Edulcorantes y declive cognitivo

13 de marzo de 2026

Sustituir el azúcar por edulcorantes artificiales suele presentarse como una ventaja fácil para la salud, pero un nuevo estudio a gran escala publicado en la revista Neurology sugiere que el consumo excesivo de ciertos sustitutos del azúcar se asocia con un deterioro cognitivo más rápido. Este patrón fue más pronunciado entre las personas con diabetes.

El equipo analizó siete edulcorantes de uso común: aspartamo, sacarina, acesulfamo-K, eritritol, xilitol, sorbitol y tagatosa. Estos ingredientes se encuentran con mayor frecuencia en alimentos y bebidas ultraprocesados, como aguas saborizadas, refrescos, bebidas energéticas, yogur y postres bajos en calorías, y algunos también se venden como edulcorantes independientes.

Se trata de un estudio observacional longitudinal de 8 años de duración. Para explorar los efectos a largo plazo, los investigadores dieron seguimiento a 12.772 adultos de todo Brasil durante aproximadamente ocho años. Los participantes tenían una edad promedio de 52 años.

Los autores señalaron varias limitaciones. El análisis no abarcó todos los tipos de edulcorantes artificiales disponibles. Además, la información dietética fue autodeclarada, lo que significa que los participantes podrían no haber recordado su

consumo de alimentos y bebidas con total exactitud.

Comentado en SciTechDaily

Finalmente, al tratarse de un estudio observacional no se pueden establecer asociaciones causales aunque si establecer hipótesis.

Por Alfredo Calcedo 27 de julio de 2026
Artículo de opinión sobre la preocupación por la pérdida muscular asociada a los agonistas del receptor GLP-1 . Cuando una persona pierde mucho peso, sus músculos disminuyen porque ya no necesitan sostener la misma carga, del mismo modo que ocurriría al dejar de transportar una mancuerna de 22 kilos durante todo el día. Los estudios muestran que quienes adelgazan con estos fármacos pierden algo de masa magra, pero también sucede entre quienes lo hacen únicamente mediante cambios en el estilo de vida. Aunque la masa muscular absoluta puede reducirse ligeramente, la composición corporal, la fuerza relativa, la movilidad y el rendimiento pueden mejorar, ya que la pérdida afecta principalmente a la grasa. Por ello, la disminución muscular no parece tener una relevancia clínica importante ni superar los beneficios del tratamiento. Aun así, conviene acompañar la pérdida de peso con ejercicio de fuerza y un consumo adecuado de proteínas. El alarmismo mediático respondería más al sesgo contra la obesidad y al temor a estos medicamentos que a los datos disponibles.
Por Alfredo Calcedo 27 de julio de 2026
El estudio explora la presencia de rasgos de narcisismo grandioso entre los cirujanos y su relación con el sexo, la edad, la experiencia profesional y la especialidad. Participaron 1.390 médicos, que respondieron a un cuestionario centrado en dos dimensiones: la admiración , asociada a la grandiosidad, la búsqueda de singularidad, fantasías grandiosas y el encanto personal, y la rivalidad , vinculada a la necesidad de superioridad, la devaluación de los demás y la agresividad. Los resultados mostraron que las cirujanas presentaban niveles de rivalidad significativamente inferiores a los de sus compañeros varones, aunque no existían diferencias claras en admiración. También se observó que ambos rasgos disminuían con la edad y la experiencia. Quienes todavía no habían completado la especialización obtenían puntuaciones más elevadas, lo que sugiere que el narcisismo puede moderarse a medida que avanza la trayectoria profesional. Entre las especialidades, los cirujanos cardiacos mostraron puntuaciones superiores a los cirujanos generales y viscerales. Los autores señalan que cierto grado de seguridad, ambición y capacidad de decisión puede resultar útil en cirugía. Sin embargo, cuando estos rasgos derivan en arrogancia, competitividad o conductas disruptivas, pueden deteriorar el trabajo en equipo y afectar a la atención al paciente. El estudio defiende, por ello, una cultura quirúrgica que combine competencia técnica, cooperación y liderazgo humanista. ( Nature)
Por Alfredo Calcedo 27 de julio de 2026
El aumento de la depresión y la ansiedad entre los adultos jóvenes ha incrementado la necesidad de tratamientos eficaces. Aunque las terapias psicológicas constituyen una intervención de primera línea y suelen ser preferidas a los fármacos, existían indicios de que sus resultados podían ser menos favorables antes de los 25 años. El estudio analizó los datos de todas las personas atendidas entre abril de 2015 y marzo de 2019 en el programa nacional inglés de terapias psicológicas para la ansiedad y la depresión. Se compararon 309.758 jóvenes de 16 a 24 años con cerca de 1,3 millones de adultos de 25 a 65 años. Los investigadores evaluaron la evolución de los síntomas depresivos y ansiosos, así como las tasas de mejoría, recuperación y deterioro clínicamente significativos. Ambos grupos se beneficiaron del tratamiento, pero los jóvenes mostraron reducciones menores en las puntuaciones de depresión y ansiedad. También tuvieron menos probabilidades de alcanzar una mejoría fiable o recuperarse y un riesgo ligeramente mayor de empeorar. Esta diferencia se mantuvo en distintas regiones de Inglaterra y a lo largo del periodo estudiado. Los autores concluyen que las terapias habituales resultan útiles para los jóvenes, aunque menos eficaces que para los adultos de mayor edad. Por ello, proponen adaptar mejor los tratamientos y facilitar la transición de los jóvenes hacia los servicios de salud mental para adultos. ( The Lancet Psychiatry )