¿Qué funciona para los adultos con TDAH?

27 de junio de 2025

El artículo presenta los hallazgos de un metaanálisis en red (CNMA) que compara la eficacia y aceptabilidad de diversas intervenciones para adultos con TDAH.

El estudio analizó 113 ensayos clínicos aleatorizados que abarcan tratamientos farmacológicos, terapias psicológicas, neuroestimulación y condiciones de control.

Los tratamientos farmacológicos demostraron ser eficaces para reducir los síntomas principales del TDAH, aunque no se evidenció una mejora clara en la calidad de vida. Las intervenciones no farmacológicas, terapias psicológicas e intervenciones neuroestimuladoras, fueron calificadas como eficaces por los médicos pero no por los pacientes.

El metanálisis se centró en medir la severidad de los síntomas a las 12 semanas, así como la aceptabilidad del tratamiento (medida por la tasa de abandono). También se consideraron resultados secundarios como disfunción ejecutiva, desregulación emocional y calidad de vida a largo plazo.

Un aspecto innovador del estudio fue la inclusión de personas con experiencia vivida de TDAH en el diseño y ejecución del análisis, lo que permitió formular preguntas más relevantes y seleccionar resultados significativos desde la perspectiva del paciente.

En el resultado principal de los síntomas centrales del TDAH a las 12 semanas, la atomoxetina y los medicamentos estimulantes fueron significativamente superiores al placebo, tanto en la evaluación del médico como en el autoinforme del paciente. La terapia de relajación fue menos efectiva que el placebo en las escalas autoevaluadas. La terapia cognitivo-conductual, la rehabilitación cognitiva, la atención plena, la psicoeducación y la estimulación transcraneal con corriente continua fueron superiores al placebo en las evaluaciones del médico, pero no en las escalas autoevaluadas.

El artículo destaca la necesidad de comprender mejor la eficacia comparativa y la seguridad de las intervenciones disponibles para adultos con TDAH. Aunque los medicamentos siguen siendo una herramienta clave, el estudio subraya la importancia de enfoques integradores que incluyan la voz de quienes viven con el trastorno.

Por Alfredo Calcedo 26 de diciembre de 2025
Noticia publicada en Redacción Médica : La OMS ha calificado a los agonistas del receptor GLP-1 , presentes en medicamentos como Wegovy, Mounjaro y Ozempic como fármacos esenciales. Sin embargo, según Irene Bretón, coordinadora del Área de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), España no está preparada para financiar ni implementar de forma generalizada los nuevos tratamientos farmacológicos para el tratamiento de la obesidad. Sería un gran reto por "el alto coste económico, la falta de recursos asistenciales y la necesidad de un abordaje multidisciplinar" en esta enfermedad tan multifactorial y compleja.
Por Alfredo Calcedo 26 de diciembre de 2025
Los autores exploran cómo reconstruir la narrativa científica de la depresión mayor (MDD, por su sigla en inglés) para reflejar un enfoque más fiel a los conocimientos actuales en neurobiología y comunicación clínica. El texto parte del reconocimiento de que el paradigma dominante de “desequilibrio químico” —particularmente el déficit de serotonina— se ha arraigado tanto en la comunidad médica como en el público general, pese a su debilidad empírica. Este modelo simplista ha fomentado expectativas excesivamente farmacocéntricas y ha generado desconfianza cuando diversas revisiones —como la llevada a cabo por Moncrieff— han cuestionado la validez de la hipótesis de la serotonina. Frente a ello, los autores proponen una reconstrucción del marco conceptual basado en la neuroplasticidad : los factores heterogéneos que contribuyen al TDM convergen en mecanismos de disfunción sináptica que conducen a una actividad y conectividad desadaptativas en regiones cerebrales cognitivas y emocionales clave, lo que encierra al cerebro en una espiral de sesgo de negatividad e inflexibilidad cognitiva. El tratamiento del TDM requiere la activación de la neuroplasticidad para alterar las sinapsis y reconfigurar los circuitos cerebrales, ayudando a los pacientes a superar el bloqueo. En este contexto, explican cómo diversas intervenciones —farmacológicas y no farmacológicas— actúan potenciando la plasticidad neural, restaurando la funcionalidad sináptica, los patrones de activación en redes cerebrales, y facilitando procesos adaptativos emocionales y cognitivos personalizados. Este enfoque neuroplástico no solo abarca los antidepresivos convencionales (monoaminérgicos), sino también tratamientos más recientes —como ketamina y psicodélicos—, así como enfoques psicoterapéuticos y neuromodulatorios. La convergencia de dichos tratamientos demuestra que la mejora no depende exclusivamente de principios neurotransmisores, sino de una acción más profunda sobre la capacidad del cerebro para reorganizarse. El reto para los médicos e investigadores es resumir este conjunto de evidencia de forma que ofrezca una alternativa precisa y accesible a la hipótesis del déficit de serotonina. La comunicación científica enseña que las metáforas son formas poderosas de transmitir información El clínico puede explicar cómo la interacción entre estrés, genética, inflamación y plasticidad cerebral puede inducir un “cerebro atrapado” en las rutinas del sesgo de negatividad y la inflexibilidad cognitiva y emocional, y cómo diversas intervenciones pueden “desatascarlo”.
Por Alfredo Calcedo 26 de diciembre de 2025
La desprescripción es fundamental para una buena práctica de prescripción, pero puede ser compleja y la guía disponible es limitada. En septiembre de 2025, la Universidad de Australia Occidental publicó una nueva guía clínica para la desprescripción de medicamentos en personas mayores . Si bien la desprescripción es relevante para pacientes de todas las edades, la guía se centra en las personas mayores porque enfrentan un mayor riesgo de daños relacionados con los medicamentos debido a la mayor prevalencia de multimorbilidad, polifarmacia y medicamentos potencialmente inapropiados. Se ofrecen recomendaciones y buenas prácticas para más de 30 clases de fármacos comúnmente utilizados por personas mayores, que complementan las guías terapéuticas existentes para cada fármaco y enfermedad. También se incluyen recomendaciones y buenas prácticas que abordan la polifarmacia o el uso de múltiples clases de fármacos. En total, hay 185 recomendaciones y 70 declaraciones de buenas prácticas. La guía promueve la toma de decisiones compartida, involucrando al paciente y a su médico de cabecera u otro especialista, para garantizar que las decisiones de desprescripción se ajusten a las preferencias, objetivos y plan de tratamiento general del paciente. Comentado en Australian Prescriber