Manipulación y fraude en ensayos clínicos de la industria farmacéutica

18 de junio de 2024

Entrevista de varios expertos en sanidad al Profesor Joan-Ramon Laporte, catedrático de Farmacología y Terapéutica, donde aporta numerosas reflexiones recogidas en su último libro, "Crónica de una sociedad intoxicada" y describe el estado de la cuestión en torno a ensayos clínicos fraudulentos y falta de seguimiento de los efectos adversos de los medicamentos.

Se recomienda una lectura completa y tranquila del artículo (también está disponible en vídeo) y para los huérfanos de tiempo os entresaco algunas frases/ párrafos:

“No podemos confiar en la investigación publicada porque es selectiva, porque está manipulada y porque es fraudulenta … cada vez se van limitando más las exigencias o los requisitos para autorizar un nuevo medicamento, y esto se une a lo que contaba antes del fraude y la manipulación...

Por cierto, hace pocas semanas la agencia de regulación británica, que para los europeos hasta hace 10 o 15 años era un modelo de seriedad, ahora es un ejemplo de payasada y ha cambiado el proceso. Ya no les llama procedimientos de autorización y evaluación de medicamentos, les llama algo así como procedimientos de acompañamiento y ayuda para la comercialización. Es ponerse a los pies de las compañías para ayudarlas en el camino para llegar al mercado. Contribuye la propia agencia británica a algo de lo que hablo así un poco de pasada en el libro, pero que me parece que es filosóficamente interesante, que es la perversión del lenguaje. Se habla de evidencia para hacer referencia a indicios, de seguridad para hacer referencia a los efectos adversos, de regulación, que en realidad es facilitación... el 86 por 100 del presupuesto de la Agencia Europea del Medicamento es pagado por la industria farmacéutica… el 83 o 84 por 100, no recuerdo exactamente, del presupuesto de la FDA de medicamentos es aportado por la industria farmacéutica, quizá esto nos ayude a entender por qué el regulador se ha convertido en un servidor de los laboratorios, y, cada vez menos, es una garantía de protección de la salud pública … Agencia Española del Medicamento ingresa dinero por el hecho de evaluar medicamentos para la EMA … todos los reguladores tienen una relación demasiado promiscua con la industria...

En Estados Unidos, la mitad de los miembros del Congreso y del Senado tienen acciones que Pfizer les ha regalado. Desde tiempos de Ronald Reagan la corrupción está legalizada, solo hay que declarar lo que te dan. Ahora hay un senador, Bob Menéndez, que está en juicio porque escondió lo que le habían dado varias compañías, entre ellas farmacéuticas.

En el juicio en el que está ahora Donald Trump sobre cómo se intentó sobornar a una actriz para que no reconociera su relación con el expresidente, quien pagó a la actriz para que se callara no fue Trump, ni su abogado, (aunque su abogado intervino), fue Novartis y el director de Novartis en Estados Unidos dimitió poco después de que se supiera este escándalo en 2017. Resulta que el mismo abogado de Trump, era el abogado de Novartis, mira qué casualidad. Este abogado tenía una empresa tapadera a la que Novartis ingresó el dinero para que se lo hicieran pasar a la actriz. Es un ejemplo del nivel de corrupción en el poder político y en el legislador. Cuando hablo de Estados Unidos lo digo por dos motivos, el primero porque las legislaciones en Estados Unidos sobre estas cuestiones tarde o temprano acaban difundiéndose, a veces diluidas al resto del mundo, y, segundo, porque es curioso que en Estados Unidos se sepa de tantos casos de corrupción y en otros países no sabemos absolutamente nada, como si aquí estas cosas no ocurrieran.

Comentario personal: vaya por delante que no soy un experto en la materia como los participantes en la entrevista, pero por opinar que no quede. Entiendo que el deseo de conseguir ensayos clínicos ajenos a cualquier otro interés que no sea otro que conocer los resultados del estudio, me parece un interés irrenunciable, pero vivimos en una sociedad de mercado donde lo que manda es el dinero y no creo que los estados estén en condiciones de invertir en investigación con los mismos recursos que las empresas farmacéuticas.

Sin olvidar el gran beneficio social que aportan las compañías farmacéuticas con el descubrimiento de nuevos tratamientos, es importante poner límites al posible abuso de la ambición humana.

Quizás lo más importante sea exigir trasparencia (“seguir la pista del dinero”) y una legislación que penalice de forma significativa conductas delictivas, como ocultar información a sabiendas del daño que ocasiona. O quizás al final tendrá que ser el usuario quien exija en la farmacia que le den el fármaco de otra compañía farmacéutica que sí tenga un comportamiento ético y ejemplar con la sociedad.


Por Alfredo Calcedo 4 de mayo de 2026
Un juzgado de Santa Cruz de La Palma investiga a dos altos mandos de la Guardia Civil por la presunta detención ilegal de un médico en Canarias. El facultativo sostiene que fue arrestado sin orden judicial en su propia consulta, delante de pacientes, acusado de dar bajas médicas irregulares a agentes del cuerpo. Según su denuncia, todo comenzó en 2023, cuando se le señaló por supuesta falsificación de documentos. La causa se archivó en la justicia ordinaria por falta de pruebas, pero los mandos insistieron y llevaron el asunto a la justicia militar, pese a que el médico es civil, con el mismo resultado de archivo. El médico explica que emitía las bajas siguiendo informes de especialistas y que nunca recibió avisos de irregularidades sanitarias. Aun así, relata un acoso continuado, con una detención humillante, trato degradante y numerosas acusaciones falsas. Ahora, el médico ha presentado una querella en la que acusa a varios mandos de acoso y actuaciones ilegales para presionarlo y frenar la concesión de bajas a los agentes, lo que ha llevado a la Justicia a investigarlos. ( The Objective )
Por Alfredo Calcedo 4 de mayo de 2026
Estudio observacional de cohorte retrospectiva que analiza, a partir de datos de seguros de salud en Estados Unidos, la prevalencia de demencia en personas con un diagnóstico de TEA, comparándolos con la población general. Para ello, los autores revisaron datos enlazados de Medicaid y Medicare de más de 114 000 personas con TEA mayores de 30 años, seguidas entre 2014 y 2016. El estudio distingue entre personas con TEA sin discapacidad intelectual y aquellas con ambas condiciones. Los resultados indican que la demencia aparece con más frecuencia en personas con autismo. Aproximadamente un 8% de los adultos con autismo presentan este diagnóstico, una cifra notablemente mayor que en quienes no tienen este trastorno ( J AMA Network ). Además, este porcentaje aumenta de forma muy marcada con la edad. En las personas mayores de 65 años, la prevalencia supera el 30 %. El riesgo aún es más alto cuando el autismo se acompaña de discapacidad intelectual. El estudio también muestra que la demencia puede aparecer antes, a menudo antes de los 65 años, y que factores como la depresión o enfermedades cardiovasculares aumentan esa probabilidad. En conjunto, la investigación sugiere que el autismo no protege frente al deterioro cognitivo con la edad, sino que puede implicar una mayor vulnerabilidad, lo que plantea la necesidad de mejorar la atención y planificación de cuidados en esta población. Los autores advierten de varias limitaciones, como el uso de datos administrativos y la ausencia de evaluaciones clínicas directas. Aun así, concluyen que los hallazgos subrayan la necesidad de preparar los sistemas sanitarios para atender a una población con TEA que envejece y tiene mayor riesgo de demencia. Comentado en Psychiatric Times .
Por Alfredo Calcedo 4 de mayo de 2026
Artículo a propósito de un caso que cuenta la historia de una mujer de 39 años con depresión mayor y ansiedad que retomó el tratamiento con bupropión, un antidepresivo que ya le había funcionado bien en el pasado. Comenzó con una dosis baja, que se fue aumentando con el tiempo para mejorar sus síntomas depresivos. Al subir la dosis a 450 mg diarios, apareció un zumbido constante en ambos oídos, especialmente molesto en silencio y por la noche. No había otros cambios en su vida ni tomaba otros fármacos, por lo que se sospechó que el bupropión era la causa. Ante esta situación, su psiquiatra decidió reducir la dosis. Con el descenso a 300 mg diarios, el zumbido fue disminuyendo poco a poco hasta volverse ocasional y tolerable, sin desaparecer del todo. A pesar de que se le ofreció cambiar de antidepresivo para eliminar el síntoma, la paciente prefirió continuar con bupropión porque seguía ayudándole de forma clara con la depresión. Las revisiones médicas y auditivas no mostraron alteraciones, y otros especialistas coincidieron en el diagnóstico de tinnitus inducido por el fármaco. El artículo concluye que el tinnitus puede ser un efecto secundario del bupropión relacionado con la dosis y, en muchos casos, reversible. Destaca la importancia de ajustar la dosis y valorar junto al paciente el equilibrio entre beneficios y efectos adversos, así como vigilar el impacto del tinnitus en la salud mental. Comentado en Psychiatric Times