La temperatura de la piel podría ayudar a monitorizar el trastorno bipolar
Un estudio demuestra que la temperatura cutánea medida con un reloj inteligente puede ser un biomarcador objetivo de los estados psicopatológicos. Los resultados muestran que la temperatura de la piel durante las horas diurnas es significativamente más alta en los pacientes que se encuentran en un episodio maníaco, en comparación con aquellos que están estables o en fase depresiva. Este aumento de temperatura desaparece cuando el episodio maníaco finaliza y la persona vuelve a la estabilidad. Esto sugiere que la temperatura cutánea, medida de forma no invasiva y continua durante la vida cotidiana, podría caracterizar objetivamente el estado psicopatológico en el trastorno bipolar.





