La vida entre fragmentos: El laberinto del trastorno de identidad disociativo (TID)

5 de marzo de 2026

Extenso reportaje de la periodista Maggie Jones para The New York Times, titulado «La vida con uno de los trastornos más polémicos de la psiquiatría». El artículo narra la historia de Milissa Kaufman, psiquiatra e investigadora del Hospital McLean que reveló públicamente que ella misma vivió con trastorno de identidad disociativo (TID) y se recuperó tras años de tratamiento. Jones entrevistó a más de dos decenas de personas diagnosticadas y a casi 20 especialistas.

El TID, antes conocido como trastorno de personalidad múltiple, es uno de los diagnósticos más controvertidos de la psiquiatría. Durante décadas, algunos críticos han sostenido que es extremadamente raro, o que no existe en absoluto.

Kaufman ha desempeñado un papel importante en la comprensión emergente de este trastorno. Motivada por su propia experiencia, se convirtió en psiquiatra y ha dedicado su carrera a la investigación y el tratamiento de la disociación y el trauma.

La historia de Milissa Kaufman, una respetada psiquiatra e investigadora del Hospital McLean, sirve como eje para desmitificar esta condición. Kaufman, en un acto de vulnerabilidad sin precedentes en su campo, reveló haber vivido y recuperado su integridad psíquica tras años de tratamiento por TID. Su experiencia infantil no fue la de una "personalidad múltiple" de ficción, sino la de una niña que, para sobrevivir a lo insoportable, compartimentó su mente. En su interior convivían la "niña curiosa", la "señora amable" y la "niña encerrada en una caja", facetas de un mismo ser que se fragmentaron para que el dolor no lo consumiera todo.

El artículo subraya que el TID no consiste en tener personas diferentes dentro de un cuerpo, sino en ser una sola persona cuyos aspectos de la identidad no han logrado integrarse. Esta fragmentación se manifiesta en la vida cotidiana de formas desconcertantes: una profesora universitaria que, en medio de una reunión académica, de repente se siente como una niña pequeña incapaz de articular una respuesta adulta; o una mujer que encuentra en su maletero zapatos que no recuerda haber comprado. Estos lapsos de memoria y cambios de estado no son actos teatrales, sino mecanismos de defensa automáticos ante disparadores emocionales.

A pesar de la evidencia neurocientífica que comienza a mostrar diferencias en el procesamiento cerebral de estos pacientes, el diagnóstico sigue siendo polémico. El reportaje aborda el fenómeno actual en redes sociales como TikTok, donde la proliferación de autodiagnósticos y representaciones dramatizadas ha generado una nueva ola de escepticismo. No obstante, el consenso clínico apunta a que el TID es una respuesta de supervivencia a traumas infantiles reales y tratables.

La recuperación, como demuestra el caso de Kaufman, es posible pero ardua. Requiere años de una terapia que no busque el espectáculo de las "identidades", sino la integración lenta y compasiva de esos fragmentos rotos. Al final, el TID no es un enigma para el entretenimiento, sino el testimonio de la asombrosa capacidad de la mente humana para protegerse de lo que no debería haber ocurrido jamás.

Comentado en Psyciencia.

Por Alfredo Calcedo 17 de abril de 2026
El artículo cuenta cómo la relación entre la comida y el estado de ánimo es más profunda de lo que parece. Explica que no solo comemos para nutrir el cuerpo, sino también para influir en cómo nos sentimos. A través de estudios, se observa que cuando las personas mejoran la calidad de su dieta, también mejora su estado emocional, incluso en casos de depresión. La historia se centra en el vínculo entre el intestino y el cerebro: los alimentos que ingerimos afectan a los microorganismos del sistema digestivo, los cuales producen sustancias que influyen en el cerebro y las emociones. También se destaca que la relación es bidireccional: así como lo que comemos impacta el ánimo, nuestro estado emocional influye en nuestras elecciones alimentarias. En conjunto, el artículo sugiere que una alimentación equilibrada puede ser una herramienta importante para mejorar la salud mental, junto con otros tratamientos.
Por Alfredo Calcedo 17 de abril de 2026
El estudio analiza si los impuestos a las bebidas azucaradas realmente logran reducir las calorías de las bebidas consumidas en restaurantes de comida rápida . Para ello, los investigadores observaron durante seis años millones de transacciones en locales de una cadena nacional en Estados Unidos, comparando zonas con y sin impuestos. A primera vista, podría pensarse que al subir el precio de estas bebidas, la gente compraría menos. Sin embargo, los resultados cuentan otra historia. En promedio, no hubo cambios significativos en las calorías de bebidas adquiridas por transacción, ni en bebidas individuales ni en combos. En algunos lugares hubo pequeñas variaciones, pero no fueron consistentes ni suficientes para mostrar un efecto claro. Los autores sugieren que esto puede deberse a que, en restaurantes, las decisiones son rápidas, muchas veces incluyen menús combinados y los consumidores no reaccionan tanto al precio. En definitiva, el estudio concluye que estos impuestos, al menos en su forma actual, podrían no ser suficientes para reducir el consumo de calorías provenientes de bebidas azucaradas en comida rápida.
Por Alfredo Calcedo 17 de abril de 2026
La esquizofrenia afecta al 1% de la población mundial y es difícil de tratar. Hasta el 30% de las personas con esquizofrenia no responden al tratamiento con antipsicóticos a dosis terapéuticas y duración adecuada. La clozapina se usa en estos casos de esquizofrenia resistente, pero tiene efectos secundarios importantes y no siempre funciona. Por eso, surgen alternativas como la neuromodulación, que busca estimular el cerebro para mejorar los síntomas. El campo de la neuromodulación ha evolucionado y crecido enormemente en los últimos 20 años. La nueva generación de intervenciones promete menos efectos adversos y un enfoque no invasivo, lo que aumenta la escala en la que estas intervenciones pueden ofrecerse tanto en hospitales como en centros comunitarios. En esta revisión, los autores exploran el panorama actual de la neuromodulación invasiva y no invasiva para pacientes con esquizofrenia. Terapias convulsivas Terapia electroconvulsiva La terapia electroconvulsiva (ECT) se usa desde hace décadas y sigue siendo una opción importante, sobre todo en casos resistentes. Puede mejorar los síntomas cuando los medicamentos no funcionan, e incluso ayudar en el mantenimiento a largo plazo. Aunque existe preocupación por efectos en la memoria, muchos estudios muestran estabilidad o mejora cognitiva. Sin embargo, su uso sigue siendo limitado en algunos países. Terapia de convulsiones magnéticas La terapia de convulsiones magnéticas (MST) es más reciente y utiliza estimulación magnética para inducir convulsiones de forma más precisa. Esto permite reducir efectos secundarios, especialmente los cognitivos. Los primeros estudios muestran resultados prometedores, aunque aún se necesita más investigación. Enfoques quirúrgicos Estimulación cerebral profunda La estimulación cerebral profunda es una técnica quirúrgica que actúa sobre áreas específicas del cerebro. Ha mostrado mejoras en algunos pacientes con esquizofrenia resistente, especialmente en síntomas positivos. Aunque tiene riesgos, estos son relativamente bajos. En el futuro, se espera que tratamientos más personalizados mejoren su eficacia y seguridad. Estimulación cerebral no invasiva Estimulación magnética transcraneal La estimulación magnética transcraneal (TMS) es una técnica no invasiva que modula la actividad cerebral mediante impulsos magnéticos. Puede aumentar o disminuir la actividad según la frecuencia usada. En esquizofrenia, se ha estudiado para tratar alucinaciones, síntomas negativos y problemas cognitivos. Algunos resultados muestran mejorías, especialmente al dirigir la estimulación a áreas específicas del cerebro, como la corteza prefrontal. Sin embargo, los efectos son variables y menos consistentes que en la depresión, por lo que aún se necesita más investigación. Estimulación eléctrica transcraneal La estimulación eléctrica transcraneal (TES) utiliza corrientes débiles para modificar la actividad neuronal. Una de sus formas, la tDCS, ha mostrado reducir alucinaciones y algunos síntomas negativos, aunque los resultados son mixtos. Otras técnicas como tACS o estimulación con ruido también presentan potencial, pero todavía cuentan con poca evidencia. En general, estas estrategias son prometedoras, pero requieren más estudios para confirmar su eficacia. Direcciones futuras El futuro apunta a tratamientos más personalizados, basados en las características individuales del cerebro. Nuevas tecnologías y el uso de neuroimagen podrían mejorar la precisión de estas técnicas. También se espera combinarlas con otros tratamientos para lograr mejores resultados en la esquizofrenia.