¿Suben los suicidios de adolescentes? Sí entre chicas, no entre chicos

11 de diciembre de 2025

Noticia publicada en El País: En España, el suicidio adolescente muestra una tendencia desigual: mientras las cifras entre chicos se mantienen estables o incluso descienden, entre chicas jóvenes se observa un repunte significativo. Durante décadas, la tasa femenina en el grupo de 15 a 19 años rondaba 1,5 por cada 100.000 personas, muy por debajo de la masculina. Sin embargo, desde 2010 comenzó a crecer, se intensificó tras la pandemia y hoy casi iguala la de los chicos, que ha bajado en los últimos años. Los datos provisionales de 2024 apuntan a un nuevo incremento entre ellas.

Este fenómeno no se limita a las adolescentes: también aumenta entre mujeres de 20 a 29 años, cuyas tasas se han duplicado desde 2010, alcanzando máximos históricos. En contraste, los hombres jóvenes siguen presentando cifras más altas que las mujeres, aunque han reducido a la mitad las tasas que tenían en los años noventa. Pese a ello, el suicidio continúa siendo un problema predominantemente masculino y más grave en edades avanzadas: la tasa de los hombres (12,8 muertes por cada 100.000 habitantes) triplica la de las mujeres (4,3) y se dispara con la edad.

Otro dato revelador es la diferencia en los intentos: las mujeres intentan suicidarse mucho más que los hombres, aunque ellos consuman más muertes por emplear métodos más letales. Por cada suicidio consumado entre mujeres se producen más de 14,5 intentos, mientras que entre los hombres el número de intentos por cada fallecimiento se reducía a 4,3. Esta brecha se observa tanto en España como a nivel global.

Las estadísticas, sin embargo, no son perfectas: el subregistro persiste por factores legales, culturales y administrativos, aunque España presenta menos problemas que otros países. Aun así, las estimaciones internacionales sitúan a España entre los países con tasas más bajas de suicidio, también en adolescentes, muy por debajo de Francia, Reino Unido o Estados Unidos.

En el contexto global, el suicidio sigue siendo la tercera causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años, con tendencias dispares según la región. Mientras la tasa mundial ha descendido desde los años ochenta, el aumento entre chicas jóvenes en España plantea un desafío que no puede ignorarse.

Algunos investigadores apuntan a un importante aumento de los episodios depresivos entre adolescentes mujeres y de la prevalencia de la ansiedad entre jóvenes.

Mientras tanto, Australia ha prohibido el uso de redes sociales a menores de 16 años para evitar los riesgos que las redes sociales suponen para la salud física y mental de los menores, especialmente de las niñas y adolescentes.

Por Alfredo Calcedo 22 de mayo de 2026
El cannabidiol (CBD) es un cannabinoide que se encuentra de forma natural en Cannabis sativa y que recientemente se ha estudiado como una nueva opción terapéutica para la esquizofrenia y trastornos relacionados. El CBD es un agonista parcial de los receptores de dopamina D2, lo que puede contribuir a sus efectos antipsicóticos en dosis altas (800–1000 mg/día) combinado con su actividad agonista parcial de los receptores 5HT1A, compartida con los antipsicóticos de tercera generación (aripiprazol, brexpiprazol), que también puede explicar los efectos ansiolíticos, antidepresivos y antipsicóticos del CBD. Esta revisión sistemática y metaanálisis evalúa la eficacia del CBD como terapia complementaria para los síntomas positivos y negativos en los trastornos del espectro de la esquizofrenia. Los resultados mostraron que el CBD produjo una mejoría estadísticamente significativa, aunque pequeña, en los síntomas generales y en los síntomas positivos, como delirios o alucinaciones. También hubo cierta mejoría en los síntomas psicopatológicos generales evaluados por la escala PANSS. Sin embargo, el CBD no mostró beneficios claros sobre los síntomas negativos, como la apatía, el aislamiento social o la falta de motivación. Además, las tasas de abandono del tratamiento fueron similares entre quienes recibieron CBD y quienes tomaron placebo, lo que sugiere una buena tolerancia. El trabajo destaca que el CBD podría actuar sobre sistemas biológicos relacionados con la dopamina y el sistema endocannabinoide, sin producir los efectos psicóticos asociados al THC. Aun así, los autores advierten que el número de estudios todavía es pequeño y que existen limitaciones metodológicas importantes, como diferencias en dosis y duración de los tratamientos. Por ello, consideran que el CBD es una opción prometedora, pero todavía experimental, que necesita investigaciones más amplias y rigurosas antes de recomendarse de forma generalizada en esquizofrenia. (Springer)
Por Alfredo Calcedo 22 de mayo de 2026
Cuando las personas están en peligro, especialmente en riesgo de suicidio, las soluciones ás simples pueden salvar más vidas. El artículo describe cómo, durante años, los sistemas de ayuda para la prevención del suicidio fueron complejos, difíciles de recordar o de usar en momentos de crisis. En esas circunstancias, cualquier obstáculo —aunque sea pequeño— puede impedir que alguien pida ayuda. El artículo pone de ejemplo cómo la simplificación de una línea telefónica de crisis para prevención del suicidio en un número corto (de 3 cifras) y fácil de recordar (988), acompañado de más recursos y mejor organización, ha permitido que más personas accedieran rápidamente al apoyo que necesitaban. Con el tiempo, se observó una disminución significativa en las muertes por suicidio, especialmente entre jóvenes, lo que sugiere que la accesibilidad inmediata es clave. [ news.harvard.edu ] En salud pública, la eficacia no siempre depende de soluciones complejas o innovaciones sofisticadas, sino de eliminar barreras. Hacer que la ayuda sea visible, directa y fácil puede marcar la diferencia entre actuar o no hacerlo en un momento crítico. En definitiva, el autor concluye que simplificar el acceso a la ayuda no solo mejora los sistemas, sino que literalmente puede significar la vida para muchas personas.
Por Alfredo Calcedo 22 de mayo de 2026
El artículo describe cómo, tras superar la infección aguda por COVID‑19, muchas personas continúan un recorrido inesperado marcado por síntomas persistentes que afectan al cerebro y la mente. Este cuadro, conocido como COVID prolongado, puede aparecer semanas después y mantenerse durante meses, incluso en pacientes que tuvieron formas leves de la enfermedad. [merckmanuals.com] A lo largo del tiempo, los pacientes relatan una constelación de síntomas neuropsiquiátricos que suele incluir fatiga intensa, dolor de cabeza, trastornos del sueño, disfunción autonómica y dificultades cognitivas —a menudo descritas como “niebla mental”— con problemas de atención y memoria. A estos se suman con frecuencia ansiedad, depresión y estrés postraumático, que reflejan tanto el impacto biológico del virus como la experiencia vivida durante la enfermedad. [ onlinelibr....wiley.com ] Estas manifestaciones no tienen una única causa. Más bien, parecen surgir de una combinación de factores: inflamación persistente, alteraciones inmunológicas, daño vascular o efectos indirectos de la enfermedad grave y la hospitalización. [ merckmanuals.com ] En este escenario, el artículo subraya la importancia de un enfoque clínico integral. No existe un tratamiento específico, por lo que la atención se centra en aliviar los síntomas, acompañar al paciente y adaptar la rehabilitación a cada caso. Así, el COVID prolongado se presenta como una condición compleja y variable, donde la recuperación no es lineal y exige comprender al paciente más allá de la fase aguda de la enfermedad. Si bien se requiere mayor investigación sobre los mecanismos subyacentes y los posibles tratamientos, los psiquiatras están intrínsecamente capacitados para participar en las evaluaciones de COVID persistente y brindar un tratamiento de apoyo y específico. La evaluación de las comorbilidades psiquiátricas y médicas generales, la colaboración con otras especialidades y disciplinas médicas, y la planificación integral del tratamiento siguen siendo la base del tratamiento de la COVID persistente. Ante la creciente prevalencia de la COVID persistente, es fundamental que los psiquiatras adquieran mayor familiaridad y competencia en la evaluación y el manejo de las secuelas neuropsiquiátricas de la COVID-19. (Am J Psych)