La no financiación del fármaco Donanemab para el alzhéimer abre una discusión pública
La decisión de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos de no financiar públicamente donanemab, comercializado como Kisunla, ha abierto un enfrentamiento entre el Ministerio de Sanidad y Eli Lilly. La compañía lamenta que el tratamiento vuelva a quedar fuera del Sistema Nacional de Salud y recuerda que, tras más de 35 años de investigación, es uno de los primeros medicamentos capaces de modificar parcialmente la evolución del alzhéimer, y no solo de aliviar sus síntomas.
Su presidente en España sostiene que el fármaco puede reducir el riesgo de progresión clínica y reclama que la innovación llegue de forma equitativa a los pacientes que cumplen los criterios para recibirla. Frente a esta postura, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, asegura que el Ministerio lleva más de un año estudiando cómo incorporar tanto donanemab como lecanemab.
Sanidad considera, sin embargo, que el beneficio clínico demostrado es limitado en relación con su elevado coste. Además, ambos tratamientos presentan riesgos relevantes y exigen pruebas diagnósticas, controles especializados y circuitos asistenciales específicos. Padilla afirma que el Gobierno estaba dispuesto a financiar estos avances como un primer paso, pero no encontró suficiente colaboración para alcanzar un acuerdo sostenible. Pese al rechazo, el Ministerio mantiene abierta la negociación con Lilly para buscar unas condiciones que garanticen seguridad, equidad y viabilidad económica. (redaccionmedica.com)
Noticias relacionadas:
- Neurología pide a Sanidad que reconsidere financiar fármacos de alzhéimer
- La Confederación Española de Alzheimer reacciona con dureza a la no financiación pública de fármacos.
- Medicamentos vs Cuidados. El reto de la asignación racional de recursos




