¿Deberían los psiquiatras “asumir” y aceptar plenamente la obesidad como un trastorno basado en el cerebro?

20 de enero de 2026

Artículo de opinión que reflexiona sobre el papel que la psiquiatría debería asumir frente a la obesidad. El autor parte de la observación de que, aunque los psiquiatras tratan de manera habitual los factores emocionales, cognitivos y conductuales que contribuyen al aumento de peso —como los trastornos del estado de ánimo, el trauma, la impulsividad o los patrones disfuncionales de recompensa—, la psiquiatría rara vez se posiciona de manera formal en el tratamiento de la obesidad. 

El texto sostiene que los avances en neurociencia refuerzan la idea de que la obesidad posee una base cerebral significativa. Estudios de neuroimagen han identificado alteraciones en circuitos relacionados con la regulación del apetito, la recompensa y el control inhibitorio, áreas que coinciden con dominios clásicos de la práctica psiquiátrica. Asimismo, factores como el estrés crónico, la adversidad temprana, la privación de sueño y ciertas psicopatologías influyen de forma decisiva en estos circuitos, configurando una vulnerabilidad bioconductual al aumento de peso y a la recaída. 

Propone reformular el concepto de la obesidad como un trastorno con fundamentos neurobiológicos. Esta perspectiva no niega la responsabilidad personal ni los determinantes sociales y ambientales, sino que busca explicar por qué el mantenimiento de la pérdida de peso resulta tan difícil y por qué la recaída es frecuente. Desde esta óptica, la comprensión cerebral de la obesidad podría contribuir a reducir el estigma y la autoinculpación. 

En conjunto, el artículo invita a la psiquiatría a participar de manera más intencional y reflexiva en el cuidado de la obesidad, sin reclamar exclusividad, pero sin permanecer al margen de un problema cada vez más centrado en el cerebro. 

Por Alfredo Calcedo 20 de abril de 2026
Este estudio se propone examinar la prevalencia de trastornos psiquiátricos graves en adolescentes y jóvenes que acudieron a servicios especializados de identidad de género en Finlandia entre 1996 y 2019, prestando especial atención a diferencias por sexo y a la evolución tras posibles tratamientos médicos. ( Acta Paediatrica ) Los autores utilizaron un diseño de cohorte basado en registros nacionales. Incluyeron a 2.083 personas menores de 23 años remitidas a estos servicios y las compararon con 16.643 controles emparejados de la población general. Analizaron diagnósticos psiquiátricos antes y después del contacto con los servicios, mediante métodos estadísticos longitudinales. Resultados: Los jóvenes remitidos presentaban una carga psiquiátrica mucho mayor que los controles, tanto antes como después del contacto. Antes de la derivación, cerca de la mitad ya había requerido atención psiquiátrica, frente a una minoría en el grupo control. Con el tiempo, esta proporción aumentó aún más. Además, quienes acudieron en años más recientes mostraron mayor afectación. Entre quienes recibieron tratamientos médicos de reasignación, la morbilidad psiquiátrica también aumentó durante el seguimiento. Conclusion: El estudio concluye que la morbilidad psiquiátrica grave es frecuente y persistente en esta población. No disminuye tras el contacto con los servicios ni necesariamente tras intervenciones médicas, lo que sugiere la necesidad de una evaluación y atención psiquiátrica cuidadosa y continuada.
Por Alfredo Calcedo 20 de abril de 2026
En los últimos años, Europa observa con inquietud la aparición de una nueva droga: los nitazenos , unos opioides sintéticos extremadamente potentes que comienzan a circular en el mercado ilegal. Aunque fueron desarrollados hace décadas como posibles analgésicos, nunca llegaron a usarse en medicina debido a su peligrosidad. Hoy resurgen en contextos clandestinos, donde su potencia los convierte en una sustancia especialmente arriesgada. Lo que más preocupa a expertos y autoridades es que estos compuestos pueden ser mucho más fuertes que la heroína e incluso superar ampliamente al fentanilo, lo que incrementa el riesgo de sobredosis con cantidades mínimas. ( Antena3 ) Además, suelen mezclarse con otras drogas sin que los consumidores lo sepan, aumentando aún más su letalidad. ( LaSexta ) Su presencia ya se ha detectado en varios países europeos, donde se han registrado muertes asociadas a su consumo. En España, aunque los casos todavía son escasos, las autoridades sanitarias están en alerta ante su posible expansión. ( RTVE ) Otro problema añadido es su difícil detección en análisis convencionales, lo que complica tanto la prevención como el tratamiento. En este escenario, especialistas advierten que Europa podría enfrentarse a una crisis similar a la vivida en otros lugares si no se actúa con rapidez.
Por Alfredo Calcedo 20 de abril de 2026
La jefa de Salud Mental del hospital Reina Sofía de Córdoba se enfrenta a una petición de ocho años de cárcel , acusada de una presunta omisión en el tratamiento de un paciente con un historial psiquiátrico severo. El proceso no tiene precedentes, según las asociaciones científicas nacionales, marcando un precedente en la justicia española. La tragedia se remonta a 2015, cuando el paciente, en defensa propia, acabó con la vida de otro hombre. Tras este suceso, el enfermo pasó tres años en prisión preventiva, una experiencia que, según su padre, agravó drásticamente su estado mental debido a presuntos abusos sufridos en la cárcel. Finalmente, el paciente falleció en circunstancias que la Fiscalía vincula a la falta de una atención médica adecuada y continuada. Durante el juicio, la psiquiatra ha defendido firmemente su actuación profesional. Ante las preguntas sobre la muerte del enfermo, la doctora ha declarado con rotundidad: “No tenía intenciones suicidas”, descartando que el fallecimiento fuera un acto voluntario del paciente. Según su versión, no existían señales de alerta que hicieran prever ese desenlace en aquel momento. Por el contrario, la familia del fallecido mantiene un relato desgarrador. Su padre asegura haber avisado "infinidad de veces" sobre la peligrosidad de la situación, denunciando que el sistema fallaba constantemente al darle el alta tras breves estancias en urgencias, a pesar de que el joven no seguía los tratamientos y ya había intentado quitarse la vida anteriormente. El juicio busca ahora determinar si hubo una negligencia médica con consecuencias fatales.