Recomendaciones de uso apropiado de lecanemab para la práctica clínica en el Reino Unido

3 de febrero de 2026

El artículo presenta un marco de recomendaciones clínicas para la introducción segura y efectiva del anticuerpo monoclonal lecanemab en la práctica asistencial británica, tras su aprobación regulatoria en agosto de 2024 para el tratamiento de deterioro cognitivo leve (MCI) y demencia leve por enfermedad de Alzheimer (EA) en adultos que son no portadores o heterocigotos para el gen APOE4.

Lecanemab es un anticuerpo monoclonal antiamiloide de inmunoglobulina gamma 1 humanizado, dirigido a formas agregadas de β-amiloide, especialmente protofibrilos, que se ha demostrado que reduce moderadamente la progresión clínica y la carga amiloide cerebral en ensayos controlados. Sin embargo, su implementación clínica conlleva desafíos significativos debido a efectos adversos potenciales, tales como anomalías relacionadas con la imagen amiloide (ARIA) y reacciones asociadas a la infusión (IRRs), que requieren una monitorización cuidadosa.

Las recomendaciones surgieron de un consenso entre neurólogos, psiquiatras y geriatras del Reino Unido, integrando además aportes de atención primaria, farmacia y radiología. El documento enfatiza un enfoque progresivo y prudente, inicialmente en entornos especializados, debido a que los criterios de inclusión utilizados en los ensayos clínicos no pueden extrapolarse sin adaptación directa a la práctica habitual.

El texto detalla criterios de elegibilidad basados en evidencia empírica: diagnóstico clínico de MCI o demencia leve por EA confirmado por biomarcadores de amiloide (PET o análisis de LCR), estado cognitivo compatible con estas fases y ausencia de comorbilidades que contraindiquen el tratamiento. Se recomienda que la evaluación inicial se realice en atención primaria con exclusión de causas reversibles de deterioro cognitivo, seguida de confirmación en servicios de memoria especializados y una decisión colegiada de un equipo multidisciplinar.

La administración de lecanemab se realiza mediante infusiones intravenosas cada dos semanas con evaluación por resonancia magnética (IRM) antes de dosis clave para detectar anomalías en las imágenes relacionadas con amiloide (ARIA). El manejo de eventos adversos y la interpretación de imágenes requieren profesionales entrenados y protocolos bien definidos, subrayando la importancia de coordinación entre neuroradiólogos, servicios de urgencias y clínicos.

El documento aborda también consideraciones prácticas, como la necesidad de alertar otros servicios sobre el historial de tratamiento de los pacientes, así como estrategias para integración de terapias en estructuras asistenciales existentes. Aunque se reconoce la falta de financiación pública en el NHS, se resalta la oportunidad que representa lecanemab para mejorar los servicios de demencia en general.

Por Alfredo Calcedo 20 de marzo de 2026
Este estudio transversal analiza el uso de benzodiazepinas en adultos estadounidenses (mayores de 18 años). Los resultados indican que el tratamiento con benzodiazepinas disminuyó entre los adultos estadounidenses entre 2018 y 2022, con una mayor reducción entre los adultos mayores de 56 años que entre los de 36 a 55 años o los de 18 a 35 años. La prescripción de benzodiazepinas a adultos que también recibían otros depresores del sistema nervioso central era frecuente, especialmente entre aquellos con un estado de salud general regular o malo, o con un grave malestar psicológico. Atículo comentado en Psychiatrist.com
Por Alfredo Calcedo 20 de marzo de 2026
Cada vez hay más evidencia que sugiere que las terapias con GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1) también podrían ser beneficiosas para el tratamiento de los trastornos por consumo de alcohol y otras sustancias (TCS). Esta revisión analiza el panorama actual de las terapias con GLP-1 en el contexto de los TCS. Resultados: La evidencia preclínica en varios modelos experimentales y especies muestra consistentemente que los agonistas del receptor de GLP-1 (AR-GLP-1) reducen el consumo de drogas y otras conductas adictivas. La investigación hasta la fecha se ha centrado principalmente en el alcohol; sin embargo, también se han estudiado la nicotina, los opioides y los psicoestimulantes. Los estudios de cohortes observacionales que utilizan registros electrónicos de salud sugieren mejoras en los resultados relacionados con el trastorno por consumo de sustancias (TCS) entre las personas tratadas con AR-GLP-1 para otras indicaciones. Los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) han sido limitados, arrojando resultados mixtos pero señales prometedoras en general. Varios ECA están en curso o a punto de comenzar. A pesar de algunas alarmas iniciales de farmacovigilancia, los AR-GLP-1 no parecen causar ni aumentar el riesgo de psicopatología (por ejemplo, depresión, ideación y/o conducta suicida). Algunos estudios recientes sugieren efectos beneficiosos de los AR-GLP-1 en los resultados de salud mental, pero se necesita más investigación. Conclusiones y relevancia: La justificación para estudiar las terapias con GLP-1 para los TCS está respaldada por evidencia preclínica y clínica observacional. Los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) están surgiendo y son cruciales en este momento para determinar la seguridad y la eficacia de las terapias con GLP-1 en personas con TCS. A la espera de los resultados de los ECA, las terapias con GLP-1 tienen el potencial de ser reutilizadas para los TCS. Sin embargo, existen varias preguntas relevantes que requieren mayor investigación, incluyendo las especificidades del tratamiento con terapias con GLP-1 en el contexto de la adicción (por ejemplo, dosis, duración, taquifilaxia, impacto de la interrupción), las diferencias individuales y los posibles predictores de respuesta, los mecanismos de acción, la interacción con la salud mental y las comorbilidades médicas, el costo y el acceso equitativo a estos tratamientos. Otro artículo, publicado en TheBMJ, que informa de resultados positivos de los AR-GLP-1 en el tratamiento de las adicciones.
Por Alfredo Calcedo 20 de marzo de 2026
Este artículo desmiente los temores recurrentes sobre los fármacos psiquiátricos, sopesando los riesgos reales frente al estigma y mostrando cómo las advertencias pueden ser contraproducentes y llevar a error. Conclusiones clave : Las advertencias de la FDA sobre el riesgo de suicidio en jóvenes con respecto a los ISRS se basaron en pequeños aumentos absolutos de ideación suicida sin que se produjeran suicidios consumados, pero coincidieron con una reducción en la prescripción y un posterior aumento en las tasas de suicidio juvenil. La confusión por indicación explica en gran medida las asociaciones entre benzodiazepinas y demencia; cuando se controlan los riesgos cardiometabólicos y psiquiátricos concomitantes, cualquier señal incremental de demencia disminuye notablemente. La evidencia longitudinal indica que el tratamiento con estimulantes en la infancia para el TDAH no aumenta los trastornos por consumo de sustancias posteriores y puede reducirlos con una exposición más prolongada al tratamiento en análisis a nivel poblacional. Los debates sobre la relación entre los antipsicóticos y la materia gris siguen sin resolverse, pero separar la exposición a la medicación de la gravedad de la enfermedad, las recaídas, la falta de adherencia y los factores del estilo de vida es metodológicamente difícil; los datos de los primeros episodios aleatorizados no son concluyentes. Las señales de riesgo perinatal asociadas a los ISRS (malformaciones, hipertensión pulmonar persistente del recién nacido) parecen pequeñas en términos absolutos y a menudo se debilitan al compararlas con enfermedades psiquiátricas adecuadas, mientras que la depresión materna no tratada confiere un riesgo obstétrico y neonatal sustancial.