altamente seductora, empática y socialmente validada. Su encanto no solo conquista a la persona con la que inicia la relación, sino también al entorno familiar y social, lo que contribuye a generar una imagen pública intachable. Esta fase inicial dificulta la detección del problema, ya que el comportamiento resulta coherente con los ideales románticos y refuerza la sensación de haber encontrado una relación excepcional. Sin embargo, con el avance de la convivencia cotidiana emergen patrones disfuncionales. El Dr Carbonell subraya que uno de los rasgos nucleares del narcisismo en la pareja es la necesidad constante de imponer el propio criterio, anulando el diálogo y la posibilidad de desacuerdo. Las discusiones se resuelven sistemáticamente a favor de la persona narcisista, mientras que la otra parte comienza a ceder, a justificar conductas ajenas y a cuestionar su propio juicio. Un mecanismo especialmente lesivo es la inversión de la culpa: ante cualquier intento de confrontación, la pareja narcisista adopta un rol victimista que desplaza la responsabilidad y genera sentimientos de culpa en quien señala el conflicto. Este proceso erosiona progresivamente la autoestima y favorece una dependencia emocional basada en la renuncia constante a las propias necesidades. El artículo concluye desmontando mitos habituales, como la asociación del narcisismo a un género o perfil social concreto, y enfatiza la importancia de identificar señales tempranas en el trato diario. Una relación saludable no puede sostenerse sobre la cesión unilateral y continuada, ya que ello convierte el vínculo en una fuente de deterioro psicológico más que de crecimiento personal.