Experiencias adversas en la infancia y depresión resistente al tratamiento

31 de marzo de 2026

Las experiencias adversas en la infancia son factores de riesgo clave para el trastorno depresivo mayor pero sus asociaciones con la depresión resistente al tratamiento siguen sin estar claras, especialmente después de tener en cuenta factores de confusión no medidos, como factores genéticos y ambientales familiares compartidos

Este estudio analiza cómo las experiencias adversas en la infancia influyen en la aparición de depresión resistente al tratamiento en la edad adulta. Para ello, se siguió a más de 21.000 gemelos suecos, nacidos entre 1959 y 1992, cuyos datos se cruzaron con registros sanitarios nacionales. Las experiencias adversas se evaluaron mediante 7 ítems de sí o no, adaptados de la Lista de verificación de factores estresantes de la vida revisada: negligencia o abuso emocional, negligencia física, abuso físico, abuso sexual, violación, delito de odio y ser testigo de violencia familiar antes de los 19 años.

Resultados: Más de un tercio de los participantes había vivido al menos una de estas situaciones. Aunque la depresión resistente al tratamiento fue poco frecuente, apareció con más probabilidad en quienes habían acumulado varias experiencias traumáticas. Incluso al comparar gemelos idénticos, que comparten genética y entorno familiar, la relación se mantuvo. Entre todas las adversidades, la negligencia física y el abuso sexual destacaron como los factores de mayor impacto. El estudio subraya la importancia de prevenir estas experiencias y tenerlas en cuenta en la atención clínica.

Por Alfredo Calcedo 31 de marzo de 2026
La última resolución judicial pone fin a la larga batalla emprendida por el psiquiatra Víctor Pedreira tras su cese como jefe de Psiquiatría del Complejo Hospitalario Universitario de Pontevedra (CHUP) en octubre de 2012, cuando apenas le quedaban tres años para jubilarse y después de haber dirigido el servicio desde su creación en 1982. Aunque la justicia declaró nula aquella destitución y reconoció que había sido fruto de una actuación arbitraria, Pedreira nunca recuperó su puesto, ya que al finalizar el proceso había superado los 65 años. La ejecución de aquellas primeras sentencias permitió que el Sergas le abonara las diferencias salariales acumuladas hasta 2015, pero el facultativo reclamó también una indemnización por el profundo daño moral sufrido: la degradación profesional, el traslado a un puesto periférico con peores condiciones, la amplia repercusión mediática y los siete años de litigios marcados por retrasos y tensiones personales. Tras desestimar la Xunta su petición, los tribunales han reconocido ahora su derecho a recibir 10.000 euros, actualizados desde 2012. La sentencia insiste en que la destitución respondió a una desviación de poder “grosera e intolerable”, impulsada por animadversión personal y un procedimiento amañado para reemplazarlo por un candidato con menos méritos. El juez incluso insta a la Administración a valorar la acción de repetición (la administración puede reclamar ese dinero a los funcionarios o autoridades que causaron el daño por su actuación ilegal).
Por Alfredo Calcedo 31 de marzo de 2026
A lo largo del tiempo, la idea de que las mujeres desean menos sexo que los hombres ha circulado como una verdad casi natural, atribuida a hormonas, biología o instinto. Sin embargo, el nuevo trabajo de un grupo de investigadores de la Universidad de Toronto Mississauga propone un giro profundo a esta historia. Según esta revisión de más de 300 estudios, la llamada “brecha de libido” no nace del cuerpo, sino de la experiencia. El equipo se adentra especialmente en la etapa de los 17 a 18 años, un momento vital marcado por primeros amores, primeras relaciones sexuales y una gran plasticidad cerebral. Es en esa fase temprana donde, según sus hallazgos, se siembran las asociaciones duraderas que moldearán el deseo adulto. El estudio describe cómo las mujeres jóvenes tienen más probabilidades de experimentar una serie de vivencias negativas durante su primera relación sexual. En comparación con los hombres, las mujeres tienden a describir sus primeros encuentros sexuales como dolorosos en lugar de placenteros y a sentirse inseguras con respecto a su cuerpo. También tienen más probabilidades de sufrir consecuencias sociales, como la pérdida de amistades. Además, las mujeres se enfrentan a mayores riesgos físicos durante el inicio de su actividad sexual, como infecciones de transmisión sexual, embarazo, aborto espontáneo y complicaciones obstétricas. En conjunto, los investigadores describen estas presiones superpuestas como una "tormenta perfecta" que puede influir en cómo algunas mujeres asocian el sexo con incomodidad, ansiedad o riesgo, en lugar de placer. El estudio sostiene que estas experiencias iniciales, más que la biología, podrían explicar por qué alrededor del 55 % de las mujeres refieren dificultades con el deseo sexual en la adultez. Así, los autores plantean una invitación a replantear el problema: en lugar de medicalizar el bajo deseo femenino, proponen verlo como una cuestión de desarrollo y educación sexual, donde intervenciones tempranas podrían transformar, a la larga, la forma en que las mujeres viven su propia sexualidad. Comentado en Newsweek
Por Alfredo Calcedo 30 de marzo de 2026
Nuevas evidencias sugieren que los puntos de corte de la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) ajustados por edad permiten refinar el riesgo de enfermedad renal crónica (ERC), lo que guía un uso más seguro del litio y evita alarmas renales innecesarias. Conclusiones clave : La monitorización rutinaria de la TFGe es esencial durante el tratamiento con litio, y las estrategias de dosificación que reducen el riesgo renal incluyen formulaciones de liberación inmediata, administración nocturna y niveles de mantenimiento de 0,6 a 0,8 mEq/L. Los umbrales fijos de TFGe inferiores a 60 ml/min/1,73 m² pueden sobrediagnosticar la ERC en adultos mayores, ya que el envejecimiento saludable reduce la TFGe sin albuminuria ni aumento del riesgo de ERC terminal o mortalidad. Los rangos de referencia específicos por edad y sexo muestran valores de TFGe bajos a normales en octogenarios sanos cercanos a 46 a 49 ml/min/1,73 m², lo que respalda la interpretación clínica más allá de un único punto de corte universal. Los valores límite de ERC adaptados a la edad (75 ml/min si < 40 años; 60 ml/min si 40-65 años; 45 ml/min si > 65 años) permiten una mejor concordancia entre el diagnóstico y los resultados, y reducen las pruebas innecesarias en adultos mayores. Para tomar decisiones sobre el litio, evalúe la proteinuria e involucre a nefrología cuando la TFGe sea de 45 a 59 ml/min en adultos mayores o inferior a 75 ml/min en pacientes más jóvenes, donde la ERC puede estar infradiagnosticada.