Uso de la IA generativa para el asesoramiento en salud mental entre adolescentes y adultos jóvenes estadounidenses

18 de noviembre de 2025

Desde la aparición de los chatbots basados en modelos de lenguaje (LLM), su uso se ha incrementado notablemente entre adolescentes y adultos jóvenes, coincidiendo con una crisis de salud mental en EE. UU. En el último año, el 18 % de los adolescentes de 12 a 17 años experimentaron un episodio depresivo mayor y el 40 % no recibió atención profesional. Ante esta situación, surge la pregunta sobre el papel de la IA generativa como recurso de apoyo emocional. 

Este estudio transversal constituye la primera encuesta nacional (EEUU) representativa sobre el uso de IA generativa para consejos relacionados con salud mental en jóvenes de 12 a 21 años. La investigación se realizó entre febrero y marzo de 2025, con participantes seleccionados mediante muestreo aleatorio de hogares a través de los paneles RAND y Ipsos. Se evaluó si los encuestados habían utilizado IA generativa, si la consultaron cuando se sentían tristes, enojados o nerviosos, la frecuencia de uso y la percepción de utilidad. Para garantizar comprensión, se emplearon términos sencillos y ejemplos como ChatGPT, Gemini y My AI. 

De los 2125 individuos contactados, respondieron 1058 (tasa de respuesta: 49,8 %). El 13,1 % reportó haber usado IA generativa para consejos emocionales, lo que representa aproximadamente 5,4 millones de jóvenes en EE. UU. La prevalencia fue mayor en el grupo de 18 a 21 años (22,2 %). Entre los usuarios, el 65,5 % interactuó al menos mensualmente y el 92,7 % consideró útil la ayuda recibida. El análisis multivariable mostró que los jóvenes de 18 a 21 años tenían casi cuatro veces más probabilidades de usar IA para este fin en comparación con adolescentes más jóvenes. Además, los participantes afroamericanos fueron menos propensos a calificar la ayuda como útil. 

El uso frecuente parece vincularse a ventajas percibidas como bajo coste, inmediatez y privacidad, especialmente entre quienes no acceden a atención psicológica tradicional. No obstante, plantea preocupaciones sobre la calidad del consejo, la falta de estándares para evaluarlo y la escasa transparencia en los datos que entrenan estos modelos. Entre las limitaciones destacan el tamaño muestral reducido, posibles sesgos y la ausencia de información sobre diagnósticos clínicos. Se recomienda que futuras investigaciones analicen el impacto del uso de IA en jóvenes con trastornos mentales y sus resultados en salud. 

En conclusión, aunque el uso de IA generativa para apoyo emocional no es mayoritario, quienes la emplean lo hacen con frecuencia y perciben utilidad, lo que plantea interrogantes sobre su papel en la atención de salud mental juvenil. 

Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo, publicado en Psychiatric News, expone una creciente preocupación debido a que cada vez hay más pruebas que vinculan el uso de gabapentina con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia . A pesar de que las prescripciones de este fármaco se han duplicado en los últimos años, investigaciones actuales sugieren que su perfil de seguridad neurológica requiere una reevaluación exhaustiva. Se comenta el estudio de la Universidad Case Western Reserve (Cleveland, Ohio, USA) : en pacientes con dolor lumbar crónico que recibieron seis o más prescripciones de gabapentina, se observó un incremento del 29% en el riesgo de demencia y un alarmante 85% en el riesgo de deterioro cognitivo leve, en los 10 años siguientes. El aumento del riesgo no se limitó a la población geriátrica; los adultos de entre 35 y 49 años presentaron más del doble de riesgo de demencia y el triple de riesgo de deterioro cognitivo leve en comparación con aquellos que no consumían el fármaco. En un estudio retrospectivo publicado en Frontiers in Pharmacology en 2022, Oh y sus colegas, hallaron que los usuarios de gabapentina tienen entre 1.5 y 1.9 veces más probabilidades de manifestar declive cognitivo tras solo un año de tratamiento. El mecanismo subyacente propuesto se relaciona con la unión del fármaco a las subunidades de los canales de calcio que regulan la señalización neuronal, lo que podría alterar la sinaptogénesis o la plasticidad cerebral, aunque los procesos exactos aún están bajo investigación. En conclusión, el artículo hace un llamado a la precaución clínica. Ante la evidencia de riesgos elevados tanto en poblaciones jóvenes como mayores, se insta a los profesionales de la salud a sopesar cuidadosamente los beneficios terapéuticos de la gabapentina frente a sus potenciales efectos adversos en la integridad cognitiva de los pacientes.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo explora la posibilidad de que los antidepresivos ISRS reduzcan la intensidad del amor romántico. Para examinar esta hipótesis, los investigadores recurrieron a una amplia base de datos, el Romantic Love Survey 2022, que recoge experiencias de miles de personas enamoradas. A partir de esa fuente, seleccionaron a 810 jóvenes de 33 países, todos ellos en las primeras etapas del enamoramiento y con puntuaciones muy altas en una escala diseñada para medir la pasión amorosa. El estudio buscaba una respuesta sencilla: ¿tomar ISRS afecta al modo en que una persona vive el amor? Para ello, analizó si quienes estaban tomando estos medicamentos diferían de quienes no lo hacían en aspectos como la intensidad del amor, la frecuencia con que pensaban en su pareja, el compromiso emocional o la actividad sexual. También se tuvieron en cuenta variables como el sexo biológico y la presencia de problemas de salud mental. Los resultados no encontraron ninguna relación entre el uso de ISRS y los rasgos fundamentales del amor romántico: La intensidad del enamoramiento, la presencia de pensamientos obsesivos acerca de la persona amada (porcentaje de horas de vigilia), el compromiso y la frecuencia sexual parecían mantenerse igual, independientemente del tratamiento con antidepresivos. Solo dos factores —ser hombre o mujer y el padecimiento de problemas de salud mental— se relacionaron con el uso de ISRS, algo esperable dado su patrón de prescripción clínica. El artículo sitúa estos hallazgos dentro de un debate más amplio sobre la biología del amor. Frente a las teorías que atribuían el enamoramiento a un único sistema basado en la serotonina, los autores subrayan que hoy se sabe que intervienen numerosos mecanismos biológicos. Por eso, que los ISRS no alteren la experiencia de amar resulta coherente con la ciencia actual. Como conclusión práctica, el estudio ofrece un mensaje tranquilizador: tomar ISRS no “apaga” el amor. Esta evidencia puede ayudar a reducir el temor de quienes necesitan tratamiento, pero dudan por miedo a perder la intensidad emocional de sus relaciones.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
La evidencia que vincula el café y el té con la salud cognitiva sigue sin ser concluyente y la mayoría de los estudios no logran diferenciar el café con cafeína del descafeinado. El objetivo de este estudio es investigar las asociaciones del consumo de café y té con el riesgo de demencia y la función cognitiva. Resultados: En este estudio de cohorte prospectivo de 131 821 personas de dos cohortes con un seguimiento de hasta 43 años, se documentaron 11 033 casos de demencia. Un mayor consumo de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia. El consumo de café descafeinado no se asoció significativamente con el riesgo de demencia. Las diferencias asociadas más pronunciadas se observaron con la ingesta de aproximadamente 2 a 3 tazas por día de café con cafeína o 1 a 2 tazas por día de té. Conclusiones y relevancia Un mayor consumo de café y té con cafeína se asoció con un menor riesgo de demencia y una función cognitiva ligeramente mejor, siendo la asociación más pronunciada en niveles de ingesta moderados.