El próximo centenario de Emil Kraepelin

19 de diciembre de 2025

El 7 de octubre de 2026 se conmemorará el centenario de la muerte de Emil Kraepelin. Su sexta edición de Psiquiatría: Un libro de texto para estudiantes y médicos (1899), en la que describió la «demencia precoz» (posteriormente esquizofrenia) y la distinguió de la «locura maníaco-depresiva» (actual trastorno bipolar), sentó las bases para el diagnóstico clínico y definió el largo siglo XX de la psiquiatría (1899-2026). En cierto sentido, hemos estado leyendo este libro de texto desde entonces

En este artículo los autores revisan el legado de Emil Kraepelin quien estableció un enfoque que consolidó la psiquiatría como especialidad médica, y su metodología ha dominado la profesión hasta la actualidad. Sin embargo, sus opiniones eugenésicas pesan mucho debido a las catástrofes en las que estuvo implicada la psiquiatría alemana y a las que contribuyó activamente durante la era nazi que siguió. Además, su proyecto de establecer las enfermedades mentales en forma de clases naturales discretas ha fracasado a la luz del progreso científico. La psiquiatría debe comprender la complejidad de las enfermedades mentales y profundizar en los ámbitos inherentemente difusos del lenguaje, la cultura, el cambio tecnológico y el poder político. Este cambio debería influir con mayor fuerza en el currículo de la psiquiatría, las prioridades de investigación, el desarrollo profesional continuo, la práctica, la ética y la participación pública.

 

La psiquiatría más allá de los libros de texto

La psiquiatría, nacida en los manicomios del siglo XIX bajo el modelo biomédico de Kraepelin, ha evolucionado más allá de la desinstitucionalización, buscando integrar el tratamiento de trastornos como la esquizofrenia en comunidades inclusivas. Aunque persisten el diagnóstico clínico y las intervenciones farmacológicas, psicológicas y físicas, el contexto actual exige una transformación profunda. Las dinámicas políticas, económicas y tecnológicas, aceleradas por la pandemia, han fragmentado sociedades, ha generado desigualdad y exclusión, y ha dado lugar a movimientos sociales liderados por usuarios de servicios. Surge así la “Psiquiatría Metacomunitaria”, que propone ir más allá del enfoque comunitario tradicional, incorporando una visión ecológica del cerebro y del paciente, y otorgando centralidad al lenguaje como fundamento de la conexión humana.


Este cambio implica reforzar el diálogo con las humanidades y las ciencias sociales, priorizar la experiencia subjetiva y los determinantes sociales de la salud mental, y formar profesionales capaces de cuestionar inequidades y colaborar con actores sociales y políticos. La inteligencia artificial promete avances, pero también riesgos, por lo que se requiere un equilibrio entre innovación y evidencia. Lejos de fracasar, la dificultad para definir enfermedades refleja progreso científico. La psiquiatría del siglo XXI debe asumir la incertidumbre y orientarse hacia la cultura, la tecnología y el poder político para renovar investigación, práctica y ética.

Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo, publicado en Psychiatric News, expone una creciente preocupación debido a que cada vez hay más pruebas que vinculan el uso de gabapentina con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia . A pesar de que las prescripciones de este fármaco se han duplicado en los últimos años, investigaciones actuales sugieren que su perfil de seguridad neurológica requiere una reevaluación exhaustiva. Se comenta el estudio de la Universidad Case Western Reserve (Cleveland, Ohio, USA) : en pacientes con dolor lumbar crónico que recibieron seis o más prescripciones de gabapentina, se observó un incremento del 29% en el riesgo de demencia y un alarmante 85% en el riesgo de deterioro cognitivo leve, en los 10 años siguientes. El aumento del riesgo no se limitó a la población geriátrica; los adultos de entre 35 y 49 años presentaron más del doble de riesgo de demencia y el triple de riesgo de deterioro cognitivo leve en comparación con aquellos que no consumían el fármaco. En un estudio retrospectivo publicado en Frontiers in Pharmacology en 2022, Oh y sus colegas, hallaron que los usuarios de gabapentina tienen entre 1.5 y 1.9 veces más probabilidades de manifestar declive cognitivo tras solo un año de tratamiento. El mecanismo subyacente propuesto se relaciona con la unión del fármaco a las subunidades de los canales de calcio que regulan la señalización neuronal, lo que podría alterar la sinaptogénesis o la plasticidad cerebral, aunque los procesos exactos aún están bajo investigación. En conclusión, el artículo hace un llamado a la precaución clínica. Ante la evidencia de riesgos elevados tanto en poblaciones jóvenes como mayores, se insta a los profesionales de la salud a sopesar cuidadosamente los beneficios terapéuticos de la gabapentina frente a sus potenciales efectos adversos en la integridad cognitiva de los pacientes.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo explora la posibilidad de que los antidepresivos ISRS reduzcan la intensidad del amor romántico. Para examinar esta hipótesis, los investigadores recurrieron a una amplia base de datos, el Romantic Love Survey 2022, que recoge experiencias de miles de personas enamoradas. A partir de esa fuente, seleccionaron a 810 jóvenes de 33 países, todos ellos en las primeras etapas del enamoramiento y con puntuaciones muy altas en una escala diseñada para medir la pasión amorosa. El estudio buscaba una respuesta sencilla: ¿tomar ISRS afecta al modo en que una persona vive el amor? Para ello, analizó si quienes estaban tomando estos medicamentos diferían de quienes no lo hacían en aspectos como la intensidad del amor, la frecuencia con que pensaban en su pareja, el compromiso emocional o la actividad sexual. También se tuvieron en cuenta variables como el sexo biológico y la presencia de problemas de salud mental. Los resultados no encontraron ninguna relación entre el uso de ISRS y los rasgos fundamentales del amor romántico: La intensidad del enamoramiento, la presencia de pensamientos obsesivos acerca de la persona amada (porcentaje de horas de vigilia), el compromiso y la frecuencia sexual parecían mantenerse igual, independientemente del tratamiento con antidepresivos. Solo dos factores —ser hombre o mujer y el padecimiento de problemas de salud mental— se relacionaron con el uso de ISRS, algo esperable dado su patrón de prescripción clínica. El artículo sitúa estos hallazgos dentro de un debate más amplio sobre la biología del amor. Frente a las teorías que atribuían el enamoramiento a un único sistema basado en la serotonina, los autores subrayan que hoy se sabe que intervienen numerosos mecanismos biológicos. Por eso, que los ISRS no alteren la experiencia de amar resulta coherente con la ciencia actual. Como conclusión práctica, el estudio ofrece un mensaje tranquilizador: tomar ISRS no “apaga” el amor. Esta evidencia puede ayudar a reducir el temor de quienes necesitan tratamiento, pero dudan por miedo a perder la intensidad emocional de sus relaciones.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
La evidencia que vincula el café y el té con la salud cognitiva sigue sin ser concluyente y la mayoría de los estudios no logran diferenciar el café con cafeína del descafeinado. El objetivo de este estudio es investigar las asociaciones del consumo de café y té con el riesgo de demencia y la función cognitiva. Resultados: En este estudio de cohorte prospectivo de 131 821 personas de dos cohortes con un seguimiento de hasta 43 años, se documentaron 11 033 casos de demencia. Un mayor consumo de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia. El consumo de café descafeinado no se asoció significativamente con el riesgo de demencia. Las diferencias asociadas más pronunciadas se observaron con la ingesta de aproximadamente 2 a 3 tazas por día de café con cafeína o 1 a 2 tazas por día de té. Conclusiones y relevancia Un mayor consumo de café y té con cafeína se asoció con un menor riesgo de demencia y una función cognitiva ligeramente mejor, siendo la asociación más pronunciada en niveles de ingesta moderados.