El coste psiquiátrico de morir con dignidad

4 de julio de 2025

Artículo de opinión que aborda las profundas implicaciones clínicas, éticas y culturales de la legalización de la muerte asistida (MAID o eutanasia) para personas con sufrimiento psicológico, especialmente en países como Países Bajos, Suiza y Canadá. Por ejemplo, en 2024, los Países Bajos registraron un récord de 219 muertes por eutanasia por sufrimiento psicológico, un aumento del 60% respecto al año anterior.

La psiquiatra Hannah Spier, autora del artículo, expresa una preocupación creciente por cómo esta tendencia está transformando la práctica de la psiquiatría y el valor que la sociedad otorga a la vida humana.

Denuncia un cambio en los valores médicos, de priorizar la curación y la esperanza, se ha pasado a exaltar la autonomía, la dignidad y la elección personal como valores supremos. Esto ha llevado a que el suicidio, antes considerado un síntoma de enfermedad mental, ahora pueda ser validado como una decisión racional.

Como consecuencia clínica, se plantea una contradicción: si el sufrimiento psicológico es tan válido como el físico, ¿cómo se puede negar la eutanasia a quien padece depresión crónica? Esto obliga a los psiquiatras a decidir si un paciente suicida está enfermo o simplemente es “realista”. Por otro lado, es más que cuestionable la capacidad del sistema psiquiátrico para determinar con certeza quién está en su sano juicio para tomar esta decisión irreversible.

Señala también el posible impacto en los profesionales y allegados. Se relatan casos de personas emocionalmente afectadas por acompañar a seres queridos en procesos de suicidio asistido, incluso sin tener antecedentes psiquiátricos. El sufrimiento de quienes rodean al paciente suele ser silenciado por el lenguaje clínico y legal que rodea al “derecho a morir con dignidad”.

La autora advierte que la mera existencia de la eutanasia como opción puede ejercer presión sobre personas vulnerables, especialmente ancianos o discapacitados, que podrían sentirse como una carga. Se denuncia una cultura utilitarista que valora la vida solo si es productiva, autónoma y libre de sufrimiento.

El artículo concluye con una crítica a la cultura contemporánea que trivializa la muerte como una opción más, y a un sistema que espera que los psiquiatras prevengan el suicidio mientras se legaliza su facilitación. La autora defiende la necesidad de preservar el valor intrínseco de la vida humana y de resistir la presión cultural que convierte la desesperación en una elección válida.

Por Alfredo Calcedo 22 de mayo de 2026
El cannabidiol (CBD) es un cannabinoide que se encuentra de forma natural en Cannabis sativa y que recientemente se ha estudiado como una nueva opción terapéutica para la esquizofrenia y trastornos relacionados. El CBD es un agonista parcial de los receptores de dopamina D2, lo que puede contribuir a sus efectos antipsicóticos en dosis altas (800–1000 mg/día) combinado con su actividad agonista parcial de los receptores 5HT1A, compartida con los antipsicóticos de tercera generación (aripiprazol, brexpiprazol), que también puede explicar los efectos ansiolíticos, antidepresivos y antipsicóticos del CBD. Esta revisión sistemática y metaanálisis evalúa la eficacia del CBD como terapia complementaria para los síntomas positivos y negativos en los trastornos del espectro de la esquizofrenia. Los resultados mostraron que el CBD produjo una mejoría estadísticamente significativa, aunque pequeña, en los síntomas generales y en los síntomas positivos, como delirios o alucinaciones. También hubo cierta mejoría en los síntomas psicopatológicos generales evaluados por la escala PANSS. Sin embargo, el CBD no mostró beneficios claros sobre los síntomas negativos, como la apatía, el aislamiento social o la falta de motivación. Además, las tasas de abandono del tratamiento fueron similares entre quienes recibieron CBD y quienes tomaron placebo, lo que sugiere una buena tolerancia. El trabajo destaca que el CBD podría actuar sobre sistemas biológicos relacionados con la dopamina y el sistema endocannabinoide, sin producir los efectos psicóticos asociados al THC. Aun así, los autores advierten que el número de estudios todavía es pequeño y que existen limitaciones metodológicas importantes, como diferencias en dosis y duración de los tratamientos. Por ello, consideran que el CBD es una opción prometedora, pero todavía experimental, que necesita investigaciones más amplias y rigurosas antes de recomendarse de forma generalizada en esquizofrenia. (Springer)
Por Alfredo Calcedo 22 de mayo de 2026
Cuando las personas están en peligro, especialmente en riesgo de suicidio, las soluciones ás simples pueden salvar más vidas. El artículo describe cómo, durante años, los sistemas de ayuda para la prevención del suicidio fueron complejos, difíciles de recordar o de usar en momentos de crisis. En esas circunstancias, cualquier obstáculo —aunque sea pequeño— puede impedir que alguien pida ayuda. El artículo pone de ejemplo cómo la simplificación de una línea telefónica de crisis para prevención del suicidio en un número corto (de 3 cifras) y fácil de recordar (988), acompañado de más recursos y mejor organización, ha permitido que más personas accedieran rápidamente al apoyo que necesitaban. Con el tiempo, se observó una disminución significativa en las muertes por suicidio, especialmente entre jóvenes, lo que sugiere que la accesibilidad inmediata es clave. [ news.harvard.edu ] En salud pública, la eficacia no siempre depende de soluciones complejas o innovaciones sofisticadas, sino de eliminar barreras. Hacer que la ayuda sea visible, directa y fácil puede marcar la diferencia entre actuar o no hacerlo en un momento crítico. En definitiva, el autor concluye que simplificar el acceso a la ayuda no solo mejora los sistemas, sino que literalmente puede significar la vida para muchas personas.
Por Alfredo Calcedo 22 de mayo de 2026
El artículo describe cómo, tras superar la infección aguda por COVID‑19, muchas personas continúan un recorrido inesperado marcado por síntomas persistentes que afectan al cerebro y la mente. Este cuadro, conocido como COVID prolongado, puede aparecer semanas después y mantenerse durante meses, incluso en pacientes que tuvieron formas leves de la enfermedad. [merckmanuals.com] A lo largo del tiempo, los pacientes relatan una constelación de síntomas neuropsiquiátricos que suele incluir fatiga intensa, dolor de cabeza, trastornos del sueño, disfunción autonómica y dificultades cognitivas —a menudo descritas como “niebla mental”— con problemas de atención y memoria. A estos se suman con frecuencia ansiedad, depresión y estrés postraumático, que reflejan tanto el impacto biológico del virus como la experiencia vivida durante la enfermedad. [ onlinelibr....wiley.com ] Estas manifestaciones no tienen una única causa. Más bien, parecen surgir de una combinación de factores: inflamación persistente, alteraciones inmunológicas, daño vascular o efectos indirectos de la enfermedad grave y la hospitalización. [ merckmanuals.com ] En este escenario, el artículo subraya la importancia de un enfoque clínico integral. No existe un tratamiento específico, por lo que la atención se centra en aliviar los síntomas, acompañar al paciente y adaptar la rehabilitación a cada caso. Así, el COVID prolongado se presenta como una condición compleja y variable, donde la recuperación no es lineal y exige comprender al paciente más allá de la fase aguda de la enfermedad. Si bien se requiere mayor investigación sobre los mecanismos subyacentes y los posibles tratamientos, los psiquiatras están intrínsecamente capacitados para participar en las evaluaciones de COVID persistente y brindar un tratamiento de apoyo y específico. La evaluación de las comorbilidades psiquiátricas y médicas generales, la colaboración con otras especialidades y disciplinas médicas, y la planificación integral del tratamiento siguen siendo la base del tratamiento de la COVID persistente. Ante la creciente prevalencia de la COVID persistente, es fundamental que los psiquiatras adquieran mayor familiaridad y competencia en la evaluación y el manejo de las secuelas neuropsiquiátricas de la COVID-19. (Am J Psych)