Estrategias de neuromodulación en el tratamiento de la esquizofrenia
La esquizofrenia afecta al 1% de la población mundial y es difícil de tratar.
Hasta el 30% de las personas con esquizofrenia no responden al tratamiento con antipsicóticos a dosis terapéuticas y duración adecuada. La clozapina se usa en estos casos de esquizofrenia resistente, pero tiene efectos secundarios importantes y no siempre funciona. Por eso, surgen alternativas como la neuromodulación, que busca estimular el cerebro para mejorar los síntomas.
El campo de la neuromodulación ha evolucionado y crecido enormemente en los últimos 20 años. La nueva generación de intervenciones promete menos efectos adversos y un enfoque no invasivo, lo que aumenta la escala en la que estas intervenciones pueden ofrecerse tanto en hospitales como en centros comunitarios. En esta revisión, los autores exploran el panorama actual de la neuromodulación invasiva y no invasiva para pacientes con esquizofrenia.
Terapias convulsivas
Terapia electroconvulsiva
La terapia electroconvulsiva (ECT) se usa desde hace décadas y sigue siendo una opción importante, sobre todo en casos resistentes. Puede mejorar los síntomas cuando los medicamentos no funcionan, e incluso ayudar en el mantenimiento a largo plazo. Aunque existe preocupación por efectos en la memoria, muchos estudios muestran estabilidad o mejora cognitiva. Sin embargo, su uso sigue siendo limitado en algunos países.
Terapia de convulsiones magnéticas
La terapia de convulsiones magnéticas (MST) es más reciente y utiliza estimulación magnética para inducir convulsiones de forma más precisa. Esto permite reducir efectos secundarios, especialmente los cognitivos. Los primeros estudios muestran resultados prometedores, aunque aún se necesita más investigación.
Enfoques quirúrgicos
Estimulación cerebral profunda
La estimulación cerebral profunda es una técnica quirúrgica que actúa sobre áreas específicas del cerebro. Ha mostrado mejoras en algunos pacientes con esquizofrenia resistente, especialmente en síntomas positivos. Aunque tiene riesgos, estos son relativamente bajos. En el futuro, se espera que tratamientos más personalizados mejoren su eficacia y seguridad.
Estimulación cerebral no invasiva
Estimulación magnética transcraneal
La estimulación magnética transcraneal (TMS) es una técnica no invasiva que modula la actividad cerebral mediante impulsos magnéticos. Puede aumentar o disminuir la actividad según la frecuencia usada. En esquizofrenia, se ha estudiado para tratar alucinaciones, síntomas negativos y problemas cognitivos. Algunos resultados muestran mejorías, especialmente al dirigir la estimulación a áreas específicas del cerebro, como la corteza prefrontal. Sin embargo, los efectos son variables y menos consistentes que en la depresión, por lo que aún se necesita más investigación.
Estimulación eléctrica transcraneal
La estimulación eléctrica transcraneal (TES) utiliza corrientes débiles para modificar la actividad neuronal. Una de sus formas, la tDCS, ha mostrado reducir alucinaciones y algunos síntomas negativos, aunque los resultados son mixtos. Otras técnicas como tACS o estimulación con ruido también presentan potencial, pero todavía cuentan con poca evidencia. En general, estas estrategias son prometedoras, pero requieren más estudios para confirmar su eficacia.
Direcciones futuras
El futuro apunta a tratamientos más personalizados, basados en las características individuales del cerebro. Nuevas tecnologías y el uso de neuroimagen podrían mejorar la precisión de estas técnicas. También se espera combinarlas con otros tratamientos para lograr mejores resultados en la esquizofrenia.




