La terapia cognitivo-conductual como tratamiento integral de los trastornos de la personalidad

18 de noviembre de 2024

Las personas con trastornos de la personalidad presentan patrones cognitivos, afectivos y conductuales generalizados y rígidos que deberían ser el foco de los esfuerzos terapéuticos.

Los trastornos de la personalidad tienen una tasa de prevalencia estimada de aproximadamente el 8% en entornos comunitarios, pero en entornos hospitalarios la tasa puede llegar al 76%.

Este artículo se centra en describir las características diagnósticas de los tres grupos de trastornos de la personalidad, describir las características clave de las terapias cognitivo-conductuales (TCC) más destacadas en el tratamiento de los trastornos de la personalidad (terapia de esquemas, la terapia interpersonal cognitiva y la terapia dialéctica conductual) y diferenciar las estrategias y habilidades terapéuticas fundamentales en cada uno de los 3 tipos de terapia para los trastornos de la personalidad.

Conclusiones

Los modelos de terapia cognitivo-conductual (TCC) se centran en las cogniciones, las emociones y los patrones de conducta disfuncionales que las personas han experimentado a lo largo de sus vidas. Entre los enfoques de los trastornos de la personalidad, destacan tres enfoques de TCC. La terapia de esquemas hace hincapié en las necesidades emocionales desatendidas, los esquemas desadaptativos tempranos y los modos de esquema e implica trabajar los procesos de esquemas (entrega, evitación y compensación) y el desarrollo del modo adulto sano para mejorar la flexibilidad de los esquemas. La terapia interpersonal cognitiva se centra en desconfirmar los esquemas interpersonales disfuncionales de los pacientes mediante el desarrollo gradual de relaciones sociales saludables. La terapia dialéctica conductual (DBT) es un enfoque de tratamiento multifacético comprometido con la enseñanza de habilidades esenciales para afrontar la desregulación emocional y las dificultades interpersonales.

Se ha demostrado que la terapia cognitivo conductual es eficaz para reducir los síntomas y mejorar el funcionamiento en diversos trastornos de la personalidad. No obstante, se justifican más investigaciones para determinar su eficacia en trastornos específicos o grupos de trastornos y para aclarar los mecanismos de cambio involucrados.

Por Alfredo Calcedo 4 de mayo de 2026
Un juzgado de Santa Cruz de La Palma investiga a dos altos mandos de la Guardia Civil por la presunta detención ilegal de un médico en Canarias. El facultativo sostiene que fue arrestado sin orden judicial en su propia consulta, delante de pacientes, acusado de dar bajas médicas irregulares a agentes del cuerpo. Según su denuncia, todo comenzó en 2023, cuando se le señaló por supuesta falsificación de documentos. La causa se archivó en la justicia ordinaria por falta de pruebas, pero los mandos insistieron y llevaron el asunto a la justicia militar, pese a que el médico es civil, con el mismo resultado de archivo. El médico explica que emitía las bajas siguiendo informes de especialistas y que nunca recibió avisos de irregularidades sanitarias. Aun así, relata un acoso continuado, con una detención humillante, trato degradante y numerosas acusaciones falsas. Ahora, el médico ha presentado una querella en la que acusa a varios mandos de acoso y actuaciones ilegales para presionarlo y frenar la concesión de bajas a los agentes, lo que ha llevado a la Justicia a investigarlos. ( The Objective )
Por Alfredo Calcedo 4 de mayo de 2026
Estudio observacional de cohorte retrospectiva que analiza, a partir de datos de seguros de salud en Estados Unidos, la prevalencia de demencia en personas con un diagnóstico de TEA, comparándolos con la población general. Para ello, los autores revisaron datos enlazados de Medicaid y Medicare de más de 114 000 personas con TEA mayores de 30 años, seguidas entre 2014 y 2016. El estudio distingue entre personas con TEA sin discapacidad intelectual y aquellas con ambas condiciones. Los resultados indican que la demencia aparece con más frecuencia en personas con autismo. Aproximadamente un 8% de los adultos con autismo presentan este diagnóstico, una cifra notablemente mayor que en quienes no tienen este trastorno ( J AMA Network ). Además, este porcentaje aumenta de forma muy marcada con la edad. En las personas mayores de 65 años, la prevalencia supera el 30 %. El riesgo aún es más alto cuando el autismo se acompaña de discapacidad intelectual. El estudio también muestra que la demencia puede aparecer antes, a menudo antes de los 65 años, y que factores como la depresión o enfermedades cardiovasculares aumentan esa probabilidad. En conjunto, la investigación sugiere que el autismo no protege frente al deterioro cognitivo con la edad, sino que puede implicar una mayor vulnerabilidad, lo que plantea la necesidad de mejorar la atención y planificación de cuidados en esta población. Los autores advierten de varias limitaciones, como el uso de datos administrativos y la ausencia de evaluaciones clínicas directas. Aun así, concluyen que los hallazgos subrayan la necesidad de preparar los sistemas sanitarios para atender a una población con TEA que envejece y tiene mayor riesgo de demencia. Comentado en Psychiatric Times .
Por Alfredo Calcedo 4 de mayo de 2026
Artículo a propósito de un caso que cuenta la historia de una mujer de 39 años con depresión mayor y ansiedad que retomó el tratamiento con bupropión, un antidepresivo que ya le había funcionado bien en el pasado. Comenzó con una dosis baja, que se fue aumentando con el tiempo para mejorar sus síntomas depresivos. Al subir la dosis a 450 mg diarios, apareció un zumbido constante en ambos oídos, especialmente molesto en silencio y por la noche. No había otros cambios en su vida ni tomaba otros fármacos, por lo que se sospechó que el bupropión era la causa. Ante esta situación, su psiquiatra decidió reducir la dosis. Con el descenso a 300 mg diarios, el zumbido fue disminuyendo poco a poco hasta volverse ocasional y tolerable, sin desaparecer del todo. A pesar de que se le ofreció cambiar de antidepresivo para eliminar el síntoma, la paciente prefirió continuar con bupropión porque seguía ayudándole de forma clara con la depresión. Las revisiones médicas y auditivas no mostraron alteraciones, y otros especialistas coincidieron en el diagnóstico de tinnitus inducido por el fármaco. El artículo concluye que el tinnitus puede ser un efecto secundario del bupropión relacionado con la dosis y, en muchos casos, reversible. Destaca la importancia de ajustar la dosis y valorar junto al paciente el equilibrio entre beneficios y efectos adversos, así como vigilar el impacto del tinnitus en la salud mental. Comentado en Psychiatric Times