Disfunción cognitiva y esclerosis múltiple
La disfunción cognitiva es frecuente en la esclerosis múltiple (EM), afectando entre el 34% y el 65% de los pacientes, sobre todo en casos de larga duración o formas progresivas. La disfunción cognitiva puede presentarse precozmente en la EM, incluso sin otra discapacidad física, y a menudo pasa desapercibida para los médicos. Las áreas más afectadas son la velocidad de procesamiento, la memoria y la función ejecutiva, asociadas a cambios cerebrales como la atrofia del tálamo. Factores como depresión, trastornos del sueño o ciertos medicamentos, como los anticolinérgicos, pueden empeorarla. Se recomienda evaluar la cognición de forma anual. El manejo incluye apoyo, educación y estrategias compensatorias. Aunque algunos fármacos no han mostrado beneficio, la rehabilitación cognitiva puede mejorar el rendimiento y la calidad de vida.





