El Ministerio de Sanidad abre la puerta a los pediatras para que accedan a la especialidad de psiquiatría infanto juvenil

24 de mayo de 2021

Analizamos el texto definitivo enviado por el Ministerio de Sanidad al Consejo de Estado

En la Junta Directiva de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal /SEPL) hemos tenido acceso a la documentación relacionada con el expediente de creación de la especialidad de Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia, y que ha sido remitida al Consejo de Estado para informe. El texto del Proyecto de Real Decreto que se incluye en el expediente es la versión de 25 de Marzo de 2021, que muy probablemente será la definitiva, pues el informe del Consejo de Estado no es vinculante.

 

Dado que este es un tema que tiene un gran interés para el conjunto de profesionales de la psiquiatría en España vamos a ir analizando el contenido del texto a través de varias piezas informativas que publicaremos en la Newsletter y la web de la SEPL.


Desde la Junta Directiva de la SEPL queremos manifestar nuestro más firme apoyo a la creación de la especialidad de psiquiatría infantil y de la adolescencia, que esperamos que se realice cuanto antes.

 

Como es conocido se produjo un gran debate cuando el Ministerio de Sanidad sometió a alegaciones un borrador del Proyecto de Real Decreto. El texto recibió numerosas críticas por diversos temas que comentaremos en otro momento. Sorprendentemente, en el texto que se hizo público entonces no se mencionaba nada relativo a que los especialistas en pediatría pudieran acceder al título de psiquiatra infantil y de la adolescencia.

 

Sin embargo en el texto del 25-3-2021, remitido al Consejo de Estado, se incluye un párrafo en una disposición transitoria que permite a los pediatras acceder al título de psiquiatras infantiles si demuestran ocho años de “prestación de servicios vinculada con el perfil de la especialidad”. En concreto el texto dice literalmente:

 

2. Podrán acceder al título de especialista en Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia por la vía  extraordinaria, los especialistas en Pediatría y sus Áreas Específicas que acrediten una prestación de servicios vinculada con el perfil de la especialidad definido en el artículo 2.1, durante al menos ocho años dentro de los diez anteriores a la entrada en vigor de este real decreto. Dicho ejercicio profesional se corresponderá, como mínimo, con la jornada ordinaria del personal estatutario de los servicios públicos de salud.


El conocimiento de esta disposición ha causado gran preocupación entre profesionales de largos años de experiencia en psiquiatría infanto-juvenil, pues se teme una avalancha de solicitudes que, aunque la comisión de la especialidad las rechace inicialmente, es muy probable que dicho rechazo se revoque en la vía contencioso-administrativa. Sobre todo teniendo en cuenta lo laxos que son los criterios (prestación de servicios vinculada con el perfil).


Sorprende también que el Ministerio haya incluido este elemento en el texto, algo que no había planteado a lo largo de toda la tramitación. En febrero de este año se informó de que un grupo de profesionales de la psiquiatría infanto-juvenil fueron recibidos por el Ministerio de Sanidad para tratar el problema de la especialidad. No se informó de que el texto abriera la puerta a los pediatras.


Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo, publicado en Psychiatric News, expone una creciente preocupación debido a que cada vez hay más pruebas que vinculan el uso de gabapentina con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia . A pesar de que las prescripciones de este fármaco se han duplicado en los últimos años, investigaciones actuales sugieren que su perfil de seguridad neurológica requiere una reevaluación exhaustiva. Se comenta el estudio de la Universidad Case Western Reserve (Cleveland, Ohio, USA) : en pacientes con dolor lumbar crónico que recibieron seis o más prescripciones de gabapentina, se observó un incremento del 29% en el riesgo de demencia y un alarmante 85% en el riesgo de deterioro cognitivo leve, en los 10 años siguientes. El aumento del riesgo no se limitó a la población geriátrica; los adultos de entre 35 y 49 años presentaron más del doble de riesgo de demencia y el triple de riesgo de deterioro cognitivo leve en comparación con aquellos que no consumían el fármaco. En un estudio retrospectivo publicado en Frontiers in Pharmacology en 2022, Oh y sus colegas, hallaron que los usuarios de gabapentina tienen entre 1.5 y 1.9 veces más probabilidades de manifestar declive cognitivo tras solo un año de tratamiento. El mecanismo subyacente propuesto se relaciona con la unión del fármaco a las subunidades de los canales de calcio que regulan la señalización neuronal, lo que podría alterar la sinaptogénesis o la plasticidad cerebral, aunque los procesos exactos aún están bajo investigación. En conclusión, el artículo hace un llamado a la precaución clínica. Ante la evidencia de riesgos elevados tanto en poblaciones jóvenes como mayores, se insta a los profesionales de la salud a sopesar cuidadosamente los beneficios terapéuticos de la gabapentina frente a sus potenciales efectos adversos en la integridad cognitiva de los pacientes.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo explora la posibilidad de que los antidepresivos ISRS reduzcan la intensidad del amor romántico. Para examinar esta hipótesis, los investigadores recurrieron a una amplia base de datos, el Romantic Love Survey 2022, que recoge experiencias de miles de personas enamoradas. A partir de esa fuente, seleccionaron a 810 jóvenes de 33 países, todos ellos en las primeras etapas del enamoramiento y con puntuaciones muy altas en una escala diseñada para medir la pasión amorosa. El estudio buscaba una respuesta sencilla: ¿tomar ISRS afecta al modo en que una persona vive el amor? Para ello, analizó si quienes estaban tomando estos medicamentos diferían de quienes no lo hacían en aspectos como la intensidad del amor, la frecuencia con que pensaban en su pareja, el compromiso emocional o la actividad sexual. También se tuvieron en cuenta variables como el sexo biológico y la presencia de problemas de salud mental. Los resultados no encontraron ninguna relación entre el uso de ISRS y los rasgos fundamentales del amor romántico: La intensidad del enamoramiento, la presencia de pensamientos obsesivos acerca de la persona amada (porcentaje de horas de vigilia), el compromiso y la frecuencia sexual parecían mantenerse igual, independientemente del tratamiento con antidepresivos. Solo dos factores —ser hombre o mujer y el padecimiento de problemas de salud mental— se relacionaron con el uso de ISRS, algo esperable dado su patrón de prescripción clínica. El artículo sitúa estos hallazgos dentro de un debate más amplio sobre la biología del amor. Frente a las teorías que atribuían el enamoramiento a un único sistema basado en la serotonina, los autores subrayan que hoy se sabe que intervienen numerosos mecanismos biológicos. Por eso, que los ISRS no alteren la experiencia de amar resulta coherente con la ciencia actual. Como conclusión práctica, el estudio ofrece un mensaje tranquilizador: tomar ISRS no “apaga” el amor. Esta evidencia puede ayudar a reducir el temor de quienes necesitan tratamiento, pero dudan por miedo a perder la intensidad emocional de sus relaciones.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
La evidencia que vincula el café y el té con la salud cognitiva sigue sin ser concluyente y la mayoría de los estudios no logran diferenciar el café con cafeína del descafeinado. El objetivo de este estudio es investigar las asociaciones del consumo de café y té con el riesgo de demencia y la función cognitiva. Resultados: En este estudio de cohorte prospectivo de 131 821 personas de dos cohortes con un seguimiento de hasta 43 años, se documentaron 11 033 casos de demencia. Un mayor consumo de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia. El consumo de café descafeinado no se asoció significativamente con el riesgo de demencia. Las diferencias asociadas más pronunciadas se observaron con la ingesta de aproximadamente 2 a 3 tazas por día de café con cafeína o 1 a 2 tazas por día de té. Conclusiones y relevancia Un mayor consumo de café y té con cafeína se asoció con un menor riesgo de demencia y una función cognitiva ligeramente mejor, siendo la asociación más pronunciada en niveles de ingesta moderados.