Definición de medicamentos psicotrópicos en la atención a personas mayores y discapacitadas

19 de febrero de 2026

El artículo aborda la complejidad terminológica y los desafíos clínicos asociados al uso de fármacos psicotrópicos en poblaciones vulnerables. Pretende clarificar qué constituye un psicotrópico, dado que definiciones excesivamente amplias —como aquellas que incluyen cualquier sustancia que afecte la mente o el comportamiento— podrían abarcar erróneamente desde analgésicos hasta antihipertensivos.

El autor expone que, si bien la OMS define estos fármacos por su efecto primario en el sistema nervioso central; en el contexto de la atención a la vejez y la discapacidad existe una tendencia a equipararlos con el término "restricción química". Este fenómeno ocurre principalmente cuando los medicamentos se emplean para gestionar comportamientos preocupantes en pacientes con demencia o discapacidades cognitivas, en lugar de tratar una patología psiquiátrica diagnosticada. El artículo subraya que las clases farmacológicas más relevantes bajo este escrutinio son los antipsicóticos, antidepresivos y ansiolíticos/hipnóticos.

El artículo advierte sobre la particular vulnerabilidad de los adultos mayores a los efectos adversos, tales como el delirio, las caídas y los cambios metabólicos. Se enfatiza que el objetivo de las nuevas normativas y estándares de cuidado no es prohibir estos fármacos, sino asegurar que su prescripción sea juiciosa, documentada y sujeta a revisiones periódicas.

En conclusión, el artículo aboga por una precisión diagnóstica y una distinción clara entre el uso terapéutico legítimo y las prácticas restrictivas. La narrativa científica sugiere que, para mejorar la calidad de vida en el cuidado de la discapacidad y la vejez, es imperativo priorizar intervenciones no farmacológicas y mantener una vigilancia estricta sobre la polifarmacia psicotrópica, mitigando así riesgos innecesarios en pacientes cuya capacidad de comunicación suele estar comprometida.

Por Alfredo Calcedo 21 de mayo de 2026
El trastorno de estrés postraumático (TEPT) y el trastorno por consumo de alcohol (TCA) suelen presentarse de forma conjunta. La terapia de exposición prolongada (TEP) es un tratamiento eficaz para el TEPT, pero muestra efectos menores en pacientes con TCA concomitante. El topiramato podría ayudar a reducir el consumo de alcohol y los síntomas del TEPT. Este ensayo clínico ambulatorio, doble ciego y controlado con placebo, comparó 12 sesiones de TEP con topiramato o placebo. Resultados La terapia de exposición prolongada (TEP) combinada con topiramato se asoció con una mayor reducción de los síntomas del TEPT que la TEP combinada con placebo durante el tratamiento activo. La adición de topiramato produjo una reducción más rápida y pronunciada de los síntomas del TEPT, lo que podría ser beneficioso para los pacientes. Dado que los efectos del topiramato no se mantuvieron en el seguimiento a largo plazo, podría ser útil prolongar el tratamiento con topiramato o implementar estrategias adicionales para extender dichos efectos. El topiramato no mostró un beneficio adicional a la TEP en cuanto al porcentaje de días de consumo excesivo de alcohol ni en los resultados secundarios.
Por Alfredo Calcedo 21 de mayo de 2026
El artículo revisa los avances más recientes en la psicoterapia para el trastorno por estrés postraumático (PTSD), una condición que puede aparecer después de vivir experiencias traumáticas intensas. Los autores explican que, aunque muchas personas mejoran con el tiempo, otras desarrollan síntomas persistentes como recuerdos invasivos, evitación, ansiedad intensa o sensación constante de peligro. Las terapias con mayor evidencia siguen siendo las centradas en el trauma. Entre ellas sobresalen la exposición prolongada, la terapia de procesamiento cognitivo y la EMDR. Estas intervenciones ayudan al paciente a enfrentarse poco a poco a los recuerdos traumáticos, modificar creencias negativas y reducir el miedo asociado al trauma. Los autores señalan que, aunque algunas personas encuentran difíciles estas terapias y abandonan el tratamiento, continúan siendo las opciones más eficaces. El artículo también comenta tratamientos considerados de segunda línea y analiza la combinación de psicoterapia con medicación (sertralina, paroxetina y venlafaxina). Además, subraya la importancia de adaptar el tratamiento a cada paciente, teniendo en cuenta factores como la comorbilidad, la disociación o las dificultades emocionales. Finalmente, los autores concluyen que la investigación actual busca mejorar el acceso a terapias eficaces y desarrollar intervenciones más personalizadas y tolerables para quienes sufren PTSD. ( Am J Psychiatry )
Por Alfredo Calcedo 21 de mayo de 2026
El artículo describe la preocupación generada por el posible nombramiento de Laura Delano y David Cohen en el consejo asesor del National Institutes of Health dedicado a salud mental. Ambos son conocidos por mantener posturas muy críticas hacia los antidepresivos y hacia parte de la psiquiatría biológica tradicional. La noticia ha provocado inquietud entre investigadores y profesionales, que temen que estas incorporaciones puedan influir en las prioridades científicas y en la financiación futura de estudios sobre depresión y tratamientos farmacológicos. Laura Delano ha contado públicamente experiencias negativas con los psicofármacos y defiende una reducción del uso de estos medicamentos. David Cohen, por su parte, lleva años cuestionando la eficacia y seguridad de algunos tratamientos psiquiátricos. Sus defensores consideran que aportan una visión crítica necesaria, mientras que sus detractores creen que pueden alimentar desconfianza hacia terapias útiles para muchos pacientes. El artículo señala que este debate aparece en un contexto político donde aumentan las críticas al uso prolongado de antidepresivos y a la influencia de la industria farmacéutica en la psiquiatría estadounidense. ( science.org )