Ideación suicida entre reclusos: análisis con perspectiva de género

22 de noviembre de 2024

En el entorno penitenciario, hay una elevada incidencia de conductas autolesivas, con una tasa de suicidios superior a la existente en la población general. El objetivo de este trabajo es analizar las características de las mujeres internas que ingresan en una unidad psiquiátrica por presentar ideas de suicidio o haber realizado tentativas de suicidio.

Los resultados destacables de este análisis descriptivo y comparativo son que en población penitenciaria extranjera, las mujeres suelen ser originarias de países latinoamericanos y los varones de países africanos. Los hombres tienen menor edad media, con ingresos más prolongados y una mayor tasa de reingresos. También padecen más trastornos psicóticos y adictivos. Las mujeres presentan mayor prevalencia de trastornos de personalidad y cuadros afectivos.

Conclusiones del estudio: Hay diferencias sociodemográficas y clínicas entre hombres y mujeres internos en prisión que requieren ingreso por ideación suicida. Incluir la perspectiva de género en los estudios sobre el riesgo suicida en la población penitenciaria puede proporcionar una base sólida para futuros estudios, permitiendo así una comprensión más completa de la ideación suicida y las necesidades de intervención en la población penitenciaria.

Por Alfredo Calcedo 3 de febrero de 2026
El artículo presenta un marco de recomendaciones clínicas para la introducción segura y efectiva del anticuerpo monoclonal lecanemab en la práctica asistencia l británica, tras su aprobación regulatoria en agosto de 2024 para el tratamiento de deterioro cognitivo leve (MCI) y demencia leve por enfermedad de Alzheimer (EA) en adultos que son no portadores o heterocigotos para el gen APOE4. Lecanemab es un anticuerpo monoclonal antiamiloide de inmunoglobulina gamma 1 humanizado, dirigido a formas agregadas de β-amiloide, especialmente protofibrilos, que se ha demostrado que reduce moderadamente la progresión clínica y la carga amiloide cerebral en ensayos controlados. Sin embargo, su implementación clínica conlleva desafíos significativos debido a efectos adversos potenciales, tales como anomalías relacionadas con la imagen amiloide (ARIA) y reacciones asociadas a la infusión (IRRs), que requieren una monitorización cuidadosa. Las recomendaciones surgieron de un consenso entre neurólogos, psiquiatras y geriatras del Reino Unido, integrando además aportes de atención primaria, farmacia y radiología. El documento enfatiza un enfoque progresivo y prudente, inicialmente en entornos especializados, debido a que los criterios de inclusión utilizados en los ensayos clínicos no pueden extrapolarse sin adaptación directa a la práctica habitual. El texto detalla criterios de elegibilidad basados en evidencia empírica: diagnóstico clínico de MCI o demencia leve por EA confirmado por biomarcadores de amiloide (PET o análisis de LCR), estado cognitivo compatible con estas fases y ausencia de comorbilidades que contraindiquen el tratamiento. Se recomienda que la evaluación inicial se realice en atención primaria con exclusión de causas reversibles de deterioro cognitivo, seguida de confirmación en servicios de memoria especializados y una decisión colegiada de un equipo multidisciplinar. La administración de lecanemab se realiza mediante infusiones intravenosas cada dos semanas con evaluación por resonancia magnética (IRM) antes de dosis clave para detectar anomalías en las imágenes relacionadas con amiloide (ARIA). El manejo de eventos adversos y la interpretación de imágenes requieren profesionales entrenados y protocolos bien definidos, subrayando la importancia de coordinación entre neuroradiólogos, servicios de urgencias y clínicos. El documento aborda también consideraciones prácticas, como la necesidad de alertar otros servicios sobre el historial de tratamiento de los pacientes, así como estrategias para integración de terapias en estructuras asistenciales existentes. Aunque se reconoce la falta de financiación pública en el NHS, se resalta la oportunidad que representa lecanemab para mejorar los servicios de demencia en general.
Por Alfredo Calcedo 3 de febrero de 2026
Entre los años 2017 y mayo de 2022, indica la resolución judicial, el trabajador accedió de forma reiterada y sin justificación asistencial a datos médicos y de salud correspondientes a cuatro familiares de su esposa: su cuñado, la esposa de éste y los dos hijos del matrimonio. Dichos accesos se produjeron sin el conocimiento ni la autorización de los afectados, con quienes, además, el acusado había roto relaciones familiares desde el año 2017, señala la sentencia.
Por Alfredo Calcedo 3 de febrero de 2026
Este artículo publicado en Psychiatric Times, aborda uno de los problemas dentro del ámbito de la salud mental contemporánea: la violencia sistemática que enfrentan los profesionales en las unidades de hospitalización psiquiátrica . El autor desmantela la narrativa institucional que clasifica estas agresiones como un riesgo inherente e inevitable de la profesión, argumentando que tal perspectiva es el resultado de un descuido sistémico y una complacencia cultural alarmante. Según la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., los trabajadores de la salud y la asistencia social tienen cinco veces más probabilidades de sufrir lesiones por violencia laboral que el resto de los trabajadores La psiquiatría hospitalaria se ocupa de individuos en su etapa más grave, donde la agudeza y la imprevisibilidad definen el trabajo.El texto subraya que la mayor dificultad de este trabajo no radica en la complejidad clínica o el papeleo, sino en la exposición crónica a la violencia, la cual ha sido normalizada en la cultura institucional como “vocación de servicio”. El artículo denuncia la idea de que reportar las agresiones es inútil o que podría acarrear represalias. Hay una cultura del silencio que no solo perpetúa el riesgo físico, sino que erosiona la salud mental del clínico, llevándolo al agotamiento (burnout) y, eventualmente, al abandono de la práctica. El autor enfatiza que cuando el sistema falla en proteger a sus trabajadores, los pacientes también pierden, ya que la calidad del cuidado disminuye drásticamente en entornos dominados por el miedo. La conclusión es que la violencia en psiquiatría no es "parte del trabajo"; es el síntoma de un fallo de liderazgo y una negligencia estructural que debe ser confrontada de inmediato para rescatar la dignidad y la seguridad tanto de quienes brindan el cuidado como de quienes lo reciben.