La experiencia vivida de las personas que intentan suicidarse:

22 de abril de 2026

El artículo reconstruye, desde las propias voces de quienes han vivido un intento de suicidio, un camino complejo que no comienza ni termina en el acto mismo, sino que atraviesa toda la experiencia de la persona. A partir de relatos en primera persona, los autores muestran que el intento no surge de forma repentina, sino como un proceso: primero aparecen ideas de muerte, a veces entendidas como escape al dolor; luego la planificación, la duda y, en ocasiones, un cambio de decisión en el último momento.

Quienes atraviesan este proceso suelen describir una profunda ruptura con su propio sentido de identidad. Se sienten desconectados de sí mismos, vacíos o sin valor, como si el futuro estuviera cerrado. El tiempo pierde significado: el presente pesa y el futuro parece imposible. A esto se suman emociones intensas como desesperanza, soledad y agotamiento extremo.

El entorno social también juega un papel importante. Muchas personas sienten que son una carga o que nadie las comprende. El estigma y el silencio dificultan pedir ayuda, mientras que factores culturales, de género o edad pueden agravar el aislamiento.

Tras el intento, comienza otra etapa igualmente difícil. La recuperación no es lineal: implica convivir con pensamientos suicidas, reconstruir relaciones y encontrar nuevos significados para seguir viviendo. Este proceso ha sido descrito como una búsqueda de aceptación y redescubrimiento personal.

Finalmente, el artículo subraya que la atención sanitaria no siempre responde a estas necesidades. Algunas personas encuentran apoyo y escucha, pero otras experimentan vergüenza, barreras económicas o sensación de abandono. En conjunto, el estudio invita a comprender el suicidio no solo como un acto, sino como una experiencia humana compleja que requiere empatía, escucha y acompañamiento.

Por Alfredo Calcedo 21 de julio de 2026
El Defensor del Pueblo ha actualizado su guía sobre buenas prácticas en las contenciones mecánicas , publicada inicialmente en 2017 y limitada entonces a los centros penitenciarios. La nueva edición amplía su aplicación a las unidades de hospitalización psiquiátrica y a los centros residenciales y sociosanitarios de personas mayores o con discapacidad. El documento incorpora los avances jurídicos recientes y responde a la creciente demanda social de limitar el uso de medidas coercitivas. Pretende homogeneizar las actuaciones y reforzar las garantías, sin sustituir los protocolos clínicos ni el criterio de los profesionales sanitarios. La guía se basa en la experiencia obtenida durante las visitas del Defensor del Pueblo a distintos centros y en las opiniones de profesionales de la seguridad, juristas, médicos, enfermeros, psicólogos, auxiliares, internos penitenciarios y pacientes ingresados involuntariamente. Su enfoque sitúa a la persona en el centro y defiende que toda contención debe respetar la dignidad, los derechos humanos y estar sometida a una revisión constante. Comentado en Geriatricarea
Por Alfredo Calcedo 21 de julio de 2026
La estimulación transcraneal por pulsos (TPS) es una técnica de neuromodulación no invasiva que utiliza ondas ultrasónicas breves para actuar sobre regiones cerebrales específicas. Este ensayo clínico evaluó por primera vez su eficacia antidepresiva mediante un diseño aleatorizado, doble ciego y controlado con estimulación simulada. Participaron 80 adultos con trastorno depresivo mayor, distribuidos en dos grupos. Durante cuatro semanas recibieron 12 sesiones de TPS activa o simulada, dirigidas a la corteza prefrontal dorsolateral izquierda, una región implicada en la regulación emocional. Al finalizar el tratamiento, el grupo activo mostró una reducción significativamente mayor de los síntomas depresivos. La respuesta clínica se observó en el 52,5 % de los pacientes tratados, frente al 25 % del grupo simulado, mientras que las tasas de remisión fueron del 40 % y del 17,5 %, respectivamente. Las resonancias magnéticas funcionales mostraron además un aumento de la conectividad entre la zona estimulada y distintas regiones prefrontales, cinguladas y posteriores relacionadas con la depresión. Los efectos adversos, principalmente hormigueo y dolor local, fueron leves o moderados y desaparecieron espontáneamente en menos de 24 horas. Los resultados indican que la TPS prefrontal podría ser un tratamiento seguro y eficaz, aunque serán necesarios estudios más amplios para optimizar el número de sesiones y la localización de la estimulación. ( jamanetwork.com )
Por Alfredo Calcedo 21 de julio de 2026
El estudio analizó si haber sufrido abuso sexual durante la infancia se relaciona con una mayor sensación de soledad en la edad adulta. Para ello, utilizó datos de 53.444 adultos estadounidenses que participaron en una encuesta nacional entre 2023 y 2024. Los participantes informaron retrospectivamente si nunca habían sufrido abuso sexual infantil, si había ocurrido una vez o si se había repetido, y señalaron con qué frecuencia se sentían solos. Los resultados mostraron una asociación clara y gradual: cuanto más frecuente había sido el abuso, mayor era la probabilidad de experimentar soledad. Entre quienes no habían sufrido abuso, el 40,9 % declaró no sentirse nunca solo, frente al 23,1 % de quienes habían sufrido episodios repetidos. A su vez, la probabilidad de sentirse solo siempre aumentó del 2,1 % al 5,3 %. Esta relación se mantuvo después de considerar factores como la edad, el sexo, el estado civil, la educación, el empleo y la salud general. El patrón fue semejante en hombres y mujeres y en los distintos grupos de edad y origen étnico. Los autores concluyen que el abuso sexual infantil puede dejar una vulnerabilidad social persistente, posiblemente vinculada a dificultades en la confianza, el apego y las relaciones interpersonales. No obstante, al tratarse de un estudio transversal basado en recuerdos retrospectivos, no permite demostrar una relación causal. ( jamanetwork.com )