Las bajas laborales: un termómetro de la salud de las empresas
Las bajas laborales suelen abordarse como un problema económico o de fraude, pero este enfoque deja en segundo plano sus causas. Como la fiebre, no basta con reducir el síntoma: hay que identificar qué lo provoca. El envejecimiento de la población trabajadora, los problemas de salud mental, las enfermedades musculoesqueléticas y las demoras sanitarias explican parte del aumento de la incapacidad temporal.
Sin embargo, las bajas también reflejan cómo se organiza el trabajo. La intensificación de las tareas, la conexión permanente, la falta de autonomía, el escaso reconocimiento y la ausencia de apoyo favorecen el agotamiento y el síndrome de burnout. Por ello, la incapacidad temporal puede considerarse un indicador de la salud de las empresas.
El liderazgo desempeña un papel preventivo esencial. Objetivos claros, cargas razonables, confianza y participación reducen el estrés y el absentismo. Las soluciones pasan por prevenir los riesgos psicosociales, formar a los responsables, agilizar la atención sanitaria y utilizar los datos de bajas como señales tempranas de desgaste organizativo.





