Los cirujanos también lloran

9 de febrero de 2026

El síndrome de la segunda víctima (SVS) se refiere a los síntomas psicológicos y psicosomáticos que experimentan los profesionales de la salud que están involucrados en eventos adversos para pacientes o errores médicos.

Algunos estudios sugieren que hasta el 59% de los médicos en formación experimentan al menos un evento adverso que resulta en síntomas de SVS.

Reconocer y abordar el SVS es esencial para la recuperación.

El objetivo de esta revisión sistemática fue sintetizar la evidencia existente sobre las experiencias de los cirujanos con la SVS.

Los resultados confirman que el SVS es un riesgo ocupacional significativo para cirujanos y MIR quirúrgicos. Los hallazgos demuestran que los eventos adversos para los pacientes pueden afectar muchas facetas de la vida de los cirujanos. Afectan las emociones, la salud física, el comportamiento profesional y las relaciones en el trabajo y en el hogar. Los síntomas comunes ánimo bajo, culpa, ansiedad, rumiación y alteración del sueño fueron consistentes con revisiones previas en cirujanos y otros profesionales de la salud.

La carga de eventos adversos puede estar contribuyendo a las tasas significativamente más altas de ansiedad y depresión (20% y 24% respectivamente) observadas en cirujanos en comparación con la población general. Los síntomas experimentados a menudo son de corta duración; sin embargo, parece haber una proporción significativa de cirujanos que experimentan efectos a largo plazo o profundos en su calidad de vida. 

Abordar los aspectos emocionales de los eventos adversos es fundamental para romper este ciclo. Las iniciativas para normalizar las respuestas emocionales, fomentar la divulgación e integrar la formación en resiliencia en la formación quirúrgica podrían ayudar a reducir el estigma que rodea a la SVS. 

Por Alfredo Calcedo 26 de marzo de 2026
La psiquiatría del estilo de vida ofrece un tercer pilar de atención basado en la evidencia, de bajo riesgo y rentable, junto con la psicoterapia y la medicación. Engloba intervenciones como la nutrición, la actividad física, el sueño, la conexión social, la exposición a la naturaleza y la reducción del consumo de sustancias, que en conjunto abordan los factores modificables que contribuyen a la mala salud mental y la comorbilidad física. Este artículo sintetiza investigaciones recientes, puntos prácticos y un caso clínico que se centra en la modificación del estilo de vida. Conclusiones clave : La psiquiatría del estilo de vida integra la nutrición, la actividad física, el sueño, la conexión social, el contacto con la naturaleza y la reducción del consumo de sustancias para abordar el trastorno depresivo mayor de forma integral. Las guías clínicas recomiendan las modificaciones del estilo de vida como elemento fundamental en el tratamiento de la depresión, haciendo hincapié en la recuperación integral por encima del mero alivio de los síntomas. Las barreras sistémicas, entre las que se incluyen la formación limitada del personal clínico y los modelos de servicio centrados en la atención farmacológica, dificultan la implementación de intervenciones en el estilo de vida. La colaboración interprofesional y las intervenciones personalizadas pueden mejorar la fidelidad y los resultados de la psiquiatría del estilo de vida, promoviendo una recuperación integral y la resiliencia.
Por Alfredo Calcedo 26 de marzo de 2026
¿ Existe un mayor riesgo de intento de suicidio y de suicidio consumado asociado a un diagnóstico de dolor de cabeza? El objetivo de este estudio de cohorte poblacional fue examinar el riesgo de intento de suicidio y suicidio consumado asociado al diagnóstico de migraña, cefalea tensional, cefalea postraumática y cefalea autonómica trigeminal. Resultados: Los riesgos de intento de suicidio (2:1) y suicidio consumado (1,4:1) fueron elevados entre las personas con cefalea en comparación con los miembros de la cohorte de comparación. Los hallazgos fueron consistentes en todos los tipos de cefalea, con asociaciones más fuertes para las cefalea postraumática y cefalea autonómica trigeminal.
Por Alfredo Calcedo 26 de marzo de 2026
Revisión sistemática y el metaanálisis que examina el efecto de los medicamentos antiinflamatorios, en comparación con el placebo, sobre la anhedonia y la gravedad de los síntomas depresivos en individuos deprimidos que presentan un fenotipo inflamatorio y sin comorbilidad médica. Conclusiones clave Los tratamientos antiinflamatorios reducen los síntomas depresivos y la anhedonia en pacientes con niveles elevados de PCR, lo que indica un fenotipo inflamatorio. Los niveles elevados de PCR son un biomarcador fiable de la depresión relacionada con la inflamación y pueden predecir una mala respuesta a los antidepresivos convencionales. El metaanálisis subraya la necesidad de realizar más investigaciones debido a la heterogeneidad de los ensayos y a los posibles efectos secundarios de los fármacos antiinflamatorios potentes. Se recomiendan las intervenciones basadas en el estilo de vida, como la suplementación con omega-3 y la dieta mediterránea, como alternativas más seguras para reducir la depresión y la inflamación. Comentado en Psychiatric Times