Depresión en la esclerosis múltiple:

12 de marzo de 2026

Este artículo ofrece una introducción clínica a la depresión en la Esclerosis Múltiple (EM), centrándose en su prevalencia e impacto, evaluación, correlatos biopsicosociales y manejo.

La depresión es tres veces más frecuente en pacientes con EM que en la población general. La prevalencia de la depresión no parece diferir según la edad ni el sexo. Este último punto merece especial atención, considerando su contraste con las diferencias de género bien descritas en la depresión en la población general. Las razones de esto no están claras.

La depresión no es solo una reacción psicológica al diagnóstico, sino que surge de una compleja interacción entre factores psicosociales y mecanismos neurobiológicos donde intervienen factores neuroinflamatorios y neurodegenerativos como la desmielinización y la atrofia cerebral en áreas críticas para la regulación del ánimo.

Manejo de la depresión en la esclerosis múltiple

Una comprensión biopsicosocial de la depresión en la EM implica un enfoque multifacético para su manejo. La terapia cognitivo-conductual (TCC) y las intervenciones basadas en la atención plena son eficaces para reducir los síntomas depresivos en pacientes con EM. La TCC también puede reducir el dolor, mejorar el sueño y fomentar las conexiones sociales.

Pocos estudios han evaluado si los antidepresivos son eficaces en pacientes con EM, y los hallazgos mixtos en muestras pequeñas limitan la aplicación clínica de estos datos. No obstante, los antidepresivos se prescriben ampliamente a pacientes con EM

Entre los antidepresivos comúnmente prescritos se incluyen el bupropión (p. ej., en pacientes con EM con disfunción sexual y fatiga), la duloxetina (p. ej., en pacientes con dolor crónico) y la sertralina (p. ej., en pacientes con EM que necesitan pequeños incrementos de dosis debido a dificultades de tolerabilidad). Otros factores a considerar incluyen las comorbilidades cardiovasculares, el riesgo de caídas, las interacciones farmacológicas y los efectos adversos de la polifarmacia. Se recomienda precaución con el uso de antipsicóticos de segunda generación para abordar la depresión, considerando la evidencia limitada en pacientes con EM y los riesgos de exacerbar las comorbilidades cardiovasculares, la fatiga y los efectos secundarios extrapiramidales.

Por Alfredo Calcedo 12 de marzo de 2026
Estimados compañeros/as, os recordamos de nuevo el próximo Congreso Nacional de la SEPL que se celebrará en Vitoria, los días 14-16 de mayo de 2026. El plazo para a enviar posters al congreso termina el 10 de abril. En esta dirección podéis encontrar la normativa para el envío de Posters: https://psiquiatrialegal2026.com/envio-de-poster/ El enlace de contacto con la Web del congreso Vitoria 2026 es: https://psiquiatrialegal2026.com/ ¡Todavía estás a tiempo para enviar posters al congreso antes que finalice el plazo de envío¡ ¡Nos vemos!
Por Alfredo Calcedo 12 de marzo de 2026
La pregabalina, un análogo del ácido gamma-aminobutírico (GABA), se está utilizando cada vez más de forma indebida por sus efectos sedantes, euforizantes y desinhibitorio s. Aunque no se incluye tradicionalmente entre las drogas clásicas implicadas en agresiones sexuales facilitadas por drogas (DFSA, por sus siglas en inglés), su perfil farmacológico plantea preocupaciones sobre su posible uso en la sumisión química. Este estudio de serie de casos incluye nueve víctimas de DFSA evaluadas en el Departamento de Medicina Forense del Hospital Universitario Mustapha Pasha (Algeria), entre septiembre de 2023 y septiembre de 2024. La pregabalina se detectó en todas las muestras de orina y en una muestra de sangre. Fue la única sustancia común en todos los casos, aunque también se identificaron MDMA (en 3 casos) y tramadol (un caso). Las víctimas (de 13 a 18 años) eran predominantemente mujeres, y todas presentaban somnolencia y confusión marcadas. Se observaron lesiones genitales en el 55% de los casos y lesiones anales u otras corporales en el 100%. En seis casos, la sustancia fue administrada sin consentimiento. Estos hallazgos respaldan la inclusión sistemática de la pregabalina en los análisis toxicológicos de DFSA y subrayan la necesidad de una mayor sensibilización clínica y forense.
Por Alfredo Calcedo 11 de marzo de 2026
Estudio descriptivo que analiza mediante una revisión bibliográfica la relación entre los trastornos mentales y la imputabilidad penal. Se incluyeron resoluciones dictadas en España en las que se reconocía la existencia de un trastorno mental clínicamente diagnosticado y se realizó un análisis del tipo de delito, el diagnóstico psiquiátrico, el grado de imputabilidad penal y la pena impuesta. Resultado: los trastornos psicóticos fueron más frecuentes en delitos de homicidio, mientras que los trastornos de la personalidad predominaron en agresiones sexuales. La mayoría de los acusados fueron considerados plenamente imputables, incluso en presencia de un trastorno mental grave. La semiimputabilidad no supuso una reducción sustancial de las penas, y el internamiento psiquiátrico se aplicó únicamente en casos de inimputabilidad. La psicopatía, aunque identificable en algunos perfiles clínico-delictivos, no apareció como diagnóstico formal en ninguna resolución. Discusión: los hallazgos muestran una aplicación restrictiva de la eximente por trastorno mental en el sistema judicial español, en línea con el modelo mixto de valoración de la imputabilidad. A pesar del reconocimiento de psicopatología, la respuesta penal prioriza la prisión ordinaria sobre las medidas terapéuticas. Se evidencia la necesidad de herramientas diagnósticas más específicas y de recursos forenses y penitenciarios adecuados para integrar el enfoque clínico y jurídico en la evaluación de la responsabilidad penal.