La falta de peritos médicos en España retrasa los juicios por mala praxis
La escasez de peritos médicos cualificados en España está provocando retrasos en los juicios por presunta mala praxis sanitaria, lo que afecta directamente al funcionamiento de los tribunales y a la seguridad jurídica de pacientes y profesionales.
Oncología, urgencias y cirugía son las especialidades que más demandan facultativos forenses en los tribunales.
No se trata solo de que falten profesionales, sino de que no siempre cuentan con la formación pericial adecuada ni con el dominio específico de la especialidad que cada caso exige. Así, cada procedimiento requiere algo más que conocimiento médico: precisa la capacidad de interpretarlo y trasladarlo con rigor al lenguaje jurídico. Esta carencia tiene consecuencias inmediatas. Los procesos se alargan, las pruebas se complican y, en ocasiones, los informes presentados no alcanzan el nivel de especialización necesario.
A ello se suma la reticencia de algunos médicos a ejercer como peritos. Evaluar la actuación de colegas puede generar incomodidad, pese a que su función no es juzgar, sino ofrecer una valoración técnica, objetiva y basada en evidencia científica. Además, elaborar un informe pericial exige un esfuerzo considerable: horas de análisis, revisión documental y preparación para defender conclusiones ante un tribunal.
Para revertir esta situación, se propone incentivar la participación de médicos experimentados, reforzar la formación práctica y fomentar la mentoría, consolidando así la pericia médica como un pilar esencial del sistema judicial sanitario.





