Uso de inteligencia artificial generativa en la práctica clínica

18 de diciembre de 2025

Revisión narrativa de la literatura que ofrece una hoja de ruta práctica y de implementación escalonada, para incorporar la inteligencia artificial generativa en entornos clínicos de forma segura, progresiva y centrada en el bienestar de pacientes y profesionales.

Los autores proponen un marco pragmático en cinco fases, ordenadas según el nivel de riesgo, complejidad técnica y evidencia disponible.

Fase 1 – Reducción de carga administrativa: el uso de inteligencia artificial generativa (GenAI) para transcribir y generar notas durante las consultas puede liberar hasta un 25 % del tiempo dedicado a tareas clínicas, permitiendo mayor atención al paciente. Asimismo, facilita la síntesis eficiente de historiales clínicos y la redacción de sumarios de alta, lo que no solo acelera la comunicación entre profesionales, sino también mejora la comprensión y seguimiento por parte de los pacientes.

Fase 2 – Mejora de eficiencia operativa: se sugiere automatizar tareas rutinarias como la programación, redacción de actas e incluso codificación de registros clínicos. En ámbitos como radiología y patología digital, GenAI puede disminuir el tiempo de creación de informes hasta en un tercio, aligerar la carga de trabajo y mitigar el agotamiento profesional.

Fase 3 – Apoyo a la calidad y la seguridad: los grandes modelos de lenguaje (LLM) permiten la captura y análisis en tiempo real de eventos adversos o cuasi‑errores mediante el examen de registros electrónicos, posibilitando intervenciones tempranas. Su capacidad para sintetizar datos y generar informes automatizados libera recursos para enfoques de mejora más estratégicos.

Fase 4 – Asistencia en la toma de decisiones clínicas: al interactuar mediante prompts, GenAI puede recuperar evidencia médica de calidad, sugerir diagnósticos diferenciales y apoyar la personalización de tratamientos, incluyendo el análisis de datos genómicos y fenotípicos.

Fase 5 – Herramientas para pacientes: los chatbots especializados pueden ofrecer orientación sobre síntomas, seguimiento de enfermedades crónicas y redacción de respuestas a consultas. Aun así, se reconoce la necesidad de evaluación cuidadosa para evitar recomendaciones inapropiadas.

El artículo identifica también riesgos inherentes: generación de errores (“alucinaciones”), sesgos debido a datos insuficientes, brechas en transparencia, amenazas a la privacidad, dependencia excesiva y costo ambiental. Para abordarlos, se sugieren estrategias como el uso de conjuntos de datos amplios y actualizados, “red teaming” para identificar vulnerabilidades, generación aumentada con recuperación de referencias, reducción de la entropía del modelo, revisión humana obligatoria, registro de cambios y validación continua.

Finalmente, se subrayan desafíos regulatorios: los modelos en continua adaptación plantean dificultades para la aprobación única como software médico, por lo que se requieren esquemas regulatorios ágiles y protocolos robustos para evaluación y supervisión en cada fase.


Por Alfredo Calcedo 7 de abril de 2026
Este ensayo clínico piloto aleatorizado con 80 participantes investiga si el tratamiento con litio en dosis bajas retrasa el deterioro cognitivo en adultos mayores con deterioro cognitivo leve. Resultados: Entre los resultados cognitivos, la prueba de Aprendizaje Verbal de California-II (CVLT-II) mostró el mayor tamaño del efecto. Las puntuaciones disminuyeron 1,42 puntos por año en el grupo placebo en comparación con 0,73 puntos por año en el grupo de litio (diferencia en la disminución anual, 0,69 puntos por año; p = 0,05), lo que no alcanzó el umbral preespecificado ( p < 0,01). Ni la prueba Breve de Memoria Visoespacial-Revisada (BVMT-R) ni el compuesto cognitivo preclínico de Alzheimer adaptado (PACC) mostraron cambios significativos a lo largo del tiempo en ninguno de los grupos, lo que limita la interpretación de los efectos del tratamiento en estas medidas. La ausencia de disminución puede reflejar una sensibilidad insuficiente de estas medidas para detectar cambios en esta población con deterioro cognitivo leve durante un período de 2 años. En cuanto a los resultados de neuroimagen, tanto el volumen de la sustancia gris cortical como el del hipocampo disminuyeron con el tiempo en ambos grupos de tratamiento. En el caso del volumen del hipocampo, la diferencia en la disminución entre los grupos no alcanzó significación estadística. BVMT-R, PACC, el volumen de la sustancia gris cortical y BDNF no mostraron interacciones significativas entre el tratamiento y el tiempo. En conclusión, aunque el estudio no demostró diferencia significativa entre litio y placebo en la evolución del deterioro cognitivo en adultos mayores, este ensayo clínico piloto aleatorizado demostró la viabilidad del reclutamiento y la retención de participantes, y confirmó la seguridad y la tolerabilidad del litio en dosis bajas en adultos mayores con deterioro cognitivo leve. Generó estimaciones preliminares del tamaño del efecto en medidas cognitivas, de neuroimagen y de biomarcadores plasmáticos para fundamentar futuros ensayos con la potencia estadística adecuada para evaluar sus posibles propiedades neuroprotectoras en el deterioro cognitivo leve (DCL). Comentado en Noticias JAMA .
Por Alfredo Calcedo 7 de abril de 2026
En un artículo reciente publicado en Cell , Li et al. sugieren que los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) actúan sobre el transportador de serotonina en las células T CD8+ potenciando la inmunidad antitumoral. Además de este mecanismo, los ISRS pueden actuar sobre las células malignas, así como sobre otras células inmunitarias, para mejorar la inmunovigilancia del cáncer. Los resultados de este estudio respaldan el papel del transportador de serotonina (SERT) como un punto de control inmunitario que limita la inmunidad antitumoral de las células T CD8. Los autores demostraron que: SERT regula negativamente la respuesta de las células T CD8 a la ligadura del receptor de células T (TCR) al agotar la serotonina intratumoral; Fluoxetina y citalopram, 2 ISRS, suprimen el crecimiento tumoral y estimulan la función efectora de las células T CD8 intratumorales en varios modelos humanos y murinos; Ambos ISRS sinergizan con el bloqueo de la proteína de muerte celular programada 1 (PD-1). Los niveles de expresión intratumoral de SERT están negativamente correlacionados con la supervivencia del paciente en múltiples tipos de cáncer. En general, este estudio apoya la idea de que los ISRS mejoran la inmunidad antitumoral de las células T CD8 al aumentar los niveles intratumorales de serotonina. En este otro artículo se hace una revisión sobre el mismo tema. Dado que la sertralina, el citalopram y la fluoxetina son los antidepresivos más utilizados y seguros, deben considerarse como candidatos idóneos para su reutilización en la investigación oncológica traslacional y clínica.
Por Alfredo Calcedo 7 de abril de 2026
La autora cuenta cómo su comprensión del trastorno bipolar tipo I (TBI) cambió cuando su marido, Smitty, fue diagnosticado de TBI. Lo que antes veía como una enfermedad que desestabilizaba la vida cotidiana comenzó a transformarse al descubrir el impacto del tratamiento, la terapia y el apoyo adecuado. Recuerda las épocas en las que Smitty apenas dormía y parecía simplemente muy productivo, hasta que una crisis psicótica y su primera hospitalización revelaron que algo más profundo sucedía. Con los años y distintos tratamientos, ella fue aprendiendo a acompañarlo como una verdadera compañera de cuidados. Desarrolló su propio método, los “3 Cs” (por sus siglas en inglés: catch it, check it and change it) que consiste en detectar pequeñas señales, revisarlas y actuar junto con su marido y su equipo clínico. Smitty añadió una cuarta: comunicar. Ese equilibrio también le hizo replantearse su papel entre esposa y cuidadora, aprendiendo cuándo intervenir y cuándo dejar espacio. En el proceso, la autora reconoció sus propios síntomas depresivos y comprendió la importancia de cuidarse para poder cuidar. Tener el apoyo de una comunidad, un grupo de apoyo (como en su caso el grupo de Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales (NAMI), y la presencia de un clínico de confianza han sido fundamentales. Con el tiempo, ambos aprendieron que la estabilidad no significa perfección, sino la certeza de que existe ayuda y, sobre todo, esperanza.