Del Dr. Google a la Dra. IA: la nueva amenaza silenciosa del autodiagnóstico

15 de enero de 2026

El avance de las tecnologías digitales ha dado lugar a un nuevo fenómeno sanitario en el que el tradicional “Dr. Google” cede protagonismo a la “Dra. IA”. El uso de buscadores de inteligencia artificial ha transformado los hábitos de consulta de la población. Lo que en el pasado constituía una búsqueda puntual se ha convertido en la primera reacción ante la aparición de cualquier síntoma. Según datos recientes, dos tercios de los españoles recurren ya a la IA para resolver dudas de salud, cifra que alcanza al 90% de los jóvenes entre 16 y 19 años. Asimismo, una cuarta parte de la ciudadanía reconoce que el autodiagnóstico digital es su opción inicial frente a un posible problema médico.

Este éxito se sustenta en la percepción de inmediatez, disponibilidad y privacidad que ofrecen estas herramientas. Muchos usuarios declaran que prefieren compartir un síntoma con un chatbot porque “no juzga” y proporciona respuestas instantáneas sin necesidad de gestionar una cita médica. Esta tendencia es especialmente marcada en mujeres y población joven. Sin embargo, surge un dato inquietante: cerca del 25% de las personas —y el 40% de los jóvenes— sitúan a la IA por delante del profesional sanitario, pese a que estas herramientas carecen de conocimiento clínico contextual, exploración física y responsabilidad asistencial. Ello puede derivar en errores diagnósticos, pruebas innecesarias y riesgos evitables.

El fenómeno se vuelve aún más complejo cuando se observa su elevada prevalencia entre quienes presentan ansiedad o depresión. Para este grupo, la consulta compulsiva a la IA alimenta un ciclo de preocupación creciente que el estudio identifica como cibercondría. En contraste, quienes padecen enfermedades crónicas recurren mucho menos a estas prácticas.

Ante este escenario, los expertos subrayan riesgos como el alarmismo, la falsa seguridad y el retraso en la atención profesional. La Organización Médica Colegial recuerda que el proceso diagnóstico requiere anamnesis, exploración y juicio clínico, elementos que no pueden automatizarse. La IA, subrayan, debe ser una herramienta complementaria basada en evidencia, nunca un sustituto del médico.

Infografia para informar de riesgos del uso de la IA para consultar problemas de salud

Por Alfredo Calcedo 15 de julio de 2026
Artículo de opinión que cuestiona la existencia de una verdadera “epidemia de autismo”. Aunque los diagnósticos han aumentado de forma muy notable durante las últimas décadas (aumento de casi cinco veces en la prevalencia del autismo entre 2000 y 2022, de 67 a 322 casos por cada 10.000 niños), el autor sostiene que este crecimiento no demuestra necesariamente que haya más niños con autismo grave. Podría explicarse, sobre todo, por la ampliación de los criterios diagnósticos y por una mayor identificación de casos leves. Los datos analizados muestran que, entre 2000 y 2016, aumentaron especialmente los diagnósticos en niños sin deterioro funcional significativo. En cambio, los casos moderados o graves disminuyeron durante ese mismo periodo. Esto hace improbable que el incremento global responda a una nueva causa ambiental, ya que, en ese caso, cabría esperar un aumento en todos los niveles de gravedad. El texto también critica que algunas investigaciones utilicen cuestionarios respondidos por los padres como sustitutos de una evaluación clínica completa. Rasgos como preferir estar solo, tener dificultades para hacer amigos o ser considerado “raro” pueden relacionarse con el autismo, pero no constituyen por sí mismos un diagnóstico. Según el autor, la aparente epidemia refleja una tendencia cultural e institucional hacia el sobrediagnóstico de dificultades infantiles comunes. Por ello, propone evitar discursos alarmistas, utilizar criterios psiquiátricos más consistentes y concentrar los recursos sanitarios en problemas de salud claramente demostrados. ( humanprogress.org )
Por Alfredo Calcedo 15 de julio de 2026
El Tribunal Supremo ha declarado ilegal que una empresa reduzca los incentivos económicos de sus trabajadores por ausencias relacionadas con una enfermedad o con el cuidado de familiares. El caso analizado afectaba a un sistema de retribución variable que premiaba la asistencia al trabajo y descontaba determinadas faltas justificadas. El tribunal reconoce que las empresas pueden adoptar medidas para combatir el absentismo, pero advierte de que no pueden hacerlo vulnerando los derechos fundamentales. Penalizar económicamente las bajas médicas supone tratar peor a quienes se ausentan por razones de salud y puede constituir una discriminación por enfermedad. Además, descontar los permisos destinados al cuidado de hijos o familiares puede provocar una discriminación indirecta hacia las mujeres, ya que siguen asumiendo mayoritariamente estas responsabilidades. Por ello, el Supremo considera que los sistemas de incentivos deben excluir del cómputo estas ausencias protegidas y respetar las leyes sobre igualdad de trato y conciliación familiar. La resolución corresponde a la Sentencia del Tribunal Supremo 522/2026, de 29 de mayo. ( abogadostameram.es )
Por Alfredo Calcedo 15 de julio de 2026
Según ha informado la subdelegación del Gobierno en Sevilla, un joven de 26 años, con graves trastornos psiquiátricos, ha matado en la madrugada de este lunes a sus dos compañeros de celda , en un caso por asfixia y en el otro a golpes. El hombre era un preso preventivo que había sido acusado previamente de un intento de homicidio. El sindicato ACAIP-UGT ha subrayado la profesionalidad demostrada por los funcionarios que intervinieron en una situación de enorme impacto emocional y denuncia que existe un déficit de personal sanitario penitenciario, con más del 75% de las plazas médicas vacantes y apenas 129 médicos para atender a más de 50.000 internos en toda España. ( El Mundo )