Los Diez Mandamientos de la Salud Mental
14 de abril de 2026
Aquí os dejo estos 10 mandamientos de la salud mental escritos con una mezcla de humor y sabiduría por Josh Zlatkus, terapeuta de salud mental y miembro del blog Living Fossils:
- ¡Dadme estructura o dadme la muerte!
- En lugar de diagnósticos, adaptación o medicamentos, denme sueño, movimiento y luz solar.
- La paradoja, que no es tan curiosa, es que solo parezco cambiar cuando no me queda más remedio.
- El hombre no crece solo a base de introspección.
- Todo lo que experimentas sucede por una razón, generalmente de índole evolutiva.
- Si al principio no lo consigues, intenta rendirte.
- No encontrarás sentido desde la comodidad.
- Reconoce tu propia insignificancia.
- Lamento tener solo a mí mismo y a mi felicidad como razones para vivir.
- Padre, perdónalos: no saben vivir con abundancia.

Los modelos de neurodesarrollo consideran la impulsividad como un factor de riesgo clave para el consumo de sustancias en la adolescencia. Sin embargo, medir esa impulsividad no es sencillo, porque no existe una única forma de evaluarla. Algunos instrumentos se basan en cuestionarios sobre rasgos de personalidad y conducta; otros utilizan tareas cognitivas o conductuales que intentan medir control inhibitorio, toma de decisiones o preferencia por recompensas inmediatas. Para aclarar qué medidas predicen mejor el inicio del consumo, los autores analizaron datos de un gran estudio longitudinal ABCD, con 11.868 adolescentes de 9 a 11 años seguidos durante varios años. Se valoraron distintas dimensiones de impulsividad mediante cuestionarios y pruebas conductuales, y se examinó si estas variables anticipaban el consumo de alcohol, nicotina, cannabis u otras sustancias antes de los 15 años. Los resultados muestran que las relaciones entre las medidas de cuestionario y las tareas conductuales fueron pequeñas. Además, los cuestionarios predijeron mejor el inicio del consumo que las pruebas conductuales, especialmente la escala de conductas externalizantes (CBCL). Aun así, la capacidad predictiva global fue modesta. La impulsividad contribuye al riesgo, pero por sí sola no basta para identificar clínicamente qué adolescentes iniciarán consumo. Para obtener resultados reproducibles se necesitan muestras muy amplias. ( cambridge.org )

La depresión es frecuente en enfermedades como el deterioro cognitivo leve, la enfermedad de Alzheimer, el Parkinson o el ictus, y los tratamientos antidepresivos habituales no siempre consiguen una respuesta suficiente, especialmente cuando la sintomatología depresiva aparece asociada a otros cuadros neurológicos. Un desarrollo muy novedoso en la estimulación cerebral no invasiva es la neuromodulación con ultrasonido focalizado (FUS). Una modalidad de esta técnica es la estimulación transcraneal por pulsos (TPS) El objetivo de este estudio retrospectivo fue evaluar la eficacia de la TPS en el tratamiento de los síntomas depresivos comórbidos en diferentes niveles de gravedad basal en pacientes neuropsiquiátricos. El trabajo analiza retrospectivamente a 88 pacientes tratados con TPS en Viena, todos ellos con diagnósticos neuropsiquiátricos diversos y tratamientos convencionales estables. La evolución de los síntomas depresivos se midió mediante el Inventario de Depresión de Beck. Tras el tratamiento, se observó una mejoría significativa, más marcada en quienes partían de una depresión más intensa. En los pacientes con síntomas depresivos de mínimos a graves, la reducción media fue de 5,22 puntos, mientras que en los casos de depresión leve a grave alcanzó los 10,40 puntos. Los resultados sugieren que la TPS podría actuar como intervención añadida eficaz, independientemente del diagnóstico principal, del uso de antidepresivos, de la mejoría de la enfermedad de base o del estado cognitivo inicial. No obstante, al tratarse de un estudio retrospectivo, abierto y sin grupo control, los autores subrayan la necesidad de ensayos clínicos controlados que confirmen estos hallazgos. ( cambridge.org )

El estudio analiza si la reserva cognitiva puede proteger frente al efecto negativo de la contaminación atmosférica sobre la función cognitiva en adultos sin demencia. Partiendo de la evidencia que relaciona la exposición a contaminantes con el deterioro cognitivo, los autores se preguntan si factores como la educación, la actividad mental, la ocupación o la participación social pueden actuar como una forma de resistencia funcional del cerebro. Para ello, estudiaron a 650 participantes y estimaron, según su domicilio, la exposición media durante cinco años a una mezcla de contaminantes formada por PM10, PM2.5 y dióxido de nitrógeno. La función cognitiva se valoró mediante la escala MoCA y también se examinó la presencia de deterioro cognitivo leve sospechado. Los resultados mostraron que una mayor exposición a la contaminación se asociaba con peor rendimiento cognitivo. Sin embargo, este efecto no fue igual en todos los sujetos: era más intenso en quienes tenían baja reserva cognitiva y se atenuaba en aquellos con mayor reserva. En cambio, la llamada reserva cerebral, basada en medidas estructurales, no modificó significativamente esta relación. El trabajo concluye que las experiencias acumuladas a lo largo de la vida pueden amortiguar parcialmente el impacto neurotóxico de la contaminación ambiental. ( Psychological Medicine )


