Consentimiento sexual y violencia de género. Reflexiones sobre una sentencia reciente del TS

9 de julio de 2024

Comentario a la sentencia de la Sala 2ª del Tribunal Supremo de 21.3.2024[1]

(Luis Fernando Barrios Flores, Doctor en Derecho)

 

           El caso del que trae causa esta Sentencia del Tribunal Supremo (Ponente, Pablo Llarena Conde), es la Sentencia de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de 13.12.2021, que resolvió el recurso de apelación contra la Sentencia dictada por la Sección 1ª de la Audiencia Provincial de Palencia, de 14.6.2021. Tanto el Ministerio Fiscal, como la defensa de Balbino (nombre supuesto) presentaron recurso de casación contra la Sentencia del Tribunal Superior ante el Tribunal Supremo, el cual casó (anuló) la misma y dictó un nuevo fallo.


           Los hechos enjuiciados fueron los siguientes, según describe la Audiencia Provincial. Balbino contrajo matrimonio con Berta (nombre supuesto), pero las relaciones matrimoniales fueron deteriorándose con el tiempo. Balbino era celoso, machista y controlador de la vida de su esposa. Era consumidor de cannabis, cocaína y con abuso del alcohol. La situación que se agravó con la llegada al domicilio conyugal de los padres de Berta, a los que ella cuidaba por sus dolencias. Los insultos y menosprecios de Balbino a su esposa eran frecuentes, lo que provocó que esta se volviera sumisa y temerosa. Berta, aún sin consentirlas, tenía relaciones sexuales con su marido. Balbino se mostró especialmente irascible cuando Berta se puso a trabajar en un bar, cuyo horario le obligaba a llegar a casa hasta horas tardías. Llegó Berta una noche a casa de madrugada, recibiendo insultos y reproches de su marido. Temiendo por su vida, Berta reclamó ayuda de su hermano Benedicto (nombre supuesto), quien personándose en el domicilio encontró a su hermana contra la pared, recibiendo amenazas de Balbino. Llegó la Guardia Civil y puso orden en el escenario.


           Durante el proceso penal se analizaron diferentes tipos delictivos:


           1.- Delito de malos tratos habituales. La Audiencia Provincial condenó por este delito a Balbino, concurriendo la atenuante muy cualificada de drogadicción, a 10 meses y 15 días de prisión, además de inhabilitación especial para ejercer el derecho de sufragio pasivo (ser elegible) durante el tiempo de condena y prohibición de acercarse a la víctima a menos de 200 metros durante 4 años El fallo fue confirmado por el Tribunal Superior de Justicia primero, y por el Tribunal Supremo después.


           2.- Delito de amenazas. La Audiencia Provincial absolvió de este delito a Balbino, fallo ratificado por el Tribunal Superior de Justicia. Pero el Tribunal Supremo sí apreció este delito, con la concurrencia de la atenuante muy cualificada de drogadicción, condenándole a 8 meses de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo (ser elegible) durante el tiempo de la condena, privación del derecho a la tenencia y porte de armas por tiempo de 23 meses; así como prohibición de aproximarse a menos de 200 metros de Berta y comunicarse con ella durante un tiempo de dos años.


           3.- Delito de agresión sexual. La Audiencia Provincial absolvió a Balbino de este delito, fallo confirmado por el Tribunal Superior de Justicia. Para ello se tuvo en cuenta la declaración de Berta, que en ningún caso refirió el empleo de la fuerza por el marido para vencer su voluntad.


           4.- Delito continuado de abusos sexuales. La Audiencia Provincial condenó a Balbino por un delito de abusos sexuales, apreciando  las agravantes de parentesco y de género y la atenuante muy cualificada de drogadicción,  a 4 años, 10 meses y 15 días de prisión y además con inhabilitación especial para ejercer el derecho de sufragio durante el tiempo de condena y prohibición de acercarse a la víctima a menos de 200 metros durante 4 años.


           El debate jurídico principal durante el proceso se centró en la existencia o no de consentimiento por parte de la víctima. En este punto la defensa de Balbino argumentó que la negativa a consentir una relación sexual ha de expresarse con claridad, mientras que la supuesta víctima adoptó “una actitud imprecisa y no rechaza el acto sexual” y que el esposo nunca apreció tal rechazo. El Tribunal Supremo recuerda que la jurisprudencia viene aceptando la comisión de un delito de abuso sexual en un contexto de convivencia en pareja y cuando concurre maltrato doméstico habitual. Ahora bien, en el caso enjuiciado no hay constancia de que el marido tuviera idea de que, en ocasiones, las relaciones sexuales con su esposa se desarrollaban sin libre consentimiento de ésta, incluso pudiera estar en la creencia equivocada de que dichas relaciones eran aceptadas por la esposa.



           Desde la perspectiva médico-legal, habrá que reconocer que existe un cierto paralelismo con la construcción ético-jurídica del consentimiento informado. Existen casos de consentimiento expreso, otros de rechazo claro a la prestación del consentimiento. Pero también existen casos en los que el paciente –por ejemplo anciano- ni otorga, ni rechaza la intervención: simplemente se deja hacer. Se habla en tales ocasiones de consentimiento, tácito, implícito o presunto.


[1]
La Sentencia puede verse en STS 2ª, 21.3.2024, Pte. Llarena Conde (ROJ. 1764/2024).


Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo, publicado en Psychiatric News, expone una creciente preocupación debido a que cada vez hay más pruebas que vinculan el uso de gabapentina con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia . A pesar de que las prescripciones de este fármaco se han duplicado en los últimos años, investigaciones actuales sugieren que su perfil de seguridad neurológica requiere una reevaluación exhaustiva. Se comenta el estudio de la Universidad Case Western Reserve (Cleveland, Ohio, USA) : en pacientes con dolor lumbar crónico que recibieron seis o más prescripciones de gabapentina, se observó un incremento del 29% en el riesgo de demencia y un alarmante 85% en el riesgo de deterioro cognitivo leve, en los 10 años siguientes. El aumento del riesgo no se limitó a la población geriátrica; los adultos de entre 35 y 49 años presentaron más del doble de riesgo de demencia y el triple de riesgo de deterioro cognitivo leve en comparación con aquellos que no consumían el fármaco. En un estudio retrospectivo publicado en Frontiers in Pharmacology en 2022, Oh y sus colegas, hallaron que los usuarios de gabapentina tienen entre 1.5 y 1.9 veces más probabilidades de manifestar declive cognitivo tras solo un año de tratamiento. El mecanismo subyacente propuesto se relaciona con la unión del fármaco a las subunidades de los canales de calcio que regulan la señalización neuronal, lo que podría alterar la sinaptogénesis o la plasticidad cerebral, aunque los procesos exactos aún están bajo investigación. En conclusión, el artículo hace un llamado a la precaución clínica. Ante la evidencia de riesgos elevados tanto en poblaciones jóvenes como mayores, se insta a los profesionales de la salud a sopesar cuidadosamente los beneficios terapéuticos de la gabapentina frente a sus potenciales efectos adversos en la integridad cognitiva de los pacientes.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo explora la posibilidad de que los antidepresivos ISRS reduzcan la intensidad del amor romántico. Para examinar esta hipótesis, los investigadores recurrieron a una amplia base de datos, el Romantic Love Survey 2022, que recoge experiencias de miles de personas enamoradas. A partir de esa fuente, seleccionaron a 810 jóvenes de 33 países, todos ellos en las primeras etapas del enamoramiento y con puntuaciones muy altas en una escala diseñada para medir la pasión amorosa. El estudio buscaba una respuesta sencilla: ¿tomar ISRS afecta al modo en que una persona vive el amor? Para ello, analizó si quienes estaban tomando estos medicamentos diferían de quienes no lo hacían en aspectos como la intensidad del amor, la frecuencia con que pensaban en su pareja, el compromiso emocional o la actividad sexual. También se tuvieron en cuenta variables como el sexo biológico y la presencia de problemas de salud mental. Los resultados no encontraron ninguna relación entre el uso de ISRS y los rasgos fundamentales del amor romántico: La intensidad del enamoramiento, la presencia de pensamientos obsesivos acerca de la persona amada (porcentaje de horas de vigilia), el compromiso y la frecuencia sexual parecían mantenerse igual, independientemente del tratamiento con antidepresivos. Solo dos factores —ser hombre o mujer y el padecimiento de problemas de salud mental— se relacionaron con el uso de ISRS, algo esperable dado su patrón de prescripción clínica. El artículo sitúa estos hallazgos dentro de un debate más amplio sobre la biología del amor. Frente a las teorías que atribuían el enamoramiento a un único sistema basado en la serotonina, los autores subrayan que hoy se sabe que intervienen numerosos mecanismos biológicos. Por eso, que los ISRS no alteren la experiencia de amar resulta coherente con la ciencia actual. Como conclusión práctica, el estudio ofrece un mensaje tranquilizador: tomar ISRS no “apaga” el amor. Esta evidencia puede ayudar a reducir el temor de quienes necesitan tratamiento, pero dudan por miedo a perder la intensidad emocional de sus relaciones.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
La evidencia que vincula el café y el té con la salud cognitiva sigue sin ser concluyente y la mayoría de los estudios no logran diferenciar el café con cafeína del descafeinado. El objetivo de este estudio es investigar las asociaciones del consumo de café y té con el riesgo de demencia y la función cognitiva. Resultados: En este estudio de cohorte prospectivo de 131 821 personas de dos cohortes con un seguimiento de hasta 43 años, se documentaron 11 033 casos de demencia. Un mayor consumo de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia. El consumo de café descafeinado no se asoció significativamente con el riesgo de demencia. Las diferencias asociadas más pronunciadas se observaron con la ingesta de aproximadamente 2 a 3 tazas por día de café con cafeína o 1 a 2 tazas por día de té. Conclusiones y relevancia Un mayor consumo de café y té con cafeína se asoció con un menor riesgo de demencia y una función cognitiva ligeramente mejor, siendo la asociación más pronunciada en niveles de ingesta moderados.