La justicia gallega indemniza el daño moral al jefe de Psiquiatría del Hospital de Pontevedra (CHUP) despedido de manera "arbitraria"
La última resolución judicial pone fin a la larga batalla emprendida por el psiquiatra Víctor Pedreira tras su cese como jefe de Psiquiatría del Complejo Hospitalario Universitario de Pontevedra (CHUP) en octubre de 2012, cuando apenas le quedaban tres años para jubilarse y después de haber dirigido el servicio desde su creación en 1982. Aunque la justicia declaró nula aquella destitución y reconoció que había sido fruto de una actuación arbitraria, Pedreira nunca recuperó su puesto, ya que al finalizar el proceso había superado los 65 años. La ejecución de aquellas primeras sentencias permitió que el Sergas le abonara las diferencias salariales acumuladas hasta 2015, pero el facultativo reclamó también una indemnización por el profundo daño moral sufrido: la degradación profesional, el traslado a un puesto periférico con peores condiciones, la amplia repercusión mediática y los siete años de litigios marcados por retrasos y tensiones personales.
Tras desestimar la Xunta su petición, los tribunales han reconocido ahora su derecho a recibir 10.000 euros, actualizados desde 2012. La sentencia insiste en que la destitución respondió a una desviación de poder “grosera e intolerable”, impulsada por animadversión personal y un procedimiento amañado para reemplazarlo por un candidato con menos méritos. El juez incluso insta a la Administración a valorar la acción de repetición (la administración puede reclamar ese dinero a los funcionarios o autoridades que causaron el daño por su actuación ilegal).





