Litio y retraso en la progresión de la enfermedad de Alzheimer

27 de febrero de 2026

En este estudio se explora, desde una perspectiva poblacional, la hipótesis emergente de que la deficiencia de litio podría intervenir en la patogénesis de la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos neurodegenerativos relacionados. Para ello, los autores emulan un ensayo clínico comparando la progresión de estas demencias en adultos mayores de 55 años con trastorno bipolar y deterioro neurocognitivo leve, tras iniciar tratamiento con litio frente a estabilizadores del ánimo de tipo antiepiléptico. Utilizando datos de Medicare y replicando los análisis en dos bases de datos comerciales, se observa que el inicio de litio se asocia con un menor riesgo de progresar a estadios avanzados de demencia en un periodo de cinco años, así como con una reducción en la probabilidad de requerir cuidados de larga duración vinculados a estas patologías.

El menor riesgo fue más pronunciado en pacientes con estadios avanzados de deterioro cognitivo leve. Los resultados fueron consistentes en los análisis de sensibilidad y las replicaciones. Las validaciones mediante evaluaciones cognitivas vinculadas de instrumentos estandarizados reforzaron la confianza en los hallazgos.

Si bien los resultados pueden ser susceptibles a sesgos residuales, este estudio respalda la investigación del potencial del litio para retrasar la progresión de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias relacionadas con ensayos aleatorizados de formulaciones optimizadas de litio.


Por Alfredo Calcedo 13 de abril de 2026
Los antipsicóticos son el tratamiento de elección para la esquizofrenia, pero a menudo inducen acatisia. Sin embargo, la eficacia comparativa de las estrategias de tratamiento para la acatisia aún no está clara. En este estudio se investiga la eficacia comparativa y la aceptabilidad de las estrategias de tratamiento para la acatisia inducida por antipsicóticos , incluidos los ajustes de antipsicóticos y los medicamentos adyuvantes, utilizando una revisión sistemática y metaanálisis. Resultados: l os hallazgos sugieren que los antagonistas de los receptores 5-HT2A (mianserina, mirtazapina y trazodona), los betabloqueantes y, con menor certeza, las benzodiazepinas y la vitamina B6 podrían mejorar la acatisia. Sin embargo, la evidencia es extremadamente preliminar y carece de una evaluación a largo plazo. Los medicamentos coadyuvantes solo deben considerarse cuando resulta difícil reducir la dosis o cambiar el antipsicótico utilizado, y tras una cuidadosa evaluación de los efectos secundarios. Estas recomendaciones son extremadamente preliminares y se requieren más ensayos clínicos.
Por Alfredo Calcedo 13 de abril de 2026
La intervención temprana en la psicosis de primer episodio (PPE) es fundamental para los resultados a largo plazo, siendo los antipsicóticos una de las principales opciones de tratamiento. Sin embargo, las guías de práctica clínica (GPC) existentes no ofrecen recomendaciones específicas por sexo, a pesar de que las mujeres presentan vulnerabilidades distintas a los efectos secundarios de los antipsicóticos. En particular, la hiperprolactinemia y los efectos secundarios cardiometabólicos se asocian con un malestar subjetivo considerable y posibles riesgos para la salud física a largo plazo en las mujeres durante toda su vida reproductiva. El objetivo de este estudio fue desarrollar una GPC sobre los antipsicóticos de elección para mujeres con PPE. Se diseñó un panel internacional de expertos que siguió las pautas del proceso GRADE-ADOLOPMENT para adaptar las guías existentes sobre primeros episodios psicóticos (PEP) para adultos y adolescentes. El algoritmo de la guía se puso a prueba en la práctica y fue revisado externamente por expertos. Resultados: En la selección de antipsicóticos para mujeres, se priorizaron los efectos secundarios de elevación de prolactina y cardiometabólicos. Los fármacos con mayor riesgo —antipsicóticos de primera generación, olanzapina, quetiapina, risperidona, paliperidona y amisulpride— no se recomiendan como tratamiento de primera línea. El aripiprazol se recomienda como primera opción debido a su perfil de prolactina y cardiometabólico consistentemente favorable. Para adultos y adolescentes, se recomiendan alternativas con perfiles de riesgo bajo o de bajo a moderado, con el apoyo de herramientas de toma de decisiones compartida.
Por Alfredo Calcedo 13 de abril de 2026
Durante la menopausia, los niveles de estrógeno cambian drásticamente, lo que puede disminuir las concentraciones sanguíneas de clozapina en las mujeres debido al efecto inhibidor del estrógeno sobre la actividad del CYP1A2. Esta reducción podría contribuir al aumento de las tasas de recaída observadas en mujeres mayores con trastornos psicóticos. El presente estudio tuvo como objetivo identificar trayectorias longitudinales de las concentraciones sanguíneas de clozapina en 982 pacientes de entre 40 y 60 años mediante análisis de crecimiento de clases latentes (LCGA). Se compararon las trayectorias en mujeres con las de hombres para comprender mejor las posibles diferencias en la farmacocinética de la clozapina relacionadas con el sexo, la edad y la menopausia. Resultados: la mayoría de las mujeres (60%) experimentaron una disminución en los niveles sanguíneos de clozapina durante la transición menopáusica (entre los 40 y los 60 años) , mientras que la mayoría de los hombres mostraron concentraciones estables de clozapina durante el mismo periodo de edad. A los 40 años, las concentraciones promedio de clozapina fueron aproximadamente 30 μg/L más altas en mujeres que en hombres, mientras que a los 60 años, los niveles de clozapina en mujeres fueron, en promedio, 30 μg/L más bajos que en hombres. Estos hallazgos resaltan los cambios en los niveles sanguíneos de clozapina en mujeres al llegar a la edad de la transición menopáusica. Los niveles más bajos de estrógeno después de la menopausia pueden reducir la eficacia de la clozapina y aumentar el riesgo de recaída psicótica en una etapa de la vida ya vulnerable, lo que justifica el seguimiento de la eficacia clínica y los efectos secundarios durante la menopausia. Dado que muchos fármacos tienen el CYP1A2 como su principal metabolito, cabe esperar que la menopausia también afecte los niveles sanguíneos de otros medicamentos.