La “presunción de laboralidad” como causa de suicidio

9 de abril de 2025

Análisis jurídico sobre el suicidio del trabajador cuando se sospecha que la causa del suicidio ha sido un accidente de trabajo. Os dejo un extracto de las conclusiones:

El reconocimiento del suicidio como accidente de trabajo ha suscitado una enorme controversia judicial, pues la voluntariedad y el acto deliberado inherente a la conducta autolítica rompe, en principio, la conexión propia con el trabajo. La dificultad para constatar la mayor o menor relación con el ámbito laboral ha constituido el principal escollo con el que se han encontrado los tribunales. Y es que no resulta fácil indagar en el foro interno de cada persona y conocer si el acto fue premeditado, improvisado o siguió un plan perfectamente organizado, pero es que además no debe olvidarse que influyen aquí factores referidos tanto a la personalidad del sujeto, como al entorno social y familiar.

A este respecto, cobra una especial importancia, la carta o nota suicido como elemento de prueba. No obstante, también en este ámbito, subsisten graves divergencias entre los tribunales, pues sólo cuando la misma refleje claramente el estado mental del accidentado, así como su conexión con el trabajo, entonces podrá declararse la existencia de un accidente de trabajo.

Una conjunción de factores está haciendo que despunten, hoy día, las enfermedades psiquiátricas entre los trabajadores. Lo cual hace plantearse el modelo de relaciones laborales y si se está logrando o no la consecución de un trabajo decente. La idea fuerza que impera legislativamente es la de lucha contra la lacra del absentismo laboral para reducir los gastos que soporta la Seguridad Social. Se busca incrementar la productividad, a costa de poner en peligro la salud de los trabajadores.

De igual modo, las nuevas formas de trabajo flexible a través de las nuevas tecnologías de la información (el teletrabajo) y el trabajo a domicilio pueden poner en serio riesgo la salud del trabajador y, por ende, la misma condición de "trabajo decente”. Esencialmente este lance se hace mayor en mujeres que en hombres, pues son todavía mayoritariamente ellas las que se encargan del cuidado y el mantenimiento del hogar familiar. Aunque en un principio pudiera parecer que ello facilita la conciliación de la vida familiar y laboral (así como la inserción de colectivos marginados en el mundo laboral, a saber: los discapacitados), lo cierto es que ello puede provocar también una sobrecarga laboral.

La integración de la salud psicológica en la gestión de las empresas resulta indispensable si lo que se busca es que los trabajadores puedan ejercer su derecho a desarrollar su trabajo en un entorno sano (trabajo decente), siendo castigado todo aquel que lo impida. Hay que tener presente que este tipo de trastornos representan el primer problema de salud laboral en Europa, tanto por el número de trabajadores afectados como por el coste que representan.

Por Alfredo Calcedo 22 de junio de 2026
El objetivo de este estudio fue realizar una revisión sistemática de la prevalencia del trastorno depresivo mayor (TDM) durante el periodo periparto para evaluar las fuentes de heterogeneidad de los datos y las tendencias de prevalencia durante el embarazo y el posparto. Resultados: La prevalencia del TDM durante el período periparto fue más alta durante las primeras 2 semanas posparto y se mantuvo significativamente elevada durante todo el año posparto en comparación con el embarazo. Después de ajustar por cambios durante el período periparto y sesgos debidos a errores de medición, la prevalencia general del TDM fue del 6,2% en cualquier momento durante el embarazo y del 6,8% en cualquier momento durante el año posparto. La prevalencia fue más alta en el sur de África subsahariana, oscilando entre el 15,6% durante el embarazo y el 16,6% durante el año posparto; y en el sur de Asia, oscilando entre el 13,7% durante el embarazo y el 14,6% durante el año posparto. La prevalencia fue más baja en Asia Pacífico de altos ingresos, oscilando entre el 3,1% durante el embarazo y el 3,3% durante el año posparto. Conclusiones: la prevalencia del TDM fue elevada durante todo el periodo periparto, alcanzando su punto máximo dos semanas después del parto. Estos hallazgos resaltan la necesidad de una mayor integración de la detección, la prevención y el tratamiento del TDM durante el periodo periparto en los modelos de atención existentes.
Por Alfredo Calcedo 22 de junio de 2026
Artículo de opinión de Francesc José María, vicepresidente de la Comisión de la Eutanasia de Cataluña, acerca de la reciente decisión del Pleno de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo sobre el cambio relevante que supone la aplicación de la ley de eutanasia al reconocer que determinadas personas con una “vinculación particularmente estrecha” con el solicitante pueden recurrir judicialmente la autorización de la prestación de ayuda para morir. Esta doctrina, adoptada por una amplia mayoría (23 magistrados frente a 9), introduce la posibilidad de que familiares o personas del entorno afectivo cuestionen una decisión tomada por un paciente mayor de edad, plenamente capaz y que cumple todos los requisitos legales y clínicos exigidos. Aunque el procedimiento español incorpora múltiples garantías para asegurar que la solicitud es libre, voluntaria y exenta de presiones, la sentencia abre un debate sobre el equilibrio entre la protección de la legalidad y el respeto a la autonomía personal. Además, el concepto de “vinculación particularmente estrecha”, al tratarse de un concepto jurídico indeterminado, deja en manos de los jueces la valoración de cada caso, lo que puede generar incertidumbre jurídica y reavivar el debate ético sobre los límites de la intervención de terceros en decisiones profundamente personales.( Diario Médico )
Por Alfredo Calcedo 22 de junio de 2026
La psiquiatría no solo tiene la responsabilidad de tratar los trastornos mentales, sino también de proteger las condiciones sociales que hacen posible la salud mental. Esta es la idea central del artículo, que sostiene que el bienestar psicológico depende de una democracia sólida, capaz de garantizar derechos, confianza institucional, participación ciudadana y respeto por la dignidad humana. Cuando estos pilares se debilitan, aumentan la polarización, la desinformación, el miedo y la desconfianza, factores que repercuten negativamente en la salud de las personas y las comunidades. Los autores defienden que los profesionales de la salud mental no pueden mantenerse al margen de estos procesos. La tradición ética de la medicina obliga a promover las condiciones que favorecen el bienestar colectivo y a denunciar aquellas dinámicas sociales y políticas que generan sufrimiento o amplían las desigualdades. En este sentido, la psiquiatría debe implicarse en la defensa de los derechos humanos, la equidad, la inclusión social y el acceso universal a la atención sanitaria, evitando al mismo tiempo cualquier utilización política o partidista de la profesión. El artículo concluye que la salud de la democracia y la salud mental son inseparables. Fortalecer instituciones democráticas, fomentar la confianza social y proteger las libertades fundamentales constituye también una estrategia de prevención en salud mental. Por ello, la psiquiatría está llamada a desempeñar un papel activo como defensora del bienestar colectivo y de una sociedad más justa y resiliente. ( Psychiatry Online )