La desprescripción médica en psiquiatría

27 de diciembre de 2024

El término “desprescripción”, acuñado inicialmente en medicina geriátrica, describe un proceso de optimización del régimen farmacológico mediante la reducción o suspensión de medicamentos cuyos beneficios ya no superan los riesgos. Las crecientes tasas de polifarmacia, la creciente apreciación de los efectos adversos a largo plazo y el enfoque en la práctica centrada en el paciente presentan indicaciones específicas para la desprescripción en psiquiatría.

Una alianza terapéutica sólida, un momento adecuado y la consideración del significado de la medicación para el paciente deben acompañar los siguientes elementos: revisión de todos los medicamentos, identificación de medicamentos que podrían suspenderse o reducirse, planificación colaborativa del régimen de desprescripción y provisión de revisión y apoyo al paciente y a los cuidadores.

Algunos autores describen 7 pasos para la desprescripción psiquiátrica:

  1. Elegir el momento adecuado: evitar los momentos de crisis, asegúrese de que el paciente tenga apoyo social para identificar y gestionar rápidamente una recaída y tenga cuidado si el paciente está consumiendo sustancias de forma activa. Cuando una persona ingresa o es dada de alta del hospital, puede ser el momento de hacer una revisión integral de sus medicamentos y considerar si hay cosas que se deben eliminar.
  2. Compilar una lista de todos los medicamentos del paciente: documentar la dosis, la vía de administración, la duración esperada, la indicación original y los efectos terapéuticos y adversos actuales; estimar las posibles interacciones fármaco-fármaco y la relación riesgo-beneficio futura de la desprescripción.
  3. Inicie una discusión con el paciente: explore el significado de la enfermedad y el significado de los medicamentos con el paciente; descubra las creencias del paciente sobre el papel, los riesgos y los beneficios de los medicamentos; y explore la idea de controlar la enfermedad sin medicamentos.
  4. Presentar la desprescripción al paciente: informar al paciente sobre las posibles indicaciones y el proceso de desprescripción, obtener información sobre el historial de desprescripción anterior del paciente y los períodos en los que el paciente no tomó los medicamentos según lo prescrito, solicitar las inquietudes del paciente y obtener su aceptación.
  5. Identificar qué medicamento(s) sería más apropiado desprescribir: discutir las pautas de tratamiento y la evidencia, evaluar en colaboración los pros y los contras de desprescribir cada medicamento, abordar la polifarmacia injustificable y solicitar las preferencias del paciente.
  6. Desarrollar un plan: establecer una fecha de inicio y un ritmo de reducción, considerar si está indicado cambiar a otro medicamento, informar al paciente sobre los posibles efectos de suspender el medicamento y acordar un seguimiento, un cronograma de seguimiento y un plan de crisis.
  7. Vigilar al paciente y adaptar la desprescripción según sea necesario: ajustar la velocidad de reducción, tratar el síndrome de discontinuación o la recaída y, si es necesario, suspender o posponer la desprescripción
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo, publicado en Psychiatric News, expone una creciente preocupación debido a que cada vez hay más pruebas que vinculan el uso de gabapentina con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia . A pesar de que las prescripciones de este fármaco se han duplicado en los últimos años, investigaciones actuales sugieren que su perfil de seguridad neurológica requiere una reevaluación exhaustiva. Se comenta el estudio de la Universidad Case Western Reserve (Cleveland, Ohio, USA) : en pacientes con dolor lumbar crónico que recibieron seis o más prescripciones de gabapentina, se observó un incremento del 29% en el riesgo de demencia y un alarmante 85% en el riesgo de deterioro cognitivo leve, en los 10 años siguientes. El aumento del riesgo no se limitó a la población geriátrica; los adultos de entre 35 y 49 años presentaron más del doble de riesgo de demencia y el triple de riesgo de deterioro cognitivo leve en comparación con aquellos que no consumían el fármaco. En un estudio retrospectivo publicado en Frontiers in Pharmacology en 2022, Oh y sus colegas, hallaron que los usuarios de gabapentina tienen entre 1.5 y 1.9 veces más probabilidades de manifestar declive cognitivo tras solo un año de tratamiento. El mecanismo subyacente propuesto se relaciona con la unión del fármaco a las subunidades de los canales de calcio que regulan la señalización neuronal, lo que podría alterar la sinaptogénesis o la plasticidad cerebral, aunque los procesos exactos aún están bajo investigación. En conclusión, el artículo hace un llamado a la precaución clínica. Ante la evidencia de riesgos elevados tanto en poblaciones jóvenes como mayores, se insta a los profesionales de la salud a sopesar cuidadosamente los beneficios terapéuticos de la gabapentina frente a sus potenciales efectos adversos en la integridad cognitiva de los pacientes.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo explora la posibilidad de que los antidepresivos ISRS reduzcan la intensidad del amor romántico. Para examinar esta hipótesis, los investigadores recurrieron a una amplia base de datos, el Romantic Love Survey 2022, que recoge experiencias de miles de personas enamoradas. A partir de esa fuente, seleccionaron a 810 jóvenes de 33 países, todos ellos en las primeras etapas del enamoramiento y con puntuaciones muy altas en una escala diseñada para medir la pasión amorosa. El estudio buscaba una respuesta sencilla: ¿tomar ISRS afecta al modo en que una persona vive el amor? Para ello, analizó si quienes estaban tomando estos medicamentos diferían de quienes no lo hacían en aspectos como la intensidad del amor, la frecuencia con que pensaban en su pareja, el compromiso emocional o la actividad sexual. También se tuvieron en cuenta variables como el sexo biológico y la presencia de problemas de salud mental. Los resultados no encontraron ninguna relación entre el uso de ISRS y los rasgos fundamentales del amor romántico: La intensidad del enamoramiento, la presencia de pensamientos obsesivos acerca de la persona amada (porcentaje de horas de vigilia), el compromiso y la frecuencia sexual parecían mantenerse igual, independientemente del tratamiento con antidepresivos. Solo dos factores —ser hombre o mujer y el padecimiento de problemas de salud mental— se relacionaron con el uso de ISRS, algo esperable dado su patrón de prescripción clínica. El artículo sitúa estos hallazgos dentro de un debate más amplio sobre la biología del amor. Frente a las teorías que atribuían el enamoramiento a un único sistema basado en la serotonina, los autores subrayan que hoy se sabe que intervienen numerosos mecanismos biológicos. Por eso, que los ISRS no alteren la experiencia de amar resulta coherente con la ciencia actual. Como conclusión práctica, el estudio ofrece un mensaje tranquilizador: tomar ISRS no “apaga” el amor. Esta evidencia puede ayudar a reducir el temor de quienes necesitan tratamiento, pero dudan por miedo a perder la intensidad emocional de sus relaciones.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
La evidencia que vincula el café y el té con la salud cognitiva sigue sin ser concluyente y la mayoría de los estudios no logran diferenciar el café con cafeína del descafeinado. El objetivo de este estudio es investigar las asociaciones del consumo de café y té con el riesgo de demencia y la función cognitiva. Resultados: En este estudio de cohorte prospectivo de 131 821 personas de dos cohortes con un seguimiento de hasta 43 años, se documentaron 11 033 casos de demencia. Un mayor consumo de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia. El consumo de café descafeinado no se asoció significativamente con el riesgo de demencia. Las diferencias asociadas más pronunciadas se observaron con la ingesta de aproximadamente 2 a 3 tazas por día de café con cafeína o 1 a 2 tazas por día de té. Conclusiones y relevancia Un mayor consumo de café y té con cafeína se asoció con un menor riesgo de demencia y una función cognitiva ligeramente mejor, siendo la asociación más pronunciada en niveles de ingesta moderados.