Evidencia epidemiológica sobre el estado de salud mental de los funcionarios de prisiones
El entorno laboral es un determinante fundamental del estado de la salud mental de la población activa.
Los funcionarios penitenciarios constituyen un colectivo especialmente vulnerable debido a las particulares exigencias y tensiones del ámbito carcelario. A diferencia de la abundante investigación centrada en la salud mental de las personas privadas de libertad, la evidencia epidemiológica sobre el personal penitenciario sigue siendo escasa y fragmentaria. En este contexto, el estudio de Sanhueza y colaboradores (2025) adquiere un valor singular al ofrecer uno de los análisis más amplios realizados hasta ahora, y el más extenso en Chile, sobre la prevalencia de posibles problemas de salud mental en estos trabajadores.
A pesar de ciertas limitaciones metodológicas —como la representatividad de la muestra y el uso del GHQ‑12 como instrumento general de cribado—, los hallazgos apuntan a una prevalencia mayor de malestar psicológico en comparación con la población general. Asimismo, revelan una asociación entre dichos problemas y un incremento del ausentismo laboral, confirmando tendencias descritas previamente. El estudio evidencia que el deterioro de la salud mental no solo afecta al bienestar personal y desempeño profesional de los funcionarios, sino que también puede repercutir indirectamente en la vida de los internos. Finalmente, se destaca la necesidad de investigaciones futuras más rigurosas y contextualizadas, capaces de generar datos sólidos que orienten estrategias preventivas y políticas de salud laboral adaptadas a este grupo profesional.





