La semántica del suicidio como forma de comunicación humana.

28 de abril de 2026

El artículo plantea que lo que suele llamarse “suicidalidad” no debe entenderse solo como deseo de morir, sino como una forma extrema de expresar sufrimiento. (Critical Psychiatry Network) A través de una mirada crítica, propone que muchas ideas suicidas, gestos o intentos son, en realidad, maneras de comunicar dolor, desesperanza, conflicto o necesidad de ser escuchado.

El texto también reflexiona sobre el peso de las palabras. Términos como “cometer suicidio” o “ser suicida” simplifican demasiado realidades complejas y cargan de culpa y confusión a quien sufre. Decir “soy suicida”, sostiene el autor, comunica poco por sí mismo, del mismo modo que decir “tengo hambre” no explica qué se necesita por ejemplo si vas a un restaurante. En vez de ver a la persona como alguien dominado por una patología, invita a entender que está tratando de decir algo cuando no encuentra otras palabras.

Desde esta visión, la conducta suicida aparece como un mensaje dirigido a otros, aunque sea ambiguo, silencioso o desesperado. Puede hablar de relaciones rotas, de sentirse una carga, de pedir ayuda o de no encontrar salida.

Finalmente, se plantea que la “suicidalidad” moderna ha surgido como una estrategia de comunicación en los sistemas de salud mental: al declararla, la persona obliga a otros a actuar. Esto crea tensiones, malentendidos y respuestas coercitivas, dificultando conversaciones honestas sobre el sentido de la vida, el sufrimiento y la autonomía personal.

Por Alfredo Calcedo 27 de julio de 2026
Artículo de opinión sobre la preocupación por la pérdida muscular asociada a los agonistas del receptor GLP-1 . Cuando una persona pierde mucho peso, sus músculos disminuyen porque ya no necesitan sostener la misma carga, del mismo modo que ocurriría al dejar de transportar una mancuerna de 22 kilos durante todo el día. Los estudios muestran que quienes adelgazan con estos fármacos pierden algo de masa magra, pero también sucede entre quienes lo hacen únicamente mediante cambios en el estilo de vida. Aunque la masa muscular absoluta puede reducirse ligeramente, la composición corporal, la fuerza relativa, la movilidad y el rendimiento pueden mejorar, ya que la pérdida afecta principalmente a la grasa. Por ello, la disminución muscular no parece tener una relevancia clínica importante ni superar los beneficios del tratamiento. Aun así, conviene acompañar la pérdida de peso con ejercicio de fuerza y un consumo adecuado de proteínas. El alarmismo mediático respondería más al sesgo contra la obesidad y al temor a estos medicamentos que a los datos disponibles.
Por Alfredo Calcedo 27 de julio de 2026
El estudio explora la presencia de rasgos de narcisismo grandioso entre los cirujanos y su relación con el sexo, la edad, la experiencia profesional y la especialidad. Participaron 1.390 médicos, que respondieron a un cuestionario centrado en dos dimensiones: la admiración , asociada a la grandiosidad, la búsqueda de singularidad, fantasías grandiosas y el encanto personal, y la rivalidad , vinculada a la necesidad de superioridad, la devaluación de los demás y la agresividad. Los resultados mostraron que las cirujanas presentaban niveles de rivalidad significativamente inferiores a los de sus compañeros varones, aunque no existían diferencias claras en admiración. También se observó que ambos rasgos disminuían con la edad y la experiencia. Quienes todavía no habían completado la especialización obtenían puntuaciones más elevadas, lo que sugiere que el narcisismo puede moderarse a medida que avanza la trayectoria profesional. Entre las especialidades, los cirujanos cardiacos mostraron puntuaciones superiores a los cirujanos generales y viscerales. Los autores señalan que cierto grado de seguridad, ambición y capacidad de decisión puede resultar útil en cirugía. Sin embargo, cuando estos rasgos derivan en arrogancia, competitividad o conductas disruptivas, pueden deteriorar el trabajo en equipo y afectar a la atención al paciente. El estudio defiende, por ello, una cultura quirúrgica que combine competencia técnica, cooperación y liderazgo humanista. ( Nature)
Por Alfredo Calcedo 27 de julio de 2026
El aumento de la depresión y la ansiedad entre los adultos jóvenes ha incrementado la necesidad de tratamientos eficaces. Aunque las terapias psicológicas constituyen una intervención de primera línea y suelen ser preferidas a los fármacos, existían indicios de que sus resultados podían ser menos favorables antes de los 25 años. El estudio analizó los datos de todas las personas atendidas entre abril de 2015 y marzo de 2019 en el programa nacional inglés de terapias psicológicas para la ansiedad y la depresión. Se compararon 309.758 jóvenes de 16 a 24 años con cerca de 1,3 millones de adultos de 25 a 65 años. Los investigadores evaluaron la evolución de los síntomas depresivos y ansiosos, así como las tasas de mejoría, recuperación y deterioro clínicamente significativos. Ambos grupos se beneficiaron del tratamiento, pero los jóvenes mostraron reducciones menores en las puntuaciones de depresión y ansiedad. También tuvieron menos probabilidades de alcanzar una mejoría fiable o recuperarse y un riesgo ligeramente mayor de empeorar. Esta diferencia se mantuvo en distintas regiones de Inglaterra y a lo largo del periodo estudiado. Los autores concluyen que las terapias habituales resultan útiles para los jóvenes, aunque menos eficaces que para los adultos de mayor edad. Por ello, proponen adaptar mejor los tratamientos y facilitar la transición de los jóvenes hacia los servicios de salud mental para adultos. ( The Lancet Psychiatry )