Una sociedad orientada al mercado y tasas de homicidios

16 de diciembre de 2025

La relación entre la orientación hacia el mercado y las tasas nacionales de homicidio ha sido objeto de debate durante décadas. Diversas tradiciones teóricas han sostenido que el desarrollo y la expansión de los mercados tienden a incrementar la criminalidad, asociando la competencia económica con tensiones sociales y conductas desviadas. Sin embargo, otras perspectivas clásicas plantean una visión opuesta: la expansión del mercado podría contribuir a reducir la violencia.

Norbert Elias argumentaba que la interconexión económica exige sociedades estables, mayor sensibilidad hacia los demás y un control más estricto de las emociones. En la misma línea, Émile Durkheim defendía que una mayor división del trabajo y la integración social disminuyen los delitos contra la persona, especialmente cuando surge una “religión de la humanidad” que refuerza valores colectivos. Estas ideas encuentran respaldo en evidencias empíricas que muestran cómo la integración en mercados fomenta la equidad y la prosocialidad, mientras que las sociedades orientadas al mercado tienden a rechazar conductas poco éticas. Incluso la globalización, como fenómeno económico y cultural, se ha vinculado con la reducción de homicidios a nivel nacional.

Para contrastar estas hipótesis, el estudio analizó datos de panel correspondientes a 88 países entre los años 2000 y 2019. Las tasas de homicidio se obtuvieron de la base de datos de mortalidad de la Organización Mundial de la Salud, mientras que la orientación hacia el mercado se operacionalizó mediante el índice de Libertad Económica del Mundo del Instituto Fraser. Se emplearon modelos transversales agrupados con efectos fijos, controlando por variables estructurales comúnmente asociadas a la violencia.

Los resultados revelaron una asociación negativa y significativa entre la orientación al mercado y las tasas de homicidios, un tamaño del efecto sustancialmente significativo, que el efecto parece estar concentrado en naciones con menor orientación al mercado y los hallazgos se mantuvieron consistentes en varias verificaciones de estabilidad

En síntesis, lejos de incrementar la violencia, la expansión del mercado parece contribuir a sociedades más seguras. Este estudio desafía concepciones tradicionales y sugiere que la integración económica, acompañada de normas éticas y cooperación, puede ser un factor clave en la reducción de homicidios a nivel global.

Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo, publicado en Psychiatric News, expone una creciente preocupación debido a que cada vez hay más pruebas que vinculan el uso de gabapentina con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia . A pesar de que las prescripciones de este fármaco se han duplicado en los últimos años, investigaciones actuales sugieren que su perfil de seguridad neurológica requiere una reevaluación exhaustiva. Se comenta el estudio de la Universidad Case Western Reserve (Cleveland, Ohio, USA) : en pacientes con dolor lumbar crónico que recibieron seis o más prescripciones de gabapentina, se observó un incremento del 29% en el riesgo de demencia y un alarmante 85% en el riesgo de deterioro cognitivo leve, en los 10 años siguientes. El aumento del riesgo no se limitó a la población geriátrica; los adultos de entre 35 y 49 años presentaron más del doble de riesgo de demencia y el triple de riesgo de deterioro cognitivo leve en comparación con aquellos que no consumían el fármaco. En un estudio retrospectivo publicado en Frontiers in Pharmacology en 2022, Oh y sus colegas, hallaron que los usuarios de gabapentina tienen entre 1.5 y 1.9 veces más probabilidades de manifestar declive cognitivo tras solo un año de tratamiento. El mecanismo subyacente propuesto se relaciona con la unión del fármaco a las subunidades de los canales de calcio que regulan la señalización neuronal, lo que podría alterar la sinaptogénesis o la plasticidad cerebral, aunque los procesos exactos aún están bajo investigación. En conclusión, el artículo hace un llamado a la precaución clínica. Ante la evidencia de riesgos elevados tanto en poblaciones jóvenes como mayores, se insta a los profesionales de la salud a sopesar cuidadosamente los beneficios terapéuticos de la gabapentina frente a sus potenciales efectos adversos en la integridad cognitiva de los pacientes.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo explora la posibilidad de que los antidepresivos ISRS reduzcan la intensidad del amor romántico. Para examinar esta hipótesis, los investigadores recurrieron a una amplia base de datos, el Romantic Love Survey 2022, que recoge experiencias de miles de personas enamoradas. A partir de esa fuente, seleccionaron a 810 jóvenes de 33 países, todos ellos en las primeras etapas del enamoramiento y con puntuaciones muy altas en una escala diseñada para medir la pasión amorosa. El estudio buscaba una respuesta sencilla: ¿tomar ISRS afecta al modo en que una persona vive el amor? Para ello, analizó si quienes estaban tomando estos medicamentos diferían de quienes no lo hacían en aspectos como la intensidad del amor, la frecuencia con que pensaban en su pareja, el compromiso emocional o la actividad sexual. También se tuvieron en cuenta variables como el sexo biológico y la presencia de problemas de salud mental. Los resultados no encontraron ninguna relación entre el uso de ISRS y los rasgos fundamentales del amor romántico: La intensidad del enamoramiento, la presencia de pensamientos obsesivos acerca de la persona amada (porcentaje de horas de vigilia), el compromiso y la frecuencia sexual parecían mantenerse igual, independientemente del tratamiento con antidepresivos. Solo dos factores —ser hombre o mujer y el padecimiento de problemas de salud mental— se relacionaron con el uso de ISRS, algo esperable dado su patrón de prescripción clínica. El artículo sitúa estos hallazgos dentro de un debate más amplio sobre la biología del amor. Frente a las teorías que atribuían el enamoramiento a un único sistema basado en la serotonina, los autores subrayan que hoy se sabe que intervienen numerosos mecanismos biológicos. Por eso, que los ISRS no alteren la experiencia de amar resulta coherente con la ciencia actual. Como conclusión práctica, el estudio ofrece un mensaje tranquilizador: tomar ISRS no “apaga” el amor. Esta evidencia puede ayudar a reducir el temor de quienes necesitan tratamiento, pero dudan por miedo a perder la intensidad emocional de sus relaciones.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
La evidencia que vincula el café y el té con la salud cognitiva sigue sin ser concluyente y la mayoría de los estudios no logran diferenciar el café con cafeína del descafeinado. El objetivo de este estudio es investigar las asociaciones del consumo de café y té con el riesgo de demencia y la función cognitiva. Resultados: En este estudio de cohorte prospectivo de 131 821 personas de dos cohortes con un seguimiento de hasta 43 años, se documentaron 11 033 casos de demencia. Un mayor consumo de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia. El consumo de café descafeinado no se asoció significativamente con el riesgo de demencia. Las diferencias asociadas más pronunciadas se observaron con la ingesta de aproximadamente 2 a 3 tazas por día de café con cafeína o 1 a 2 tazas por día de té. Conclusiones y relevancia Un mayor consumo de café y té con cafeína se asoció con un menor riesgo de demencia y una función cognitiva ligeramente mejor, siendo la asociación más pronunciada en niveles de ingesta moderados.