Enfermedad renal crónica y litio: Actualización

30 de marzo de 2026

Nuevas evidencias sugieren que los puntos de corte de la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) ajustados por edad permiten refinar el riesgo de enfermedad renal crónica (ERC), lo que guía un uso más seguro del litio y evita alarmas renales innecesarias.

Conclusiones clave:

  • La monitorización rutinaria de la TFGe es esencial durante el tratamiento con litio, y las estrategias de dosificación que reducen el riesgo renal incluyen formulaciones de liberación inmediata, administración nocturna y niveles de mantenimiento de 0,6 a 0,8 mEq/L.
  • Los umbrales fijos de TFGe inferiores a 60 ml/min/1,73 m² pueden sobrediagnosticar la ERC en adultos mayores, ya que el envejecimiento saludable reduce la TFGe sin albuminuria ni aumento del riesgo de ERC terminal o mortalidad.
  • Los rangos de referencia específicos por edad y sexo muestran valores de TFGe bajos a normales en octogenarios sanos cercanos a 46 a 49 ml/min/1,73 m², lo que respalda la interpretación clínica más allá de un único punto de corte universal.
  • Los valores límite de ERC adaptados a la edad (75 ml/min si < 40 años; 60 ml/min si 40-65 años; 45 ml/min si > 65 años) permiten una mejor concordancia entre el diagnóstico y los resultados, y reducen las pruebas innecesarias en adultos mayores.
  • Para tomar decisiones sobre el litio, evalúe la proteinuria e involucre a nefrología cuando la TFGe sea de 45 a 59 ml/min en adultos mayores o inferior a 75 ml/min en pacientes más jóvenes, donde la ERC puede estar infradiagnosticada.


Por Alfredo Calcedo 14 de mayo de 2026
La depresión es una enfermedad común que afecta a personas de todas las sociedades del mundo. Afecta a jóvenes, ancianos y a personas de todas las edades, y por ello representa una enorme carga global. Si bien están surgiendo nuevas intervenciones y una comprensión más profunda de esta enfermedad, mejorar el uso de los tratamientos existentes es igualmente importante y podría ser una estrategia más eficiente y eficaz para abordar la depresión. Por lo tanto, es imperativo que mejoremos el diagnóstico de la depresión y su manejo clínico. Este artículo publicado en The Lancet presenta un seminario sobre depresión que incluye una amplia revisión sobre esta enfermedad. En este seminario, para abarcar las múltiples facetas de la depresión, los autores han recurrido a su propia experiencia, atención primaria de salud, enfermería, experiencia vivida y psicología y neurociencia y experiencia clínica, y se evaluó colectivamente la evidencia de fuentes primarias en relación con la depresión en adultos. A lo largo de este proceso, el seminario fue coproducido con la participación desde el inicio de un autor con experiencia vivida. Se han basado en guías internacionales publicadas recientemente y el análisis de la evidencia sobre la eficacia de varios tratamientos, incluidas las del Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Australia y Nueva.
Por Alfredo Calcedo 14 de mayo de 2026
La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, ha contratado en los últimos tres años a 58 médicos sin la especialidad MIR para cubrir la grave falta de personal sanitario en las cárceles españolas. Según la información publicada, estos profesionales fueron incorporados oficialmente para desarrollar programas específicos relacionados con salud, higiene o drogodependencias, aunque en la práctica también realizan guardias, atienden consultas y prescriben tratamientos médicos dentro de prisión. El reportaje señala que esta situación ha generado malestar entre médicos penitenciarios y sindicatos, que consideran que se está bordeando la legalidad. La normativa sanitaria española exige el título de especialista para ejercer en el sistema público, pero las prisiones sufren desde hace años una falta crónica de facultativos. Algunas cárceles tienen numerosas plazas vacantes y dependen de soluciones provisionales o incluso de telemedicina. La situación es la de un sistema penitenciario tensionado, donde la escasez de médicos obliga a adoptar medidas excepcionales para mantener la asistencia sanitaria básica a los internos. ( The Objective)
Por Alfredo Calcedo 14 de mayo de 2026
El trastorno por consumo de alcohol es responsable del 5 % de las muertes anuales en todo el mundo, y existe una necesidad urgente de nuevas intervenciones terapéuticas. Estudios preclínicos y estudios iniciales en humanos indican que el agonista del receptor GLP-1, semaglutida, podría reducir el consumo de alcohol.  Este estudio publicado en The Lancet analiza si la semaglutida, un medicamento utilizado para la obesidad y la diabetes, podía ayudar también a personas con trastorno por consumo de alcohol. Se trata de un ensayo de 26 semanas, unicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. Los participantes que buscaban tratamiento para el trastorno por consumo de alcohol de moderado a grave y la obesidad comórbida fueron asignados (1:1) a recibir semaglutida una vez por semana (2,4 mg subcutáneamente) o placebo (solución salina subcutánea), además de la terapia cognitivo-conductual estándar. Los resultados indican que aquellos que recibieron semaglutida lograron reducir los días de consumo excesivo de alcohol de forma mucho más drástica que quienes solo recibieron el placebo. No solo bebieron menos, sino que también mejoraron otros indicadores de salud física relacionados con su peso. Aunque algunos pacientes experimentaron efectos secundarios leves, como náuseas, estos fueron pasajeros. Este hallazgo sugiere que la semaglutida no solo ayuda a regular el apetito por la comida, sino que también podría frenar el impulso de beber alcohol, abriendo una nueva y esperanzadora puerta para tratar las adicciones.