La depresión atípica se asocia con un perfil de riesgo clínico, neurobiológico, de tratamiento y poligénico distinto

4 de febrero de 2026

La depresión atípica se considera un subtipo clínico distinto de la depresión mayor; sin embargo, su validez predictiva y utilidad clínica siguen siendo controvertidas. Este estudio investiga la asociación entre la depresión atípica y las características clínicas, los perfiles genéticos y la respuesta a los antidepresivos.

Método

Entre 14.897 participantes del Estudio Australiano sobre Genética de la Depresión (75 % mujeres; edad media de 43,7 años), el 21% (3.098 participantes) fueron clasificados fenotípicamente como pacientes con «depresión atípica» según el aumento de peso y la hipersomnia autodeclarados durante su peor episodio depresivo. Se compararon las características demográficas y clínicas. Se evaluaron las asociaciones entre la depresión atípica y las puntuaciones poligénicas (PGS) para trastornos mentales, rasgos metabólicos, inflamatorios y circadianos, y la respuesta y los efectos secundarios autodeclarados a los antidepresivos.

Resultados

Los casos de depresión atípica tuvieron una edad de aparición más temprana, mayor gravedad de la enfermedad, mayor vespertinidad y menor exposición a la luz diurna.

Vespertinidad es un ritmo circadiano caracterizado por la preferencia natural a acostarse y levantarse tarde, con un mayor rendimiento y alerta durante la tarde-noche.

Los casos de depresión atípica tuvieron PGS más altos para depresión mayor, trastorno por déficit de atención/hiperactividad, trastorno bipolar, neuroticismo, IMC, diabetes tipo 2, proteína C reactiva y resistencia a la insulina. La depresión atípica se asoció con una menor eficacia autoinformada de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y de los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina, junto con un mayor número de efectos secundarios, en particular aumento de peso.

ConclusionesEste amplio estudio genético informativo respalda la validez neurobiológica y clínica de la depresión atípica, demostrando perfiles de riesgo clínicos y genéticos distintivos, junto con respuestas diferenciales a los antidepresivos.

Los hallazgos respaldan la investigación de tratamientos basados en el ritmo circadiano y enfoques farmacológicos alternativos para este subtipo depresivo.

Comentado en Psypost.

Por Alfredo Calcedo 4 de febrero de 2026
Estimados compañeros/as, os recordamos de nuevo el próximo Congreso Nacional de la SEPL. Como sabéis la sede será en Vitoria, los días 14-16 de mayo de 2026. El programa científico ya está terminado y podéis consultarlo en esta dirección: https://psiquiatrialegal2026.com/programa/ Ya está abierto el plazo para a enviar posters al congreso. Por dificultades en la web actual de la SEPL hemos creado para este congreso una web paralela que acoja toda la información relativa al congreso (programa, inscripciones, alojamiento y participación mediante póster). El enlace de contacto con esta nueva Web del congreso Vitoria 2026 es: https://psiquiatrialegal2026.com/ ¡Nos vemos!
Por Alfredo Calcedo 4 de febrero de 2026
La forma de diagnosticar la enfermedad de Alzheimer ha experimentado un cambio importante . Hasta ahora, para saber si una persona tenía las alteraciones biológicas típicas —las placas de amiloide y los ovillos de tau— era necesario realizar una punción lumbar o una tomografía por emisión de positrones, pruebas costosas y poco accesibles. Pero en mayo de 2025, la FDA autorizó por primera vez un test (test Lumipulse de Fujirebio), que mediante un simple análisis de sangre, es capaz de detectar señales claras de la enfermedad midiendo proteínas relacionadas con el amiloide y la tau. Meses después, en octubre, la compañía Roche obtuvo también la aprobación para otra prueba de sangre que mide la tau fosforilada 181, pensada para ayudar sobre todo a descartar la enfermedad en atención primaria. Ambas pruebas están destinadas a personas con deterioro cognitivo y abren la puerta a un diagnóstico más rápido y accesible. Este tipo de diagnóstico biológico es clave para decidir si alguien puede recibir terapias antiamiloides, como lecanemab o donanemab, que buscan frenar el avance temprano del Alzheimer, aunque sus beneficios aún generan debate. Incluso quienes no quieran o no puedan recibir tratamientos podrían encontrar útil conocer su estado cerebral. En conjunto, estos análisis de sangre representan una opción más económica, sencilla y disponible, capaz de reducir desigualdades en el diagnóstico y la atención.
Por Alfredo Calcedo 3 de febrero de 2026
El artículo presenta un marco de recomendaciones clínicas para la introducción segura y efectiva del anticuerpo monoclonal lecanemab en la práctica asistencia l británica, tras su aprobación regulatoria en agosto de 2024 para el tratamiento de deterioro cognitivo leve (MCI) y demencia leve por enfermedad de Alzheimer (EA) en adultos que son no portadores o heterocigotos para el gen APOE4. Lecanemab es un anticuerpo monoclonal antiamiloide de inmunoglobulina gamma 1 humanizado, dirigido a formas agregadas de β-amiloide, especialmente protofibrilos, que se ha demostrado que reduce moderadamente la progresión clínica y la carga amiloide cerebral en ensayos controlados. Sin embargo, su implementación clínica conlleva desafíos significativos debido a efectos adversos potenciales, tales como anomalías relacionadas con la imagen amiloide (ARIA) y reacciones asociadas a la infusión (IRRs), que requieren una monitorización cuidadosa. Las recomendaciones surgieron de un consenso entre neurólogos, psiquiatras y geriatras del Reino Unido, integrando además aportes de atención primaria, farmacia y radiología. El documento enfatiza un enfoque progresivo y prudente, inicialmente en entornos especializados, debido a que los criterios de inclusión utilizados en los ensayos clínicos no pueden extrapolarse sin adaptación directa a la práctica habitual. El texto detalla criterios de elegibilidad basados en evidencia empírica: diagnóstico clínico de MCI o demencia leve por EA confirmado por biomarcadores de amiloide (PET o análisis de LCR), estado cognitivo compatible con estas fases y ausencia de comorbilidades que contraindiquen el tratamiento. Se recomienda que la evaluación inicial se realice en atención primaria con exclusión de causas reversibles de deterioro cognitivo, seguida de confirmación en servicios de memoria especializados y una decisión colegiada de un equipo multidisciplinar. La administración de lecanemab se realiza mediante infusiones intravenosas cada dos semanas con evaluación por resonancia magnética (IRM) antes de dosis clave para detectar anomalías en las imágenes relacionadas con amiloide (ARIA). El manejo de eventos adversos y la interpretación de imágenes requieren profesionales entrenados y protocolos bien definidos, subrayando la importancia de coordinación entre neuroradiólogos, servicios de urgencias y clínicos. El documento aborda también consideraciones prácticas, como la necesidad de alertar otros servicios sobre el historial de tratamiento de los pacientes, así como estrategias para integración de terapias en estructuras asistenciales existentes. Aunque se reconoce la falta de financiación pública en el NHS, se resalta la oportunidad que representa lecanemab para mejorar los servicios de demencia en general.