Las Juntas de Tratamiento en prisión ¿Cómo toman sus decisiones?

29 de enero de 2026

El artículo examina el modo en que las Juntas de Tratamiento influyen en la vida penitenciaria cotidiana y en la trayectoria individual de las personas privadas de libertad. Cada año, las Juntas adoptan miles de acuerdos relacionados con permisos, clasificación de grado y aspectos nucleares del itinerario de reinserción. El texto parte de una premisa fundamental: aunque la normativa penitenciaria confiere un amplio margen de discrecionalidad, sigue siendo poco conocido el modo concreto en que se organiza la deliberación interna y cómo se articulan los criterios que orientan la toma de decisiones.

Albert Pedrosa, doctor en derecho y autor del artículo, combina datos empíricos —procedentes de resoluciones sobre permisos y clasificaciones recogidas en prisiones catalanas— con 18 entrevistas cualitativas a miembros de diferentes Juntas. A partir de este enfoque mixto, la investigación se estructura en torno a tres preguntas clave. La primera aborda el impacto de la organización interna del centro penitenciario en la labor de la Junta. Se destaca que la dinámica institucional, la distribución de tareas y la interacción cotidiana entre profesionales condicionan la preparación de expedientes y la fluidez del diálogo técnico.

La segunda cuestión examina cómo los miembros alcanzan consensos de criterio. El estudio revela que, pese a la heterogeneidad profesional —juristas, psicólogos, trabajadores sociales, educadores y mandos penitenciarios—, la Junta busca construir decisiones coherentes mediante patrones compartidos de interpretación normativa y valoración del comportamiento del interno. La discrecionalidad no desaparece, pero se modula mediante usos institucionales, tradiciones de centro y la experiencia acumulada por sus integrantes.

La tercera pregunta se centra en el papel de la jerarquía penitenciaria y del control externo. Según los testimonios recogidos, la estructura jerárquica influye tanto en la orientación de las decisiones como en la presión —explícita o implícita— para mantener determinada coherencia institucional. Al mismo tiempo, el control judicial y administrativo actúa como límite y, en ocasiones, como estímulo para justificar mejor las resoluciones mediante informes rigurosos y fundamentados.

En conjunto, el artículo dibuja un panorama en el que las Juntas de Tratamiento operan en un espacio intermedio entre la flexibilidad técnica y las exigencias normativas. Su actividad se sitúa en un equilibrio complejo: deben valorar trayectorias personales y riesgos, interpretar una legislación ambigua y sostener coherencia decisoria en un contexto marcado por condicionantes organizativos y jerárquicos. Pedrosa ofrece así una mirada empírica y matizada sobre un ámbito cotidiano del sistema penitenciario que, pese a su impacto, ha sido tradicionalmente poco visible y escasamente estudiado.

Por Alfredo Calcedo 30 de abril de 2026
Revisión narrativa que tiene como objetivo sintetizar la evidencia actual sobre la presentación en adultos y los trastornos concomitantes, examinar las barreras para la identificación y proponer un marco de desarrollo, dimensional y contextual para la evaluación y formulación psiquiátrica. El artículo reflexiona sobre cómo el autismo en adultos sigue siendo poco reconocido en la práctica psiquiátrica. Durante muchos años, el autismo se ha considerado sobre todo un trastorno infantil, lo que ha llevado a que muchos adultos pasen desapercibidos o reciban diagnósticos equivocados. El trabajo explica que, en la edad adulta, el autismo puede presentarse de formas más sutiles, especialmente en personas con buen rendimiento intelectual o con gran capacidad para adaptarse socialmente. Uno de los problemas centrales es la confusión entre rasgos autistas y síntomas de otros trastornos psiquiátricos, como la ansiedad, la depresión o los trastornos de la personalidad. Además, muchas personas aprenden desde jóvenes a “camuflar” sus dificultades, lo que dificulta aún más el reconocimiento clínico. Esto es especialmente frecuente en mujeres, cuyos perfiles suelen alejarse del estereotipo clásico del autismo. El artículo subraya que la falta de diagnóstico adecuado tiene consecuencias importantes: tratamientos poco ajustados, sensación de incomprensión y mayor sufrimiento psicológico. Por ello, los autores destacan la necesidad de que los psiquiatras de adultos integren una mirada más amplia, tengan en cuenta la historia evolutiva del paciente y conozcan mejor las manifestaciones del autismo en la edad adulta. Reconocer el autismo a tiempo puede mejorar notablemente la atención clínica y la calidad de vida de estas personas. ( Cureus )
Por Alfredo Calcedo 30 de abril de 2026
El artículo presenta una revisión narrativa sobre cómo manejar la depresión resistente al tratamiento , un problema frecuente y complejo en la práctica clínica. Se considera resistente cuando una persona con depresión mayor no logra una mejoría clara tras probar, de forma adecuada, al menos dos antidepresivos distintos. Esta situación suele ir acompañada de síntomas persistentes, deterioro funcional, peor calidad de vida y un mayor uso de los servicios sanitarios. El texto recorre primero las estrategias clásicas , como cambiar de antidepresivo o combinarlos, y las técnicas de potenciación , por ejemplo añadiendo otros fármacos para reforzar el efecto del tratamiento principal. A partir de ahí, el artículo describe opciones más recientes que han ampliado el abanico terapéutico. Entre ellas destacan la ketamina y la esketamina , que pueden producir una mejoría rápida en algunos pacientes, y las distintas formas de neuromodulación . En este grupo se incluyen tratamientos ya conocidos como la terapia electroconvulsiva, junto con técnicas menos invasivas como la estimulación magnética transcraneal y otros métodos en desarrollo. Las intervenciones neuromoduladoras analizadas incluyen la terapia electroconvulsiva (TEC), la estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) y modalidades innovadoras como la estimulación de ráfaga theta (ERT), la estimulación transcraneal de corriente continua (ETCC), la estimulación del nervio vago (ENV) y la estimulación cerebral profunda (ECP). Las terapias emergentes, incluidos los tratamientos asistidos con psicodélicos, también se consideran posibles direcciones futuras en el manejo de la DRT. Si bien las terapias convencionales siguen siendo fundamentales para el manejo de la enfermedad, las nuevas modalidades de tratamiento han ampliado las opciones disponibles, especialmente para pacientes con síntomas graves o persistentes. No obstante, persisten limitaciones importantes, como el costo, la accesibilidad, la duración de la respuesta y la incertidumbre respecto a los resultados a largo plazo y los efectos secundarios.
Por Alfredo Calcedo 30 de abril de 2026
Artículo de opinión que plantea una dura crítica a la llamada “cultura terapéutica”, describiéndola como un sistema que, en vez de aliviar el sufrimiento, a veces lo amplifica . El autor parte de una idea central: muchas personas llegan a terapia con relatos sobre sus problemas, pero esos relatos no siempre son la realidad completa, sino interpretaciones moldeadas por miedos, heridas y percepciones. Según el texto, algunos terapeutas no cuestionan esas narrativas, sino que las validan y refuerzan, convirtiendo conflictos cotidianos en “traumas”, emociones normales en trastornos y dificultades humanas en identidades permanentes. Desde esa mirada, se crea un círculo peligroso: el paciente se aferra cada vez más a una historia de victimismo, el terapeuta la legitima con diagnósticos y etiquetas, y ambos terminan atrapados en una versión cerrada de la realidad. El autor sugiere que eso puede deteriorar relaciones, alimentar dependencia emocional e incluso causar daño iatrogénico, es decir, sufrimiento generado por la propia intervención terapéutica. También critica cómo redes sociales y lenguaje popular han expandido términos como “trauma”, “narcisismo” o “ansiedad” hasta convertirlos en explicaciones automáticas para casi todo. En lugar de ayudar a observar los pensamientos con distancia, esta cultura —dice— enseña a creer ciegamente en las historias que fabrica la mente. Hacia el final, el artículo propone otra salida: no vivir presos de diagnósticos ni de relatos de dolor, sino reconocer que los pensamientos son solo historias, no verdades absolutas. Para el autor, el bienestar nace más de actuar según valores, amar, asumir responsabilidad y elegir quién se quiere ser, que de seguir profundizando indefinidamente en narrativas de sufrimiento. ( drmcfillin.substack.com )