Cannabis de alta potencia: el nuevo pasatiempo de Estados Unidos y el próximo desafío de la psiquiatría
El artículo describe cómo el cannabis de alta potencia ha pasado de ser una sustancia marginal a convertirse en una práctica común, impulsada por la legalización, el mercado y productos con concentraciones de THC mucho mayores que en décadas pasadas. Pero mientras su uso se normaliza, también crecen las preocupaciones en psiquiatría. (Psychiatric Times)
Lo que sí se sabe es que el consumo de cannabis se asocia a un mayor riesgo de psicosis, sobre todo en personas vulnerables y en quienes empiezan a usarlo en la adolescencia. En ansiedad y depresión los efectos son variables, y el riesgo de dependencia es real, especialmente con productos potentes. Sobre los efectos a largo plazo, no lo sabemos aún.
La psiquiatría debe actuar en cuatro frentes: impulsar investigación sobre cannabis de alta potencia, participar de forma más activa en educación pública y políticas basadas en evidencia, capacitar clínicos para evaluar detalladamente su consumo y aplicar reducción de daños. Más que promover abstinencia, los pacientes lo que necesitan es información precisa sobre el riesgo, y eso comienza con psiquiatras que estén suficientemente capacitados para proporcionarla.





